27 de octubre de 2015

La gata de ojos verdes

Hola buenas tardes,

Pues como hace días que llegó el otoño, y el frío empieza a sentirse, los árboles cambian sus colores, las hojas caen y huele a invierno... toca hablar de Samahin, Halloween o noche de todos los santos.

¿Y qué mejor modo que con algunos relatos? O... una recomendación sobre una recopilación de ellos gratuita... y es que si quieres lectura de dicha temática las chicas ARI tenemos la solución, además ¡SIN que os cueste un euro! :D ¿No esta genial?

Así que si os apetece, os dejo el enlace a Issu  AQUÍ para que podáis leerlos todos.



Como siempre es pinchar en el enlace o sobre la imagen para acceder al link ;)

Podréis encontrar dos relatos míos entre el de muchas compañeras.

Y... 

A continuación, para celebrar dicho día os dejo además un microrelato-reto de mi autoriza más uno más extenso que cree hoy para conmemorar un nuevo Samahin ;)

Espero os gusten.

Micro relato:


La muerte tras los ojos


Sangre, lo único que siento es el frenético latido de mi corazón. La garra me aprieta la garganta, y me veo a través de mis propios ojos frente al espejo antes de que la muerte apagué las luces.


Relato de Samahin:



La gata de ojos verdes


D.J


Se cuenta que de la noche de Samahin, justo cuando el velo entre lo natural y sobrenatural se junta y el mal acecha, resurgirá la justicia de la muerte para restaurar el equilibrio, cuando la sangre de la inocente se derrame por culpa de lo oscuro, revelando la verdadera esencia que llevaba dentro iniciando la caza de la gata y su mágico guía.

Quería gritar, se desgarraba por hacerlo a pleno pulmón y decir que seguía respirando, ¡Que estaba viva! Y sin embargo, no podía... esa noche, esa maldita y fatídica noche todo acabó y su sangre amaró el suelo. No debió ir sola andando a casa, no debería haber cruzado el bosque a esas horas y mucho menos esa noche, pero ahora ya no había vuelta atrás. Casi que podía ver su cuerpo destrozado desde arriba pero sabía que solo era su imaginación. No obstante, de un modo u otro seguía ahí sintiendo la agonía atroz del dolor, y convirtiéndose en algo que desconocía pese a que, desde un lugar recóndito de su mente algo le dijera que debía ser así, y que ese Samahin debía renacer a su verdadera esencia mediante la sangre, la violencia y la muerte para abrazar su realidad.
De algún modo, sabía que vagaría como un oscuro gato dando caza a los depravados y malvados seres que poblaban la tierra devolviéndolos al infierno, equilibrando y haciendo justicia. Seduciendo con su cuerpo de mujer y arrancando la misma vida de la que la despojaron a ella.
Observó su mano alzándola dolorida frente a sus verdes ojos, y vio como las uñas se convertían en afiladas garras felinas. Se sentó todavía temblorosa y miró su negra melena enmarañada hasta que su cuerpo cambió y siguió la llamada de esa insistente pulsión que la instaba a correr.
Avanzó liviana entre la espesura hasta llegar a la casa del brujo. Saltó al alfeizar de la ventana y allí vio su imagen reflejada; una menuda gata negra de grandes ojos verdes que podía cambiar hasta ser una pantera. Maulló y la puerta se abrió, unos pasos siguieron a ello y ella bajó del lugar en el que estaba encaramada, para pasearse entre las piernas del chico. Este se agachó al poco con la sonrisa ladeada y la cogió. Sus increíbles ojos verdes la atraparon enseguida. Aquel hombre no aparentaría más que unos años más que ella, salvaje, elástico y muy atractivo con ese cabello corto tan oscuro.
—Mi preciosa gatita, por fin estás aquí. Llevo mucho esperándote. Tenemos mucha faena que hacer.
Su voz oscura hizo estremecer su esencia sintiendo el poder y el calor que desprendían sus manos.
—Corpus tuum recuperat
—pronunció dejándola en el suelo, volviendo a sonreír con arrogante seguridad masculina al tenerla enfrente—. Hola D.J
Ella no pudo más que devolvérsela pese a estar desnuda frente a él que hizo aparecer una oscura sábana. Dio un paso hacia ella, y pasándosela tras la espalda la atrajo hacia él con suavidad cubriéndola.
—D.J nunca supe porque esas siglas... —murmuró moviendo sus curiosos ojos brillantes por el rostro de él.
—Death Justicy.

Recordaba como si fuera ayer ese instante, el día en que su nuevo mundo se reveló, ahí parada justo en el mismo punto donde murió, cubierta con la sangre de un nuevo ajusticiado. Se relamió sin poderlo evitar al sentir la llamada de su brujo, y transformándose corrió entre el bosque. La delgada línea entre los mundos hacia vibrar su piel como tiempo atrás, y un nuevo Samahin se diluía entre jirones de niebla con el trabajo hecho.
Un cabrón menos que atacaría a las que como ella, un día eligieron el camino equivocado.
Solo ella podía efectuar el trabajo, solo ella aplicaba la justicia de la muerte a los sobrenaturales maléficos.
Saltó al porche donde ya la esperaba cayendo sobre el cuerpo de él, y transformándose con una risita, se dejó engullir por los labios de su guía.
—Lista completada.
—Perfecto preciosa, hora de pasar a otros placeres y descansar hasta el próximo aviso.
Sus manos se amoldaron a sus caderas y D.J ronroneó a la que su espalda sintió la comodidad de la cama y la caricia de los dedos masculinos recorriendo su piel.

Ella, la gata de ojos verdes, la mujer irresistible y letal hija de la magia y la muerte de la que ningún maldito podría escapar...

Relatos registrados.


Saludos,

Leila

1 comentario:

  1. Hola , ante todo muchas gracias por tu post, bonitos relatos, yo tambien tengo un blog por si te puedes pasar, ya te sigo y así nos leemos, besitos.
    http://estoyentrepaginas.blogspot.com.es/

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