28 de mayo de 2012

Reto Imagen Doble Adictos a la Escritura por Osnolasaga

Hola,

Buenos días,

Pues aqui os traigo la segunda parte y es el relato de mi compañera sobre la misma imagen que me toco, ella es Osnolasaga y os recomiendo que visitéis su blog:



WHEN THE WORDS TURN INTO HARMONY: http://osnolasaga.blogspot.com.es


Y este es el relato:


FASCINACIÓN



La niebla era tan densa que apenas podía ver más allá de mis narices. Tenía mucho frío y sentía en lo más profundo no haber hecho caso a mi madre de abrigarme antes de coger la moto.

Pero la cabezonería característica de mi carácter me impedía presentarme a la fiesta con un gordo abrigo que estropease mi modelito o con unos pantalones, eso sí que no. Tenía que aparecer radiante. Con lo cual, no me quedó más remedio que sentir cómo, al introducirme en el paraje nublado, el intenso frío me golpeaba en los brazos y en las piernas.

El frío era latente y la escasa visibilidad lo era aún más. Tenía que ir con cuidado. Odiaba cuando las mejores fiestas se organizaban en el pueblo del otro lado del bosque, siempre era yo la única que iba por ese camino.

Entorné los ojos como si así pudiese vislumbrar algo más que los árboles más próximos cuando, de pronto, vi una luz a lo lejos. Una luz que no era capaz de reconocer. ¿Sería un coche?

De manera inconsciente, fui aminorando la marcha. No parecía un coche en marcha, pero aún así no me sentía segura. Siempre pasaban cosas muy extrañas en esa carretera y no quería que me pasase nada.

Pronto aquella luz fue materializándose en lo que parecía un templo medieval y lo miré confusa, ¿desde cuándo eso estaba allí? A medida que me iba acercando podía apreciar sus formas, pude ver despuntar por encima de él una cruz cristiana y cómo su interior despedía una luz que envolvía el ambiente.

No pude evitar aparcar del todo mi moto y quitarme el casco con rapidez para poder apreciar aquel espectáculo que se había presentado frente a mí. No sabía qué pensar ni qué opinar con respecto a aquello. ¿Dónde estaba? ¿Me había equivocado de camino?

Sin embargo, todas esas preguntas quedaron a un lado, incapaz de pensar en otra cosa que no fuera lo bello y espectacular que era aquel templo. Aunque no sabía si denominarlo así porque realmente no sabía lo que era.

Me acerqué con tiento, sin atreverme a hacer algo más. Me sentía extrañamente atraída por ese ambiente, me producía una sensación muy cálida y excitante. ¿Qué habría ahí dentro?

No podía evitar dejar volar la imaginación con cientos de situaciones inverosímiles. Algo sobrenatural tenía que haber ahí, algo fuera de toda lógica. No había otra explicación.

Mi mente era más rápida que yo. Evocaba imágenes y situaciones de diferente tipo, ¿qué habría allí? ¿Vampiros, ángeles, extraterrestres? Noté cómo el corazón aumentaba la fuerza de sus latidos casi hiriéndome en el pecho y cómo mi respiración se paralizaba por la ansiedad. Ni siquiera recordaba que tenía que expulsar el aire, ni siquiera lo sentía. Sólo observaba aquella aparición como si no hubiera nada más. 

Mis piernas temblaban y mis dientes castañeaban de frío, pero no me movía de allí. Sentía cómo si aquel lugar me atrayese de una forma arrolladora.

Di un paso en su dirección y casi enseguida mi otro pie secundó al primero, necesitaba saber qué estaba pasando allí dentro, necesitaba saberlo. Comencé a caminar con sigilo, pero sin pausa, el pequeño templo cada vez estaba más cerca y podía distinguir las formas de sus estrechas columnas y el color claro de sus paredes, era realmente precioso, aunque sin duda estaba un poco descuidado al ver a la vegetación caminar sobre él sin que nada se lo impidiera.

Pero cuando ya estaba casi surcando la puerta, oí risas y me quedé paralizada. Eran risas, sí, pero risas normales, de personas tan normales como yo. Con más miedo que antes, me acerqué hasta la entrada y espié desde una posición donde consideré que nadie podía verme y lo que vi, me dejó de piedra.

Eran un grupo de adolescentes, un simple y decepcionante grupo de adolescentes. Pero hacían cosas muy raras alrededor de una gran linterna que iluminaba toda la instancia, hacían demasiados aspavientos y se reían de una forma muy histérica, ¿qué les pasaba?

Bajé la vista en dirección a lo que uno de los chicos tenía en la mano, era un cigarro. De repente un olor dulzón y envolvente llegó a mi olfato y descubrí lo que pasaba allí. Esos niñatos estaban fumando porros en ese templo abandonado. ¡Estaban ahí fumando porros unos críos!

Sin pensarlo ni un segundo, me alejé de allí corriendo antes de que ellos se percatasen de mi presencia. Seguro que en ese estado podían llegar a ser peligrosos y no quería correr el riesgo.

Me monté en mi vehículo y arranqué con rapidez. Cuando pasé por delante de ellos, vi que el grupo se volvía en mi dirección y saludaba con la mano de forma boba e ilusionada.

No pude evitar sentirse idiota ante lo que había pensado antes, ¿en qué momento se me había ocurrido que allí podría haber algo fuera de lo normal? Tenía que dejar de ver tantas series fantásticas porque me estaban afectando a la cabeza.

Así que, enfadada conmigo misma y con mis delirios, aceleré tratando de dejar el bosque de una buena vez y llegar a la fiesta.

FIN
Reconozco que me ha quedado un poco extraño, pero no sé, la imagen me resultó un tanto peleona y no sabía muy bien qué final darle para que fuera un poquito original. Espero que haya sido de vuestro gusto. ¡Un beso a todos!


Saludos a todos,

Nikta

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