14 de agosto de 2012

Aveces, es lo que es


Vale, sí...

Se me fue un poco la olla, pero bueno...



Subia y bajaba imprimiendo el ritmo justo a sus acometidas, la piel perlada de sudor, las manos sobre sus menudos pechos.
Eso era lo primero que veria un simple espectador al entrar en la pequeña habitación aún en construcción.
Su melena rubia y su espalda, la silueta estrecha y menuda y las manos del hombre sobre sus nalgas.
- Enseguida termino el servicio ciel y me ocupo de ti- apoyó una de las palmas sobre el pecho de el que emitia un gemido gutural.
El tipo se convulsionó terminando de vaciarse y ella salió de encima para enfrentarse al otro paleta que ya empezaba a bajar la cremallera de sus pantalones de trabajo, de tela como no, azul.
-¿Tradicional?
-Con lo que llevo sin catar hembra lo que sea estara bien- se acercó haciendo hondear su miembro frente a su cara como la cola de un perro.
-A la obre pues-sonrió abriendo el paquete de un nuevo preservativo.
Se lo colocó con la boca dejando que le pasase las manos tras la nuca y recorrió el ardiente trozo de carne que pedía atención a gritos.
A final, había sido buena idea subir a pasar unos días en aquella urbanización en mitad del bosque perfida de la mano de dios.
En un par de horas se había sacado un buen sobresueldo y pasado un buen rato.
-Oh cielos, eres muy buena. Menudo talento en esa boquita nena.
Se acarició el húmedo sexo y liberó la presa que se tendió en la cama.
Él, le paso la mano por la mejilla y le aguanto la mano para ayudarla a empalarse sobre su miembro erguido.
-Eres muy bonita, aunque seguramente eso ya te lo hayan dicho muchas veces.
Karin sonrio contorneandose sobre el chico e inició una nueva cabalgada cuando alguien más irrumpió en la alcoba.
-Si también quieres mirar hay un precio cariño.
-Joder Karin, vinimos de vaciones, me prometiste unos dias a solas y ya te encuentro follando con estos.
-Jonhy, ya sabias a que me dedicaba antes de que nos liaramos, así que ahora no me montes una escena.
-Suerte que tenías un cache.
-¿Sabes acaso lo que pagan estos caballeros?
-No, pero...
-Hay Jhony, Jhony siempre tan  parado en las apariencias, me temo que ahora no te regalare esa moto que tanto querias.- lo miró por encima del hombro sin dejar de deslizarse sobre el otro que cerraba los dedos entorno a su trasero dejándoselo rojo.
Una vez todo termino, Karin contó el dinero y salió de la casita colocándose bien el bikini y miró al hombre que lo esperaba apoyado contra un arbol, la cabeza gavha, una mano el el bolsillo y el oscuro pelo revuelto.
Karin suspiró y se acerco a él recogiendo su pelo rubio en una cola mal hecha.
- He vuelto a meter la pata ¿No?
-Sólo un poco.
-Es que verte...- le envolvió la cintura.
-Jhony lo que cuenta no es lo que hago, sino lo que siento por ti. Ya hablamos esto, es sólo un servicio.- le dio un piquito.
Él la levanto a pulso, era como una pluma de suaves curvas femeninas.
-Pues ahora todos esos servicios seran para mi.
-Te saldrá algo caro amor.
-No hay problema.


No hay límites, ni condiciones para querer o ser respetado.
Nada es tan sencillo, tan fácil, feo o bonito como creemos sino los ojos con los que lo afrontamos.

2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón, mientras haya respeto, amor y pasión todo es permitido. Te mando un beso y te me cuidas

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