19 de febrero de 2012

Remember Me


Marlo conducía a toda su velocidad su Mercedes último modelo saltándose por los pelos el semáforo en ámbar, iba hablando por teléfono como siempre con Diego, pero ese día en vez de accionar el manos libres automáticamente le dió por contestar de malas maneras a su amigo, estaba de un humor de perros y aún estaba discutiendo con este cuando al girar el un cruce escuchó un golpe tremendo. e quedó paralizado por un momento y blanco como la tiza miro hacia delante, sobre la luna hecha trizas del vehículo resbalaba un cuerpo femenino hecho un manojo de cabellos castaños ondulados y tela negra al tiempo que un zapatito rijo salía volando...

__¡Marlo tío! ¡¿que ha sido ese ruido, estás bien?!__chillaba la voz al otro lado de la línea ya que había dejado caer el móvil al suelo de la impresión, aún no se había recuperado.

El pulso le iba a toda prisa y sentía que la adrenalina lo hacía temblar sin poderlo remediar impeliéndolo a actuar, recogió el aparato y llevándoselo a la oreja con voz temblorosa sólo dijo:

__He de dejarte, creo que acabo de atropellar a alguien__colgó son dejar tiempo a oír nada y se acercó rápidamente a la parte frontal del coche completamente abollado y hundido, el pitido de la puerta abierta no hizo más que crispar sus nervios.

Miró alrededor pero no había ni un alma en aquella calle a esas horas de la noche, las luces eran lo único que se veían, ni siquiera se oía más que la lejana autopista este muy a lo lejos.

__¡Joder!__se llevó las manos a la cabeza y se agacho rápidamente junto a la muchacha.

Estaba completamente inmóvil, había quedado desmadejada de lado tal y como si se hubiese acurrucado.

Le apartó con suavidad el cabello del rostro y se quedo sin aire. Era una chica realmente preciosa, no tendría más de veinte años y su pelo castaño formaba una sinuosa cascada sobre su pálida piel. Sus labios rojos como la sangre eran pura seducción pero seguía completamente inmóvil. Trató de buscarle el pulso y apartó la mano tan rápido como si se hubiese electrocutado, esta helada... sin pulso... se llevo las manos a la cara y volvió a levantarse dando vueltas sin saber que hacer sobre él mismo, estaba demasiado nervioso para pensar.

__¡Joder, joder, la he matado! ¡Hostia puta!__Miró el móvil que aún sostenía y empezó a marcar el número de emergencias cuando algo llamo su atención.

Miró hacía la chica y creyó ver que apretaba los párpados, almenos sus espesas y largas pestañas se habían movido, se agacho de nuevo y escucho un leve gemido que salía de ella y como despacio empezaba a moverse y abría los ojos. Se llevo la mano a la cabeza como quién se frota un chichón y se levantó estirándose como si nada haciendo crujir sus huesos.

Marlo se quedo ahí, paralizado, los labios entre abiertos y el zapato aún el la otra mano, ella lo cogió como si nada.

__Vaya, gracias__le sonrió.

Era la sonrisa mas arrebatadora e increíble que jamas había visto, inocente pero seductora hasta la muerte. Observó sus largas piernas deliciosamente torneadas y como se encajaba el zapato y volvía a mirarlo. Era simplemente preciosa.

__¿Es...estás bien?__consiguió preguntarle sin dar crédito a lo que veía.

__Oh sí, siento haber cruzado así__volvió a sonreír con esa inocencia traviesa de una adolescente__Tenía algo de prisa.

__¡¿Pero es que no te das cuenta de que podría haberte matado?! ¡joder! ¡estabas muerta, no respirabas!

Ella sólo parpadeó tan tranquila colocándose ese atrevido vestido negro.


__¡¿Se puede saber que eres tú?! Un zombi, un bocho raro, una alucinación...

Ella puso los ojos en blanco exasperada y suspiró arrebatándole el móvil de las mano a Marlo pulsando la tecla de colgar.

__Creo que esto no nos hará falta.

Marlo volvió a mirar el destrozado coche y luego a ella que no parecía tener ningún rasguño, es más el corte de la sien estaba acabando de cerrarse delante de sus ojos así como la sangre.

__Perdona, pero no me gusta nada que me comparen con eso, soy vampira.

Marlo no sabía si ponerse a reír o comprobar que habían echado a su bebida en aquella gasolinera, pero ella bufó abriendo la boca y levantando las garras teatralmente dejándole ver unos afilados y blancos colmillos__Y ahora, será mejor que corras__le agarró de la muñeca tirando de él con una facilidad pasmosa.


Marlo trató de detenerla pero era imposible, ella no se detenía y a él ya le ardían los pulmones a causa de la alocada carrera.

__¡Para,detente un segundo! ¿Estas de coñá, no?! Eso no es más que una cosa de esas de broma.

__Primero, yo jamás bromeó con eso, segundo, si quieres seguir vivo más te vale que sigas corriendo o nos cogerán.

__¿Cogerán?__jadeó sintiendo su corazón a punto de reventar y eso que se consideraba un buen deportista, estaba en forma, su cuerpo así lo demostraba. Fibrado, con unos músculos que hacían las delicias de las chicas... su pelo cuidado, su barba de cuatro días estratégica... sabía que era un chico atractivo.


Le sacaba una buena estatura a la chica pero desde luego ella tenía más fuerza y era más rápida por no hablar que se había levantado después de un choque brutal como si nada... trató de mirar tras su espalda y vio como tres tipos descomunales los seguían, de sus bocas abiertas se veían más de aquellos afilados colmillos.

O acababa de sufrir la alucinación más increíble de su vida o aquello era real

__¡Mierda!¡joder!¡estoy ya es demasiado para un día!__despotricó sacando fuerzas de donde no las había, estaba claro que esos tipos no tenían ninguna buena intención y él prefería mantener el cuello donde lo tenía.

__¿Familia?__pregunto jadeando con ironía.

__No por Dios, antes me suicidaba.

__¿Entonces se puede saber que les has hecho para que estén así de cabreados?¿También les destrozaste el coche?

Ella rió a pesar de la situación divertida pro el sentido del humor de aquel chico, la verdad es que no estaba nada, peor que nada mal, que diablos era un bombón con ese cuerpo y ese rostro... tenía unos labios bien apetecibles y unos ojos profundos de un precioso tono pardusco.

__Oye. me alegro que te haga gracia pero a mi no me hace ninguna.

__Si llevases tanto tiempo como yo muerta lo entenderías, no es fácil encontrar alguien tan fresco como tu__Dijo lanzándolo dentro de un mausoleo de un empujón que lo hizo impactar con el hombro contra la pared opuesta.

Apretó los dientes a causa del dolor y saco la cabeza fuera, para ver como aquella jovencita de aspecto frágil e inofensivo acababa con el último de ellos casi sin despeinarse. Era como ver el seductor baile con la muerte...

Impecable, letal y... certera.

__Bueno, asunto resuelto__se acercó a él poniéndose bien el pelo y quitándose las hojas de su exquisita ropa de diseño__Salvo por una coa__ se plató frente a él con las manos en la cintura.

Marlo tragó como pudo y enfrentó la mirada azul de aquella chiquita que lo hacía poner duro como el acero. Por una vez que una mujer se la ponía dura de esa forma y lo volvía loco de deseo esta tenía que ser una asesina que bebía sangre... pues menuda suerte la suya...


Por que la verdad, vampiresa o no, la deseaba como si fuera un yonki, el pulso volvió a acelerársele y fue consciente de como este golpeaba con fuerza contra la vena de su cuello, justo en el punto donde ella tenía fijas sus pupilas que se dilataban con una leve circunferencia rojiza alrededor.

__Digamos que soy un cabo suelto, ¿no?

__Podría decirse__dijo con voz enronquecida deslizando seductoramente uno de sus dedos, de manicura perfecta, en sus labios.

__Y no te gustan los cabos sueltos...

__Es peligroso, para ambos__jadeó entrecerrando los ojos para controlar su sed__Pero más bien pensaba en que podrías servirme, he de ir a una fiesta y creo que el traje te irá a la medida.

__Oye espera, no... no creo que sea una buena idea ¿piensas llevarme a una fiesta de chupasangres?

Ella volvió a bufar como una gata y el volvió a ponerse rígido.

__Vale, vale, espera... tranquila... seguro que hay algún modo de arreglar esto.

__No soporto que me llamen así, me pone furiosa, disculpa__Suspiró recuperando su espectacular compostura__No es una fiesta de vampiros, puede que haya alguno pero no.

__¿Entonces, no lo entiendo?

__¿Es tu selfservice?

Ella volvió a reír, tenía una risa tan seductora...

__No, una chica tiene que mantenerse__sonrió__He de procurar mantener mi... falsa vida humana__dijo aleteando con sus pestañas.

__¿No eres demasiado joven para según que fiestas?__enarcó las cejas Marlo.

De pronto fue como si su mente se iluminará...

__Tu eres Megara, la nueva imagen de Chanel... ¿no?

__Encantada__le tendió la mano__¿Y tu eres?

__Marlo, Marlo Wraith_-se la estrechó.

__Marlo...__repitió en un susurró que lo hizo estremecer endureciéndolo aún más, si eso era posible__Me resulta conocido...

__Llevo varias agencias de publicidad, eventos y bufetes.

__Caramba, creía que sería un viejo decrépito__sonrió de nuevo deslumbrándolo.

__Pues no, ya ves que no__dejo caer las manos a ambos lados de su cuerpo.

__Ahora veo por que ibas tan estresado... la bolsa, el gimnasio... trabas todas las horas del día, deberías disfrutar más de tu vida, es demasiado corta para agobiarse así. Además...__hizo una pausa crítica recorriéndolo como una leona que cerca a su presa__Nunca sabes cuando puedes hallar la muerte__eso lo dijo tan cerca de su cuello que él pudo sentir el roce de sus labios suaves y llenos.


Megara puso su palma sobre el pecho de él y entreabrió esos mismos labios.

__Vaya, tú pulso es firme...__se apartó con la respiración entre cortada.

Marlo se cruzó de brazos en una pose demasiado viril e imponente como para asarle desapercibida a la vampiresa.

Volvió a fijar su mirada en él e inspiró, su piel era cálida y su olor...enloquecedor, era caramelo liquido, pura tentación, su olor era masculinidad pura y lujuriosa y por primera vez en su eternidad se permitió hacer algo que hasta entonces no había hecho, por que nada más importaba ahora.

Chasqueó los dedos y Marlo se descubrió en medio de una habitación que le recordaba al escenario de los Tudor, volvió a fijar su mirada en la chica que tenía delante y por un instante deseó que sus piernas le permitiesen sentarse en ese lecho, por que la imagen que tenía justo delante de él era demasiado como para ser real.

Megara estaba desnuda frente a él, esperando, ofreciéndose...

Y fue como si todo se moviese a una velocidad distinta de la realidad, se acercó a ella con poderío y aferrando con cierta dureza su cintura la atrajo hacía él y se adueño de sus labios. Todo dio vueltas a su alrededor, se volvió con ella dejándola sobre la cama y despacio se desnudo frente a ella y una vez sin más impedimentos sintiendo el calor que emanaba de entre sus piernas se encajo bien dentro de ella empujando dentro de su húmeda cavidad, estrecha, suave...

Y de nuevo fue como si ambos girasen en espiral alrededor de eras, siglos y miles de vidas. Cuando todo terminó, Marlo sólo sabía que estaba bailando en mitad del lujoso salón del hotel más caro de la ciudad, que así su mano donde encajaba a la perfección y que mientras ambos daban una vuelta más, la imagen de los espejos del salón le devolvieron su propia imagen, pero en sus ojos pardos brillaba una tenue chispa rojiza.


El sonido de un cristal rompiéndose tras la línea telefónica hizo reaccionar a Marlo, parpadeó sacudiendo la cabeza, y colgó el teléfono en seco, redujo al efectuar el giro y frenó justo cuando una belleza de ondulantes cabellos castaños atravesaba el cruce deteniéndose frente al morro del mercedes con el pecho agitado y los ojos azules clavándose en los suyos...


Nikta


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