23 de febrero de 2012

El Diario de Amber - Retazos de una vida



El Diario de Amber - Retazos de una vida


Amber aún recordaba perfectamente el viaje hacía su nuevo destino, aún tenía grabadas a fuego las vividas imágenes de cuando vinieron a buscarla a su casa para arrancarla de los brazos de sus padres...

Unos padres que la habían educado toda su vida para ser justamente lo que ahora iba a ser, una esposa, una más de las esposas del príncipe ni más ni menos.

Recordaba aún como había suplicado por que no la llevaran, pero eso sólo había servido para sentirse aún más dolida y repudiada a causa del desagravio y el deshonor que estaba causando a los suyos, ella... una mujer insignificante, la pequeña de ocho hermanos.

Sentía aún en sus huesos el traqueteo que aquel vagón donde la metieron desnuda y aterida... el viaje le había resultado eterno, y ella en vano se aferraba aquellos tablones de madera tratando de vislumbrar algo del paisaje que iban cambiando cada vez más hasta hacer el olor irreconocible.


Por lo que se decía el príncipe se había encaprichado de que deseaba una mujer con el cabello de oro y los ojos de una puesta de sol o el reflejo de un buen licor a contra luz que se tornasen a la vez del color del cielo en un día de tormenta, un gris plata casi imposible, con la piel de seda bronceada por el calor y esa... era ella... Amber. De ahí su nombre...

Estaba aún tiritando mirando aquel rico suelo de mármol pulido cuando el padre del príncipe le había aferrado la barbilla y los mofletes hasta hacerle daño mientras la examinaba. Oía sus palabras pero era como si su mente aún no fuese capaz de procesarlas a medida que la empujaba hacía una de las habitaciones que aquel palacio de ensueño con arcos de llamativos colores.


La habían vestido y preparado pero Amber sentía que le faltaba el aire y sólo se mantenía regía por pura fuerza de voluntad, la había educado para mostrarse siempre calmada y diplomática, para pasar inadvertida pese a su hermosura y a hablar sólo cuando se le ordenase. Debía ser una sombra sumisa y obediente y lo odiaba con todas sus fuerzas. Se sentía como una más de esas tigres que tenían ahí enjaulados sólo para capricho y placer de los soberanos, sólo por que estos eran magníficos ejemplares que admirar, temer y reverenciar, les gustaba poder dominar un animal salvaje y reducirlo a aquello...

Aquel iba a ser el día en que pusiera la entrada de su muerte en su querido diario, ese día pondría punto y final a lo que había sido su niñez... esa misma noche sería desposada y tras sus nupcias ya sería una más del harén particular del príncipe, entonces de nada le servirían ya sus letras y sus sueños, para ella ya no habría más fantasías ni letras.

Jamás había deseado mal a nadie, pero en esos momentos gustosamente les sesgaría el cuello a todos aquellos hombres que la escoltaban, incluido el rey con una de sus propias espadas curvas. Pero eso sólo podía suceder en su mente por que ella deseaba seguir respirando con toda su alma.


__Ya me has oído bien muchacha, recuerda todo lo que te dije, la primera mujer esta tan enganchada que no es más que una sombra de lo una vez fue. Y la otra es tan estúpida, vanidosa e inconsciente que ni tolero verla. Disfruta demasiado de los lujos las fiestas. Me consta que te han educado en las mejores condiciones y espero no me defraudes, tengo grandes expectativas para mi hijo y mi reino y estas están depositadas en parte en ti. Entiendo que podrás soportar esa presión, no quisiera tener que cortar ninguna cabeza más ni buscar más candidatas. ¿Sabes lo que nos ha costado dar contigo? Mi hijo no esta de acuerdo con mi modo de hacer, peor accedió a aceptar una nueva esposa y esta reunía las condiciones que él impuso por que creyó que sería imposible y aquí estas... con esa piel de seda, un cuerpo firme y sensual, labios rosados, pelo de oro y tus ojos ámbar...

Ella asintió manteniendo la cabeza gacha tal y como estipulaba el protocolo mientras apretaba fuertemente los dientes. Aquel ser pretendía que ella fuese el juguete de su hijo, que le diera su ansiado heredero... eso es lo único que esperaba de ella, que fuese la princesa ideal y cumpliese con su papel a rajatabla sin importar si ella estaba o no de acuerdo con ello. ¿Qué más podía hacer? No tenía donde huir ni quería la ruina de su familia, si ella fallaba los suyos lo pagarían con sangre...

Maldito fuera su destino y maldito su apetecible aspecto. Tendría que haberse teñido o haberse hecho lo que fuese el mismo día en que salió el edicto, pero era tan joven... y su familia tan humilde... no tenía alternativa, era la esperanza de los suyos, era a lo que todas las chicas de su aldea podían aspirar, a ser esposas de un hombre acaudalado que las mantuviese a ellas y así a su familia.

Para ella ya no habría atardeceres tendida sobre la hierba viendo salir las estrellas, ahora estaría presa en esa preciosa jaula de cristal y oro.

El guardia personal que custodiaba la entrada a los aposentos del príncipe y Amber sintió como todo el pulso de su cuerpo de aceleraba incendiándose como queroseno. El propio latido de su alocado corazón la ensordecía y trago una vez se vio empujada dentro y las pesadas puertas talladas en oro se cerraron tras ella dejándola sola e indefensa en mitad de aquella fastuosidad. Él estaba de espaldas a ella elegantemente vestido con el traje típico pese a que en algunas ocasiones había podido ver una foto así de pasada con ropa más occidental pero no había prestado atención. Tras él se recortaba un arco dentados que dejaba ver el canal de agua que atravesaba los jardines, el agua brillaba con juguetones reflejos con la caída del sol, así como dejaba ver resto del complejo y la enorme terraza que presidía la enorme cámara, subiendo unas escaleritas estaba el enorme lecho cubiertos de seductoras y suaves sabanas de seda doras y rojas, había almohadones, cojines y alfombras por los lados haciendo confortable la estancia, contrastando con el mármol y resto de decoración. Pero eso a Ambar no hacía más que hacerla sentir aún más pequeña y enfurecida...

Despacio él se volvió y Ambar trato de controlar su agitada respiración, primero sólo pudo apreciar su regio perfil... su perfecta piel sin imperfección alguna y la sobriedad de aquel rostro de acentuadas facciones, marcadas viriles y condenadamente sensuales. Pero lo peor vino cuando acabo de volver quedando completamente frente a ella.

Su pelo era oscuro como una noche sin luna al igual que su profunda mirada, era mucho más alto que ella y de complexión atlética pero esos jugosos y carnosos labios...

¡Por todos los cielos aquel chico debía haber caído directamente del cielo por que algo así de increíble era imposible que fuese real! Pero lo era, y estaba demasiado cerca de ella y ella ni siqiera se había dado cuenta de cuando se había movido, estaba hipnotizada por esos ojos tan inquietantes, era como si él fuese la cobra y ella sólo un conejillo asustado.


__¡Maldición! ¿Por qué tiene que estar tan condenadamente bueno?__se reprendió Amber, debía recordarse quién y porque estaba ella allí, debía olvidar esa estúpida reacción y reemplazarla rápidamente por su odio y desdén o pronto se olvidaría de aquello.

Pero como la miraba... era como si ya la estuviese desnudando, sentía en movimiento de sus pupilas negras como una prohibida caricia que calentaba su piel desde dentro partiendo desde el centro de su vientre y más abajo. Ni si quiera se había planteado cuantos años debía tener s futuro espeso ni había querido saber nada sobre él, pero ahora su pulso seguía disparado y no por los mismos motivos que al entrar allí. ¡Cielos, ni tan solo recordaba su nombre!


__Existes en verdad__dijo como sorprendido.


La voz aterciopelada y profunda del príncipe se filtró por cada poro de la piel de Amber haciéndola estremecer, ella hizo un gesto de contrariedad ya que no entendía a que venía aquello pero bajo el rostro a tiempo haciendo la reverencia pertinente de presentación. Insegura se atrevió a alzar los ojos tras los párpados y lo vio sonreír y casi le da un pasmo. Tenía la sonrisa más hermosa y seductora que jamás había visto, además bajo aquel traje se adivinaba un cuerpo igual de perfecto y esculpido. Tragó y dio un leve paso atrás preparada y él alzó el mentón ¿Qué es lo que debía estar viendo él? ¿Qué cruzaría por su mente?


__Eres tal y como te vi en mi sueño.

__¿En tu sueño?__parpadeó mirándolo aunque sabía que no debería.

No podía evitarlo, ella era desafiante, era una tigresa a la que no le gustaba doblegarse y menos verse acorrala u aplastada y él ya se había dado cuenta sólo con su porte por mucho que había tratado de dominar esa parte suya y parecer dulce, tranquila y sumisa. Pero ella tenía demasiadas opiniones como para callarlas...

__Una tigresa luchadora y fiera, con un genio de mil demonios.

__¿Cómo puedes saberlo? ¿Cómo puedes siquiera haberme visto?

__Te vi tendida entre un lecho de hojas del color del atardecer, mirando como los últimos rayos de sol se ocultaban desde lo alto de una colina, tu pelo dorado estaba esparcido entre el follaje y tu piel resplandecía libre de cualquier ropa... igual que un tigre de bengala... con sus ojos salvajes del color del fuego...

__Pero...

Él volvió a sonreír paciente y le tendió la mano, una mano fuerte y de tez morena como todo él y ella jadeó sin poderlo evitar cuando el recuerdo del mismo sueño regreso a su mente.

Era la misma cima, la misma caída de sol y la misma mano que se tendía hacia ella para ver luego dos figuras entrelazadas la una en la otra fundidas en un beso eterno que desprendía un fuego pasional indescriptible.


Amber aceptó su mano y una extraña calidez conocida la recorrió, quedo pegada a su cuerpo con una mano en su pecho y admiro el hoyuelo que le le formaba en la barbilla al sonreír, olía a algún tipo de incienso y a hombre, aún así la realidad del lugar que la envolvía le recordó por que estaba allí y su mente salió de las brumas de aquel tentador embrujo. Iba a ser una más de sus esposas, quizás una elección pero el rey exigiría pruebas de la consumación y esas mismas sabanas manchadas con su propia sangre virginal y otros fluidos aún más turbadores.

¿Qué iba a ser de ella? No estaba preparada para eso, no estaba preparada para nada de aquello por muy bien que hubiese aprendido las lecciones en clase, por muy aplicada y destacada alumna que fuese nada tenía que ver con verse cara a cara con el futuro, con el momento de la verdad. Y menos cuando no estaba de acuerdo y por mucho que quisiera nada podría cambiar ni ella ni él hasta que el rey no cediese su mandato o muriese, ahí nunca nada parecía cambiar pese a parecer una tierra de cuentos y de mil y una pasiones oscuras y susurradas en alcobas a medio iluminar. ¿Qué pretendía, levantar una revelación? ¿Qué el hijo matase al padre? Estaba perdiendo la cabeza y la razón y lo peor de todo era que había algo en él que le decía que lo conocía....

__¿Tienes miedo de mi, tigresa?

__No, de ti no...

__¿Entonces?

De ella misma, de lo que sentía, eso era lo que le ocurría, que él la desconcertaba, de nuevo más imágenes contra un sol poniente, tonos rojos y anaranjados y esos dos mismos cuerpos...

Unos que reconocía...de cuando soñaba y creía que todo se podía cambiar, cuando creía... cuando...

Parecía que su vida siempre volvía al mismo ciclo. Y entonces lo supo, siempre había sido ese su lugar, su destino... la tierra donde la bandera del tigre ondeaba fuerte y orgullosa allí donde residía su corazón y su pasión, su deseo..

__¿Eidan?

__Creí que jamás recordarías mi nombre__murmuró arrasando sus labios tras rozar la piel de su mejilla.

El suelo se abrió a sus pies, tembló y se pegó más a aquel cuerpo con e que cayo sobre el lecho.

__Llevo demasiado buscándote en la realidad__jadeó contra los labios de ella recorriendo el contorno de su cuerpo como si ya lo conociese, ella vibraba y temblaba bajo él encendiéndose como una tea... cuando sus labios tocaban los suyos era como si todo estallase.

Era como si todo su control se perdiese entre las estrellas y el mundo quedase suspendido. mientras el aire abandonaba sus pulmones, no había nada más, sólo volaban, asustados de sus propias emociones, de la emoción y el calor de cada caricia. estaban jugando con fuego y lo sabían, pero había llegado el momento, era su tiempo, era el ahora, ya no eran sueños perdidos, sino realidades que un día Amber escribió en un diario, uno que escribió junto a Eidan que volvía a besar el hueco de su cuello haciéndola gemir. dejo el viejo diario a un lado de la sabana donde se deslizo y dejo que él la tendiese en el lecho acoplándose entre sus piernas. Entró como siempre en ella, de un certero movimiento de sus caderas, profundo, glorioso, duro... se aferró a las sabanas entornando los ojos velados por el placer y se dejo arrastrar pro el cuerpo que se anclaba al suyo, el uno frente al otro, abrazados, recortados contra el fuego del sol que caía tras el palacio.


Nikta


Esta entrada va acompañada con este link, por que es esta canción y su video la que me inspiro:


The Wanted - Lightning


Your in control Puts a pause on my heartbeat Someone stole all the air So I can't speak now I know the chase is on I feel as though My time has come  How many times do I fly Through your head spins Now it's speeding away From the safeness  Yeah your skin Your touch the kiss You rush too much And here you come  When your lips touch mine It's the kiss of life I know I know That it's a little bit frightening We might aswell be playing With lightning  When your lips touch mine Like it's our first time Oh oh I know it is a little bit frightening We might aswell be playing With lightning now  Oh oh Oh oh  Just you and me and the Coats in the back room Learning things the don't Teach in the classroom  Now, your here And feel the fear Of you, with me It's good, so clear Been addicted to you Since the first date Out of control like a surge of electric  Now, your skin Your touch the kiss You rush too much And here you come  When your lips touch mine It's the kiss of life I know, I know That it's a little bit frightening We might aswell be playing With lightning  When your lips touch mine Like it's our first time Oh oh I know it's a little bit frightening We might as wel be playing With lightning now  Oh oh Oh oh Oh oh Oh oh  Your skin, your touch The kiss, to rush Your skin, your touch To kiss, to rush Your skin, your touch To kiss, to rush The rush, the rush The rush, the rush  When your lips touch mine It's the kiss of life I know, I know That it's a little bit frightening We might aswell be playing With lightning  When your lips touch mine Like it's our first time Oh oh I know it's a little bit frightening We might as wel be playing With lightning now  Oh oh Oh oh

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios cuentan, gracias.

Blogs Especiales