5 de junio de 2012

Caprichos de los Dioses - La Oscuridad se cierne

Bueno, tras mucho tiempo ya hay nuevo capi de Caprichos de los Dioses, espero os guste:



Caprichos de los Dioses - La oscuridad se cierne
12

Cuando Adalia abrió los ojos no sabía donde estaba, se sentía destrozada, tal y como si algo la estuviese desgarrando desde dentro. Estaba sobre algo blando y conocido...
__¿Es que quieres matarme o qué? no vuelvas a intentar huir de mi__la cogió de los hombros Warx hasta hacerle daño__¡¿Qué intentabas, eh?!
Sus ojos eran dos ascuas rojas que parecían arder. Estaba furioso y algo más... 
__¿Cómo estas pequeña?__le preguntó Thana obligando a Warx a aflojar la presión que ejercia sobre ésta.
Y a ella le dió otro ataque de culpabilidad.
__Lo siento, lo siento__lo miró dolida y encogida__Es culpa mía.
__No, no lo es Adalia, nunca lo olvides, la culpa es de los que han hecho esto__la cortó Thana.
__Pero yo... todo esto... no puedo soportarlo, casí os matáis antes, todo el mundo vendrá y... creí que si...
__No cielo, ni aunque salieses ahí fuera y te ofreciese en bandeja acabaría esto, no es tan sencillo.
__¡Me siento tan inútil!
__Pues entonces haz algo para remediarlo, tú puedes hacerlo__se alejó para dejarles espacio, ya que Warx estaba apunto de volver a saltarle encima.
__Tiene razón__murmuró Adalia bajando la vista, ella tenía que hacer algo de una vez por tadas.
__Esta transtornado Adalia, no le hagas caso.
__No Warx, tiene razón.
__No te expondrás.
__¡No seas terco! ¡¿Quieres qué destruyan todo cuando yo puedo hacer algo, cuando es por mi?! No Warx, no voy a permitirlo.
__¡Y tu no entiendes que no puedo perderte!
Ambos se miraron el uno al otro incapaces de creer lo que acaban de decirse.
__¿Por qué Warx? ¿Te importo o es sólo por la maldición? Temes la muerte con la misma vehemencia con la que la teme un mortal. Despiertame de una vez y acabemos con todo.
El corazón de Warx sintió otra punzada, se le encogió el estomago y de nuevo la furia lo azotó. Esa mujer tenía la capacidad de sacarlo de quició y de dar directamente en sus heridas. Pero no podía negar la angustía que había sentido cuando se desvaneció.
__¿De veras pensabas que quería escapar de ti?__le puso una mano en la mejilla.
__¿Qué sino? Tu no te ves afectada por esto Adalia, pero tienes razón, hay que actuar o nos aplastaran.
__Oh Warx, sí que quería huir, pero por que pensé que así esta locura terminaría. Thana lo dijo. ¿Por qué nunca me contestas?
__No puedo__se apartó con los puños apretados.
__¿No puedes o no quieres? ¿Qué sientes Warx, no sabes eso?
__Maldita mujer__se volvió con un gruñido acallando su nueva protesta con sus labios.
Cuando ella pudo respirar de nuevo volvió a insitir. No iba a dar su brazo a torcer, no ahora.
__No me has contestado, Warx__su voz era determinada y firme, exigente.
__¿Qué? ¡¿Qué quieres que te diga?!__se exasperó pasádose de nuevo las manos por el pelo como siempre que se ponía nervioso.
__¡La verdad!
__¡No puedo!__repitió.
__¡Ja! ¡Y yo me lo creo!__se levantó airada.
Warx se volvió con un gruñido lanzando un puñetazo contra la roca que se resquebrajo.
__Todo lo arreglas igual ¡¿Qué te da tanto miedo admitir?! ¡No me quieras hacer creer que no sabes que diantres te ocurré por que no lo creo!
__¡¿Pero qué quieres de mí?!
__Te lo he dicho__le sostuvo la mirada entristecida esperando, pero el seguía sin decir nada, con el cuerpo tenso y los ojos endurecidos sobre ella.__Nada Warx, no quiero nada, si aún he de decirtelo, es que no lo has entendido. Admitir lo que te pasa no te convertirá en alguien débil, es más fuerte el que admite y conoce sus virtudes y defectos, sus límites que el que acalla por mantener una fachada.
__No soy yo el que a tratado de huir como un conejo asustado__le devolvió con toda la frialdad y la crueldad de que fue capaz sin sentir él mismo el tajo__Crece Adalia, no eres una cría, este mundo es duro, frío y cruel. Si no espavilas te comeran ¡Piensa un poco!
__¡¿En qué?! ¡¿En tu precioso pellejo?! Es lo único que te importa. Si no fuera por la maldita maldición ni siquiera me hubieses tocado. ¡Eres tú el que a de madurar de una vez y abrir los jodidos ojos!
__No vayas por ahí Adalia...__Apretó los dientes.
__¿Por qué no? ¿Por qué no te interesa?__lo retó alzando el mentón.
__No es verdad, tú...tú...
__¿Yo qué Warx?__le dio tiempo para responder__No me demuestras otra cosa__Le dió la espalda y él la aferró volviéndola con brusquedad clavando sus dedos en sus brazos__¡Súeltame! Me haces daño.
__¡No me des la esplda mujer!¡No te atrevas a hacerlo! No me provoques o te arrepentiras.
__Amenazas y más amenazas, no me das miedo Warx, no olvides nunca que soy yo__dijo del mismo modo peligroso y acerado.
__¡Pues no me acorrales!
__¡Da la cara entonces!
__¡No lo entiendes!__la empotró contra las rocas pegado a ella que jadeó.
__Pues explícamelo.
__¡Sólo me acusas a mí de no decir algo! ¡¿Y qué hay de tí Adalia?! Que hay de tí cuando sólo pretendes odiarme por lo que te hice, por lo que soy y creéme si te digo que me repugna a mi mismo en lo que me convertí. Lo me perdono lo que hice... ¡jamás!
El corazón de Adalia volvió a latir acelerado, le faltaba el aire ¿Qué habái de ella? ¿Qué sentía? Boqueó como pez fuera del agua y volvió a andar de un lado al otro nerviosa.
__¿Qué? No contestas... entonces no me reclames tanto mujer__torció la sonrisa cínicamente.
Adalia apretó los labios y le plantó un bofetón que resonó entre las paredes del lugar.çLos ojos de Warx centellearon y la aferró de nuevo, la volteó y le alzó las ropas y se detuvo antes de envestirla cuando ella chilló y se dejó caer al suelo con el peso de ella sollozando entre sus brazos.
__Lo siento, lo siento...__cerró los ojos apoyando la frente en su hombro.
__Suéltame, no me toques...__su voz desgarrada fue otro cuchillo más abriéndolo desde dentro__Suéltame.
El frío del dolor se instaló dentro de él.
__Ya sabes que has de hacer Amarantha__volvió a repetir la voz de Iestos.
Las lagrimas de la Diosa se enredaban entre sus espesas pestañas, aún desconcertada y sin saber exatamente que hacía drigió sus pasos hasta el diván de los aposentos de Iestos.
__Eso es, tiendete__ordenó.
Ella lo hizo, era como si estuviese ebria y todo sucediese en otro lugar mientras trataba de pensar buscando una solución a aquella solución.
__Nunca me dejaste tenerte ni tocarte, nunca has querido mi amor__dijo acercándose mientras la observaba ahí tendida.
__Eso no es amor, tu no sabes lo que es eso. Estas enfermo, me das asco Iestos.
__Me vale, almenos ya es un sentimeinto__replicó alzándole con devoción los ropajes con los ojos de un drogadicto que por fin ve al alcance de sus manos su añorado sueño.
Amarantha cerró los ojos ante tal abominación y trató de contener las nauses que le causaba sentir las manos de su hermano en su piel, peor fue sentir el jadeante aliento caliente, y pesado sobre rostro, sentir el sudor escurriendose entre ellos y como él bombeaba en su interior mientras ella seguía rígida como una tabla.
__Nadie lo sabrá hermanita, ya no importa que yo te tenga por que entregaste tu sagrada virginidad a tu enemigo, yaciste con él como una qualquiera  pariste a su vastardo. A partir de ahora, serás más cariñosa conmigo...__La volvió separando sus gluteos.
Observó aquel perfecto trasero blanco en forma de corazón y lo atravesó sin piedad abriendose paso con dificultad mientras las manos de Amarntha se cerraban en torno a las patas del diván entre sollozos de dolor.
__¿No es ocnmovedor lo que una devota madre llega a hacer por su hijo?__rió mirando a Vidal que trataba de mantener la vista lejos de aquella escena.
Estaba sentencia, había sido testigo de aquel acto atroz y jamás la dejaría con vida, nunca saldría de allí. Almenos no entera. 
Iestos podía ser el más perfido y cruel de todos los supuestos Dioeses de la luz bajo esa apariencia ángelical y hermosa, estaba podrido y perturbado. Caprichoso y vengativo disfrutava buscando el mejor modo de eliminar a sus adversarios del modo más sádico posible, se regocijaba en el dolor. 
__Tranquila, a ti no te tocaría ni que fueras la única mujer que quedase en la tierra, no mientras la muerte siga en tu piel__dijo jadeante dando una última estocada contra Amaranth, se arqueó hacía atras con un gemido y se derramó.
Salió despació del ultrajado orifició y ladeó la cabeza complacido al ver salir lentamente sus propios fluídos.
Cogió de la nuca a su hermana y la miró a la cara.
__Estarás preparada para mi cuando a mi me plazca. Ahora limpia lo que has ensuciado__dijo abriendo su sexo sin piedad.
Presionó los hombros de esta hasta que quedó de rodilla y cerró los ojos satisfecho en cuanto sintió los carnosos labios en su sable.
Orxis observó entrar a su hermanastro en el lugar y se obligó a no asestarle un puñetazo. De hecho poco le importaba el destino de la mujer, pero podía traerles problemas. 
La guardiana no dejaría su palabra sin cumplir y había algo en la mirada de Memnok que le decía que esa hembra era algo más que un capricho, con ella el Heijark firmaba su sentencia, eso si no era la bruja quien lo hacía antes.
__¡¿Qué coño se supone que haces?!__gruñó
__Metete en tus asuntos Orxis que yo atiendo los míos.
__Me importa una mierda que la jodas hasta la muerte pero no fastidies el plan.
__Descuida.
__¿Y la bruja?
__Meyra llegará esta noche así que tendrás quien caliente tu lecho, siempre la has codiciado hermano.
__Y tu no la has soltado.
__Es una compañía muy preciada.
__Caballeros, todo esta preparado para esta noche. Al llegar la scuridad escribiremos el primer capítulo del comienzo de una nueva era__anunció Dominen desde la puerta de entrada.
Estaba apoyado contra esta con la determinación de la satisfacción y la faena bien hecha reflejada en el rostro.
Todo estaba engranado para que su plan siguiese rodando a su favor, decantaría esa balanza de la fortuna y el destino, y esta vez nadie se lo impediría.
Vidal sentía el frió mortal del dolor aguijoneandole en vientre. Sentía el mordisco de la furia y la desesperación pulsando como lava en sus entrañas. Trató de ponerse en pie pero sólo consiguió quedar sentada de malas maneras con otro latigazo de dolor que partía de entre sus piernas.
Miro la sangre, esa sangre que le había arrancando y se odió, odio su piel, su cuerpo y propia imagen, empezó a arañarse hasta que recuperó la compostura. Ella era una guerrera y no podía dejarse llevar por la locura.
Aquello era sólo un lance más... así era la guerra, como mujer sabía cuales eran las consecuencias de su condición, aún así se vengaría. Juro bajo escasa luz que se filtraba que daría muerte a aquel que la había vejado aunque fuese lo último que hiciera.
__Yo, Vidal de Irapea, hija de Iocasta, reina de las Banshees juro por mi sangre que me vengaré__recitó
Untó sus dedos con sus restos y los deslizó por sus mejillas alzando el rostro a la luz. Una vez cumpliese su promesa, se quitaría la vida tal y como debía al código. Había fallado como guerrera y guardiana, dos cosas que exigían su final. El pozo había quedado desprotegido y desprovisto de sus tesoros.
Que el mundo empezase a temblar, por que los días oscuros se avecinaban sobre las cabezas de todos los mortales e inmortales y serían implacables.
Harsx se reunió con Thana a las entradas de los dominos de Warx en cuantó escuhó la llamada de este.
El apuesto pelirrojo de ojos verdes y tez canela lo observó consternado, nadie había sentido el ataque ni recibido ningún aviso de ayuda, nada.
Le puso la mano en el hombro y le hizo la solemne promesa de solucionar aquello, hincó una rodilla en tierra y se puso a su servicio.
Thana agradeció el gesto a su compañero y lo hizo levantar oteando el horizonte, las nubes y el cielo bajo estaba teñido de rojo, rojo sangre que se arremolinaba entre oscuridad. Anochecía y no había ni rastro de la luna, incluso el sol se había apagado ese maldito día. La tierra combulsionaba y todo junto no era más que un mal augurio.
El aire frío revolvió sus capas y volvió a obserbar aquel desolador lugar con un mvimeinto negativo de su cabeza.
No, aquel no era un buen lugar para Warx ¿Cómo no iba agriarséle el carácte y el humor en un lugar como aquel? Desde su maldición, aquel lugar antes hermoso y lleno de vida se había convertido en un infierno tortuoso reflejo de la tormenta interior del Dios que lo habitaba.
Suspiró una vez más deseand que su amada estuviese bien y rezó como hacía mucho que no hacía a su propio panteón. Miró a Harsx y rompió tras un largo silencio aquella quietud.
__Reúne a todos los hombres leales que encuentre y convoca las tropas de Los Tres.
__Cuenta con los míos también.
__Gracias amigo, se avecinan malos tiempos.
Harsx asintió y se alejó dispuesto a seguir las ordenes de Thana.
Cuando la muerte, el destino, la furia y la sangre de lso Dioses se desataba, el mundo de los mortales se sacudía.
Inevitablemente, quizás esta vez, fuese su final al estar en medio de todo aquello.
__Lealtad antes que tu mujer, conmovedor.
Thana apretó lso puños al reconocer esa voz, llevó la mabo a la empuñadura de su espada pero quedo paralizado por la fuerza de su oponente que se dejó ver al poco suspendido entre las nueves.
Era sólo una proyección de su imagen y aún así lo mantenía bloqueado.
__La ira no es buena consejera Thana__se burló__Sois tan predecbles.
__Maldito hijo de perra.
__¿Estas seguro de elegir bien? ¿Vale la pena arriesgar la salud de tu hembra por él?__hizo aparecer una imagen de Destiny junto a él, este le acariciaba el pelo y le amarraba del vientre__La vida de tu hijo y de ella por una simple hibrida que no significa nada para ti...
__Tramposo, ven aquí y lucha como un hombre.
__Ya sabes que lo mío es obserbar y tejer intrigas Thana, la inteligencia es la mejor arma y aún así aún soy un adversario a tener en cuenta en la lucha. Podría matarte...
__¡Pues hazlo pero dejalos a ellos!
__No, no, no funciona así... sólo la hembra Thana, traémela. Puedes dejarla en ese camino de ahí ¿Quién iba a enterarse? Ella te seguirá si se lo pides, confía en ti.
__No, no puedo...__el puño le temblaba, el nudo de su corazón lo orpimía pesado.
El rostro de Destiny estaba compungido en una mueca de sufrimeinto.
__¿Seguro? Sólo has de decirle que salga, nadie podría recriminarte nada__lo tanteó de forma sibilina haciendo que el rosotro de la mujer de blancos cabellos que sujetaba se crispase. El dolor le demudó el bello rostro.
__Maldita serpiente...
__Recapacita, yo tengo algo que tu quieres, es sólo un intercambio.
__Si te los entrego será mucho peor, dejar el mundo a la irania de tu dominio sería igual que destruirlo. Eres un ser despreciable Iestos.
__Como quieras Thana, sellarás el futuro de tu hijo no nato__desapareció.
__¡No! ¡Iestos no! ¡No les hagas daño o te juro que te arrastraré al mismisimo infienro y seré yo mismo quien te torturñe sin dejarte morir jamás!
__Hay que moverse ya, van a ir todos por tí y aún sigues sin controlar tus poderes ni lo que eres, no has despertado aún Adalia, ¿no ves todo lo que se a desatado alrededor por ti? ¡Así que dejemonos de estas tonterias!
__¡Oh claro! Ahora a quedado clarísimo, para tí sólo son tonterias. ¡Tonterias que quizás nos salvasen el pellejo! ¿Me vas a proteger Warx? ¡¿Cómo?!__ le devolvió ocn los ojos incendiados levántadose de entre sus brazos.
__No me hagas esto Adalia...
__¿Qué no te haga qué? No soy nada para tí, mirá, mejor me quito la vida y así de paso libro al mundo de dos males juntos.
La furia centelleó en los ojos rojos de Warx de un modo espeluznante.
__¡No vulevas a decir eso!
__¡¿Por qué no?! Si es la verdad!
__¡No lo es! No entiendes nada.
__ Pues explícamelo__volvió a insistir.
__¡Joder!__la acorraló contra la pared y saqueó de nuevo sus labios con violencia pese a que ella se revolvía tratando de que no la besara. 
Warx no cedió hasta que ella terminó por responderle enredando sus manos tras su nuca. Le desgarró el vestido y fue descendiendo sin dejar de besar y acariciar esa piel.
Adalia jadeó presa de la pasión y enredó sus dedos entre la mata de cabelo de Warx que volvió a ascender asiendo una de sus piernas. Muy despacio fue entrando en el interior de Adalia y la beso al tiempo que se movía  dentro de ella con una cadencia lenta y deliciosa que la hacía  estremecer. Ardía y no podía evitarlo, la cabeza le rodaba...
__Este es el único modo que tengo para expresarte la verdad__jadeó completamente empalado en ella.
La envolvió entre sus brazos y prosiguió con aquel lento va y ven, concienzudamente, clavándose en lo más profundo de Adalia que trataba de aferrarse a su nuca. Su cuerpo se tensa cada vez más a causa de la espiral de sensaciones que se acumulaban entre sus piernas. Gimió y de dejo arrastrar por la dulzura de aquel acto que la encumbraba a los mismisimos cielos.
Warx la estaba amando de un modo muy distnto a como lo había hecho hasta entonces, sintió todas y cada una de sus terminaciones conectadas a las de él, bailaban entre nubes   y no existía la gravedad, ni el tiempo ni el espacio. Sólo estaba esa emoción que crepitaba en su corazón ardiente hasta que aquel intenso estallido de placer los arrasó amabos.
__Adalia__jadeó Warx con voz ronca.
Esta se aferró desesperada a él, de nuevo todo se derrumbaba en su interior desgarrándola, una fuerza titanica se abría paso hacía la superficie a dentelladas cada vez más violentas.
Warx volvió a bombear acariciando su espalda tratando de aliviar el dolor que la partía, almenos así parecía paliar un poco aquella explosión interir que asolaba a la Seyant con la fuerza de un huracan. Podía sentir la duereza de ese poder erizándole la piel, chispeando entre ellos de modo abrumador. Volvió a rozar su húmeda piel y siguió hundiendose en ella hasta que todo remitió y Adalia pareció desaparecer entre sus brazos, se diluía y el no podía retener su figura, sus manos atravesaban el aire y el dolor qu elo atravesó lo dejo postradp en el suelo, de rodillas aún tratando de sostener un cuerpo incorporeo que ya casi ni se veía.
__¡Adalia!__el grito que profirió azotó los confines del mundo retumbando como un terrible terremoto que agrieto el mundo entero.



Saludos,

Leila

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios cuentan, gracias.

Blogs Especiales