2 de marzo de 2012

Día de excursión



Día de Excursión


Ya sólo al bajar el autocar aquel lugar me atrapó de un modo indescriptible. Me había alejado de mi grupo sin darme ni cuenta ni tampoco me importaba. Hoy hacían una visita a Stonehenge y yo estaba demasiado absorta en la belleza de aquel lugar como para preocuparme por la desaparición del grupo.

El sol estaba cayendo y esa impactante gama de colores me dejo aún mas atraída por la magia de ese lugar...


Hasta que por fin repare en que...Estaba sola. Mire alrededor y no había ni rastro del autocar ni del mogollón de turistas que horas antes se había apiñado alrededor del monumento megalítico formado por esos grandes bloques de piedra distribuidos en cuatro circunferencias concéntricas, coronadas por dinteles. Todos de arenisca azulada conformando una estructura en forma de herradura. Me adentré en este resiguiendo sus círculos mientras mis yemas rozaban la electrizante piedra hasta llegar al altar o losa de arenisca micácea.

Me conocía de memoria la historía de aquel lugar ya desde pequeña, siempre me había fascinado y jamás había dejado de soñar con ese emplazamiento en concreto, ya a medida que crecía y me adentraba en el mundo de Arturo y sus Caballeros me sentí fascinada por la imagen de Morgana, pero todo eso... que mis padres tomaban por fantasías de una jovencita con demasiada imaginación seguía encontrándome en sueños, yo misma esta ahí... en el centro de aquel lugar en el que ahora me encontraba y mi pulso se aceleraba hasta alcanzar cuotas casi dolorosas.


Observé el foso circular que rodeaba el conjunto y aspire el aroma que traía la brisa entornando los ojos. Nadie conocía la finalidad real de aquel complejo pero lo que estaba claro que no dejaba indiferente a nadie, ya fueran astrónomos, científicos, físicos, geólogos y brujos... a mi ya tanto me daba, estaba allí... sobre si tierra, sus prados verdes, su mar embravecido y su cielo teñido de rojos dorados. Inspiré una vez más y volví a abrir los ojos despacio, era como si estando ahí parada pudiera sentir al tierra girando bajo mis pies, moviéndose despacio desde el centro del universo como miles e siglos atrás... sentía el fluir de una energía especial atravesando cada parte de mi aura, era casi una locura pero jamás en la vida me había sentido tan acogida como en aquel lugar.


__Me temo que te has quedado sola, tu grupo hace una hora que se ha marchado__ rompió el silencio del atardecer una aterciopelada voz oscura con un cierto timbre ronco y masculino.

Inevitablemente mi cabeza se volvió hacía esta que se había dirigido a mi en un perfecto castellano.

__¿Cómo...como ha sabido__sonreí incapaz de terminar la frase sorprendida, una estúpida sonrisa aniñada cruzaba mi rostro.

__¿Cómo he sabido que eras española?__terminó por mí sonriendo también.

__Bueno, tu grupo no era muy discreto que digamos__se frotó la nuca__Además, te oí murmurar.

__¡Oh Dios!__me llevé las manos a la cara poniéndome roja como la grana__¿No habré dicho alguna estupidez verdad?

__No tranquila, nada que deba preocuparme__sonrió quitándole importancia agitando el papel enrollado que llevaba entre las manos__De momento no avisare al loquero__me guiño el ojo.

Yo me reí de nuevo y alce de nuevo el rostro hacía él al que no podía acabar de ver bien a causa del sol que me daba en la cara. Una ráfaga de aire zarandeó mi pelo cubriéndome la cara y cuando quise darme cuenta él estaba apartándomelo con suavidad del rostro. Su tacto era cálido y electrificante, suave y duro a la vez... me quede sin aire, era dos cabezas más alto que yo y tenía la espalda ancha. Era un chico de unos veintinueve años, atractivo y tenía algo magnético que me atraía hacía él de un modo animal.

Recorrí su rostro suave, con los ángulos perfectos y una sombra de bello en su mentón, barras y sobre sus labios, estaba irresistible con su pelo ensortijado y rebelde y esa sonrisita de niño malo me hacía arder y más cuando sus ojos castaños me miraban tal y como lo estaban haciendo en ese momento.

__¿Eres de aquí?__le pregunte sujetando mi cabello rubio y ondulante que el aire se empeñaba en azotar.

__No, mi madre nació aquí, yo soy de Barcelona, como tu.

__¿Cómo puedes saberlo con ese seguridad?

__Por tu acento__volvió a decir sin perder esa sonrisa franca, sincera y que irradiaba confianza.

Por lo que parecía ese chico era muy observador...

__¿Y siempre vienes aquí?

__Siempre que necesito pensar.

Yo volví a sonreír con un asentimiento y moví nervio mis ojos verdes hacia los acantilados del horizonte, el aire empezaba a ser frío pero no me importaba ya que sentía como si todo mi cuerpo fuese una hoguera inextinguible.

__Vine para aclarar mi mente y ver si se me ocurría al... aunque la verdad, desde que desperté esta mañana tuve la necesidad de venir. Este lugar tiene el don de calmarme y de llamarme al mismo tiempo. Ahora creerás que el loco soy yo ¿no?

__No, entiendo lo que quieres decir... llevo soñando con este lugar desde que tengo uso de razón y no se porque ¿crees en vidas pasadas?

__Todo podría ser, al fin y al cabo la vida no deja de ser un ciclo que se repite y que esta en constante movimiento.

__¿En que trabajabas?

__En una novela...

__¿Eres escritor?

__Bueno... eso parece__sonrió de nuevo tímido y travieso a la vez

Tenía un cuerpo tan atrayente... ¿Por qué no podía dejar de mirarlo? ¿por que no podía dejar de llamarme como si fuera el faro contra el que deseaba estrellarme? Desde que su mano había rozado mi piel no había dejado de imaginar como sería sentir sus labios, el sabor de sus besos... sentir su cuerpo entrando en el mío...

__¿Y de qué trata el libro?

__Aún no lo se, por eso vine, tengo demasiadas ideas por ahí entremezcladas__dijo haciendo una divertida mueca mientras movía su mano sobre su cabeza trazando un círculo.

Yo volví a reír.

__Por cierto soy Aurea...

__Aurea__repitió con esa voz estremecedora y sensual, toda mi piel reacciono y sentí como mi ropa interior se mojaba impúdicamente.

Jamás me había sentido así... nunca...

__Yo soy Edriene.

Ambos nos miramos fijamente por un instante y fue como si el lugar entero se estremeciese con una descarga eléctrica, nuestras pupilas se dilataron y fui incapaz de pronuncia un simple es un pacer conocerte porque mi propia voz murió en mis labios cuando su boca se posó en el mía, ambos labios se abrieron al mismo tiempo, rozándose, jadeando... hasta que su mano me atrajo de la nuca su boca se estrelló contra la mía en un beso pasional y arrollador, su lengua profundizo en mi cavidad y yo me aferré a sus hombros tratando de no desfallecer al tiempo que la pasión se adueñaba de mi y tiraba de su camiseta que voló. Él al igual que yo, se dejo arrasar por aquella pasión sin nombre y me tendió con su peso sobre el altar. Su mano ascendiendo bajo mi vestido hasta dar con la tira del diminuto tanga. Me estremecí con un gemido y me arqueé cuando sus dedos largos se movieron sobre la tela empapada.

No se cuando ni como desapareció nuestra ropa, ni cuantos besos nos dimos, sólo recuerdo el instante en que su miembro, duro y lleno se introdujo por fin en mis entrañas hasta llenarme por completo. Lo sentí palpitar ambos cuerpos se acoplaron en una danza ancestral frenética y cargada de deseo, Edriene era fuego, era pasión, era la lujuria abrasadora que penetraba en mi interior cada más con más intensidad, se movía sobre mi sin parar, la piedra se sentía suave bajo mi espalda y mis piernas envolvían su espalda.

Parecíamos dos desesperados buscando un trozo de cielo, alcanzando el éxtasis de la gloría el uno en brazos del otro, nuestros ojos unidos hasta el momento inevitable en que todo desaparecía estremeciéndose con suave grito que no era más la máxima expresión de nuestro estallido.

Jadeos, respiraciones entrecortadas, cuerpos que se retorcían entre espasmos, abrazados, acariciándose, aferrándose los rostros con dulzura...

Lo miré aún encajada en él, con una pierna sobre su hombro y el otro en el otro lado del altar, pisando la hierba sagrada... ahí...despatarrada y expuesta a él mientras me sostenía medio incorporada sobre los codos, los labios entre abiertos hinchados y el pecho agitado...

El aire frío acariciando mi piel desnuda frente a él, en aquel lugar mágico y nada más importaba ni tenía importancia, era como si aquello fuese lo más natural del mundo... como si no acabásemos de follar como dos desesperados en ese lugar sagrado plagado de mitos y leyendas...

Volvimos a mirarnos y ambos rompimos a reír, no me importaba mi desnudez, ni que él aún estuviera dentro de mi sexo, era como flotar y de nuevo fue como si esa conexión fuese real por que tanto su mente como la mía parecían decir es la priemra vez que hago esto, yo jamás... no puede evitarlo, no se que me paso contigo, perdí la cabeza, no podía pensar, sólo sentía ese latido que me impulsaba a tu cuerpo... a tus labios...


Nos vestimos aún bromeando y tomándome la mano Edriene me acercó al borde del lugar por donde empezaba a asomar la luna más enorme y brillante que jamás había visto.

__Parece que ha sido una suerte que haya perdido a mi grupo...

__Más bien es una suerte que pueda llevarte de vuelta__me guiño el ojos__Aunque...__hizo una pausa para volverse hacia mi apartándome un mechón al tiempo que acariciaba mi pómulo__la suerte creo que ha sido para ambos.

Mi cuerpo se estremeció de arriba a bajo y volví a mirar esa luna que pareció devolverme un guiño y despacio volví a besar esos tremendos labios que me hacían acelerar el corazón.

__¿Sabes? Creo que este es el lugar donde debíamos estar.

Edriene sonrió y alzándome de la cintura me alzó sobre el altar y sin soltar mi mano hinco una rodilla en tierra al igual que harían los antiguos caballeros frente a su dama.


Nikta


Safe Creative #1203021231364

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios cuentan, gracias.

Blogs Especiales