7 de mayo de 2011

La Puerta del Ángel Caído


Bueno pues aquí estoy otra vez... y os traigo otra de mis paranoias mentales, espero que os guste estoy que salió:


Aquel largo e interminable permiso me estaba matando, ser una mujer en un mundo de hombres no era fácil, formar parte de un cuerpo de elite casi secreto bajo las ordenes del ejercito y el propio gobierno aún menos... peor nada se podía comparar al tedio de aquel descanso en mitad de aquel paraíso natural.


Fuera el agua de la bahía seguía con su remanso pausado y aletargante, aquel retiro era un bálsamo para los sentidos y la vista, aquel paisaje podía amansar a cualquiera menos a mi que seguía con un brazo tras la cabeza y una pierna en arco sobre aquella cama de sabanas revueltas y húmedas como el ambiente pegajoso y cálido de esa noche. Me levante con un suspiro frotándome la nuca y apoye la cadera en la barandilla de madera del balcón mirando la luna llena que brillaba en lo alto de cielo tal y como si fuera un foco colocado por alguien, su luz se reflejaba en las tranquilas aguas ondulantes.


Debía estar perdiendo el juicio, yo jamás había hecho nada como aquello pero allí estaba...

La verdad no podía negar que aquel hombre tenía algo... era difícil de explicar pero su aura era magnética, tenía algo imponente, rebelde. Parecía un tipo duro y peligroso, había algo salvaje y misterioso en él, era oscuro y yo me sentía irremediablemente atraída por él.


Desde que lo había visto entrar con aquella superioridad arrogante en aquel antro quitándose esas gafas de sol que ocultaba unos brillantes ojos completamente oscuros, todo alrededor había desaparecido, fue como si todo se detuviese yendo a cámara lenta, sus movimientos eran sigilosos y letales como los de un tigre, hipnóticos, tenía un aire sensual descarado y era como si controlase absolutamente todo y aquellos músculos... aquel cuerpo era de pecado, fuerte, viril... su piel bronceada perlada de sudor invitaba a dejar volar la imaginación de la manera más lujuriosa posible, llevaba una ajustada camiseta negra y unos pantalones de estilo militar al igual que las botas. Su pelo casi rapado era igual de oscuro que esa camiseta y el tatuaje que adornaba parte de su fuerte bíceps y su hombro. Ahora sabía que no era el único que tenía en ese cuerpazo...


Se sentó sólo en una de las mesas apoyando los antebrazos en la desgastada superficie y espero a que le sirvieran, su espalda ancha y potente se movía suavemente al ritmo de su pausada respiración y nadie parecía atreverse a pasar siquiera a tres pasos del lugar que él ocupaba. Una vez tuvo la bebida se acerco el vaso a los labios y torció la boca en una sonrisa igual de letal y peligrosa que todo él, seductora, pícara, traviesa... arrogante era como si supiese que mis ojos estaban resiguiendo las formas ondulantes de sus tatuajes y de los músculos de sus brazos. Su rostro duro y serio era inescrutable, dio un trago de su bebida y volvió su cabeza hacia mi. Ni siquiera se como fue pero ahora mismo sólo recordaba que se levanto y vino hacia mi con esa seguridad insultante y que se sentó a mi lado aún sin mirarme, con la cabeza levemente agachada y la vista fija en el fondo de su vaso de whisky pero una vez dirigió sus ojos hacía los míos ya no pude escapar. Hablamos, reímos, bebimos y me enseño cada rincón de aquel paradisiaco lugar. Vimos la puesta de sol ocultos del resto del mundo en una cala preciosa y solitaria, me estaba escurriendo el pelo hacia un lado cuando sus labios rozaron mi cuello...

Mi cuerpo ardió como jamás lo había hecho y allí mismo lo hicimos, sus manos recorrían mi piel como ningún otro lo había hecho, conocía cada parte de mi. Lo había cabalgado allí recortada contra el sol poniente con la melena libre tras la espalda negro y rojo, dos siluetas unidas recortadas en el cielo. Ya después de cenar me llevo a un garito nocturno, bailamos el uno enredado en el otro como dos volcanes ardiendo de deseo, sus labios devoraban los míos y nunca teníamos bastante... era una borrachera de sentidos, nada tenía sentido y yo no pensaba en absolutamente nada, sólo sentía sintiéndome más viva que nunca. Ni siquiera era consciente de haber hablado nunca tanto con alguien y menos reído... no lo conocía pero me sentía bien con él.


Era la primera vez en mis veintidós años que me acostaba con un hombre al que acababa de conocer , uno del que no sabía absolutamente nada, debería haberme ido ya de la habitación pero seguía pensando en como había llegado a cometer esa locura, lo había pasado genial no iba a negarlo peor aquella no era yo...


Cerré los ojos un instante dejando que la brisa fresca meciese mis cabellos y supe que él estaba mirándome con la espalda apoyada en la cabecera y una pierna en arco con ese cuerpo de infarto reluciente a causa del sudor, perfecto... se levanto sin importarle en absoluta su desnudez y poniéndose a mi espalda me rodeo la cintura con sus brazos y beso mi cuello. Apoye mi cabeza en su hombro y deje la vista perdida en el horizonte sintiendo el calor abrasador de su cuerpo y el olor embriagador de su piel.


  • Hermoso ¿no? - su voz ronca y sexy resonó dentro de su caja torácica mandándome un cosquilleo placentero por toda la espalda. Asentí, aquello te hacia sentir diminuto - Su belleza no es nada comparada contigo Azhira - susurro deslizando las yemas de sus dedos desde mis hombros hasta mis muñecas, me estremecí - Te he estado observando, estudiándote... llevo mucho esperando este momento y no me equivoque.


Me tensé inevitablemente y el hechizo de aquel momento de ensueño pareció romperse de pronto en mil pedazos, empecé a sentir frío y un extraño terror ilógico empezó a adueñarse de mi tal y como si fuera una serpiente enroscándose por mis venas.


  • Eres una los nuestros.
  • ¿De que estas hablando? ¿Quién eres tú? ¿Quién te envía? - me volví cara a él para plantarle cara pero su cuerpo me aprisionó contra la barandilla y su mano aferro mi muñeca, tenía una fuerza impresionante, jadeé.
  • Ya te lo dije Azhira, mi nombre es Zayel y he venido a reclutarte. Llevo mucho intentando dar contigo, no ha sido fácil - habló rozando mi cuello con sus labios ya que me había vuelto de espaldas a él. Sus manos rozaban mi piel de un modo indescriptible haciendo reaccionar todo mi cuerpo y se que torció los labios en esa irresistible sonrisa arrebatadora. Mis pezones se erizaron, siseé - Pero por fin te he encontrado mi guerrera - note sus labios sobre mi cuello expuesto y ladeo y de pronto sentí como algo se clavaba en mi piel.


Ahogue un quejido de dolor y me aferre con una mano en su nuca cerrando los ojos, las piernas me fallaron y él me sostuvo penetrando más en mi carne sintiendo como una gota de sangre resbalaba caliente y perezosa hacia mi pecho. No podía escapar y él seguía con los colmillos clavados en mi cuerpo, gemí mareada, la fuerza se me escapaba lentamente de los dedos y me sentía desaparecer cada vez más, me hundía entre las bruma y el dolor aumentaba hasta que todo fue éxtasis. Hubo una explosión de luz tras mis ojos cerrados y grite , grite de placer, terror y dolor al mismo tiempo.


La mano de Zayel seguía sobre mi plano vientre justo donde la camiseta negra de tirantes se había levantado ya que sólo llevaba eso y las braguitas del mismo color, todo giraba en espiral en una vorágine infinita y yo seguía viendo las imágenes de esa misma noche, nuestros labios unidos en un beso, él moviéndose sobre mi, hundiéndose dentro de mi cuerpo con esos ojos negros fijos en los míos entornados, mis manos tras sus hombros, sus caricias, yo volteando sobre él con los labios entre abiertos, nuestros alientos entrecortados y nuestros cuerpos moviéndose al mismo compás...


Pero el placer dejo paso de nuevo al dolor, me retorcí sobre mi misma apretándome el vientre, en algún momento él me había dejado sobre la cama, grite... me desgarraba, me partía en dos, moría... sentía mi vida desvaneciéndose y como un extraña conciencia se habría paso por mi mente dejándola más lucida que nunca, grite escuchando de fondo los jadeos de placer que horas antes habían llenado esa habitación mientras miles de imágenes horribles aparecían en mi mente como flashes, temblaba y mi cuerpo estaba febril.


-¡ ¿Que me has hecho?! - jadeé aferrando su brazo, temblaba y él apartaba el cabello pegado de mi frente cuando dejo de andar de un lado al otro de la habitación mirándome.

  • Despertarte. peor para ello tu cuerpo debía morir.
  • ¡¿Que eres?!
  • Somos ángeles caídos Azhira, los aniquiladores. Nosotros limpiamos el mundo de la oscuridad de seres sin alma, viles y despreciables, matamos a todo aquel que atenta contra la vida de los inocentes.
  • ¡Eso no es verdad! ¡Estas loco! ¡No existen!
  • Lo hacen, tú los has visto, los conoces... has sentido su aliento tras tu nuca y los has combatido aún sin saber que tu lugar estaba entre nosotros, eres una Aniquiladora Azhira. Tú eres el ángel negro.
  • Me duele - jadeé
  • Lo se amor, lo siento - se sentó a mi lado acurrucándome con mucha suavidad contra él.
  • ¡Me quema!
  • Ya casi esta, sólo un poco más...


Me senté de rodillas en el lecho plegándome contra mi misma con los puños cerrados sobre mi frente, grite, aquel dolor era insoportable y mira que yo había soportado las peores de las torturas durante mi preparación pero aquello...


La cabeza me zumbaba y todo daba vueltas, mareada intente apartarme de él cuando sentí dos heridas lacerantes en la espaldas, fue como un latigazo y un corte de bisturí, abrí mucho los ojos y cuando vi mi imagen en el espejo de enfrente de la cama el corazón se me paralizo, una alas negras se abrían tras mi espalda y un reguero de lagrimas de sangre y rímel negro manchaban mi pálido rostro, mi pelo ahora mas rojo que negro resplandecía como el fuego y mis ojos me devolvían una imagen asustada, frágil y peligrosa de mi misma agazapa en esa cama.


Respiraba de forma entre cortada,, los labios entre abiertos sin comprender... y ahí bajo mi ombligo estaba la marca de la rosa y las espinas sangrantes. Volví la vista hacía Zayel incapaz de aceptar lo que acaba de pasar y solloce.


  • Bienvenida a casa Azhira.
  • No, yo no... no quería... no me pediste consentimiento, no quería...


Zayel me envolvió el rostro con sus manos y esbozo una leve sonrisa cálida, paciente, dolida...


  • Es lo que eres, es tu destino. Nuestro deber, por tu sangre corre la sangre de nuestros antepasados y esta es ineludible, tarde o temprano ellos te hubieran encontrado y no quieras saber lo que te habrían hecho, no podía perderte otra vez, no ahora que la guerra esta a punto de comenzar.
  • Pero no recuerdo...
  • Poco a poco pequeña.
  • ¿Me has utilizado? ¿Me has hecho esto para aumentar tus filas?


Él se paso las manos por su cabeza frotándose el cabello corto y me cogió la mano llevándosela al pecho.


  • Lo he hecho porque necesito a mi compañera, no puedo seguir en esta eternidad sin ti. Si me niegas tu corazón caeré en las sombras y entonces tú misma deberás matarme. Ahora dime Azhira ¿vas a seguir huyendo de los sentimientos, vas a seguir escondiéndote del mundo? ¿Vas a seguir eligiendo el dolor, escudándote en la rabia? Por eso elegiste este trabajo, porque no es tan diferente del que siempre había hecho. Yo me arriesgue por ti, lo abandoné todo sólo por ti ¿y miro donde estamos ahora por nuestros actos? condenados a luchar el resto de nuestros días. Nosotros los liberamos y nosotros los devolveremos a las tinieblas de donde nunca debieron salir. No eres la única que tiene miedo.
  • No quiero estar sola...
  • No lo estas, yo estaré contigo y te daré todo lo que necesites.
  • He estado tan perdida sin ti - me abrace a él que me apreto contra su pecho con deseo.


Me beso con pasión y mi corazón empezó a latir, me alzo sobre su cuerpo clavándome en él y envolviendo su cintura con mis piernas empecé a deslizarme sobre él que aferraba mis nalgas, tras su espalda se abrían las mismas suaves y esponjosas alas negras que aún dolían sensibles en la mía mientras todo estallaba en llamas que latían al mismo compás.

Un mundo nuevo nos esperaba y la noche era nuestra, la puerta estaba abierta y la revolución había empezado.


Nikta


Safe Creative #1105079159709

3 comentarios:

  1. Wow, no te conocia este tipo de lectura, recuerdo haber pasado por todos tus blogs cuando te conoci, pero crei que ya solo publicabas en el otro, es una linda sorpresa ver que desarrollas un tema como este de una forma tan especial.

    Muy bueno chica, estare mas pendiente de este blog tambien.


    Besotes!

    ResponderEliminar
  2. Gracias!!! me alegra que te gustase, bueno estoy intentando hacer relatos cortos también por que me cuestan un montón, siempre me salen historias larguitas jejeje

    ResponderEliminar
  3. uy genial mujer me gusto mucho esta llena a accion y matices. ¿Que le pasara ahora Azihra? Te mando un beso y cuidate.

    ResponderEliminar

Tus comentarios cuentan, gracias.

Blogs Especiales