26 de enero de 2011

El Portal del Castillo del Tiempo .- Capitulo 6

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Tras decir eso se fue a la habitación y grité. ¿Qué narices se había creído ese tío engreído y chulo putas…? Ni hablar, no deseaba nada de él ¡NO! ¡Y una mierda no nos engañemos! Me vestí y tras coger las llaves de casa me fui directa al gimnasio.

  • ¡No me sigas! – me encare a él
  • ¿Y qué vas a hacer? Esto es un país libre
  • Llamaré a la policía.
  • ¿Y qué les vas a decir? No tienen a quién buscar – sonrió perverso haciéndome derretir.

Levante la mano impotente y eche a andar exasperada. Entramos al gimnasio y al poco todas las tías se le echaron encima como buitres mientras él encantado hacía gala de sus perfectos y naturales músculos moviendo una pesa como si nada. Me baje de la cinta de correr y me dirigí al dejo y empecé a emprenderla con el saco, descargue una patada contra este y se abrió como una sandía, toda la arena se derramo sobre el parquet.

  • ¡Ups! Lo siento… - puse carita de niña buena arrepentida ante los presentes y una de las empleadas empezó a limpiar el desastre mientras reponían el saco.

Como la clase aún no empezaba fui a una clase de aerobic mezclada con defensa, no sude en mi vida tanto como ese día, la adrenalina me salía por las orejas. La clase se acabo y volví para la clase de artes marciales. Al poco nadie quería hacer las luchas conmigo hasta que apareció el chico del año. Mi demonio particular y que para desgracia mía y delante del corro que se había montado a nuestro alrededor me hizo morder la lona, estaba frustrada, cabreada y cansada, jadeé intentando recobrar el aliento y me levanté cuando se digno a apartar el cuerpo de encima

  • Sensacional, increíble… no tengo palabras. He creído ver dos dragones – nos felicito uno de los monitores disolviendo a los mirones.
  • No lo haces mal pequeña.
  • ¡Que no me llames pequeña! – descargue un puñetazo en su pecho duro y que me moría por palpar tras haber sentido su cuerpo pegado al mío.
  • Me encanta hacerte rabiar.
  • ¡No te soporto! – le dije saliendo del lugar dándole con la puerta en las narices del vestuario de mujeres.

Me duche con el cuchicheo de las demás sobre el nuevo tío bueno que había venido hoy al gimnasio y salí como un cohete hacía casa bebiendo un zumo por el camino. Aparte la pajita y tire el baso en la papelera de delante del edificio donde vivía, por supuesto le llevaba pegado a los talones, hice un dribling y cerré las puertas del ascensor antes de que pudiera subir conmigo obligándole a usar las escaleras. Cuando llegué al rellano él ya estaba allí.

Suspiré y saque las llaves abriendo la puerta, le deje pasar y me puse cómoda en el sofá con el portátil, tenía faena que hacer. Jugueteé con el lápiz y la punta del cabello que se escapaba de mi especie de moño y tras mordisquear el lápiz tecleé un poco más hasta que levante la vista de la pantalla, no podía concentrarme con el mirándome fijamente todo el rato.

- ¡¿Qué?!

- Eso es aburrido.

- Esto paga facturas y es mi trabajo, me gusta lo que hago y soy buena en ello.

- No me cabe duda ¿y ya te ha tirado los trastos el millonario de tu jefe? Es un hombre atractivo para las mujeres… y tiene mucho dinero, es un poco gilipollas y cabrón además de mujeriego pero bueno…

- ¡Déjame en paz! – baje la vista hacía el ordenador algo colorada, mi jefe… me atraía.

- Cenas románticas a la luz de las velas en restaurantes caros rodeada de flores… champan…

- ¡Déjalo ya! ¡No me interesa!

- No claro…

- No me interesa entérate ya – me levante poniéndome delante de él – Ni me interesa, ni me conviene. A la mínima me la estaría pegando con otra, quiere una mujer calladita y sumisa para poder seguir con sus juergas y yo no soy esa mujer.

- Chica lista. Entonces rechazaras la cena que te propondrá mañana… - dejo caer

- ¡¿Qué?! – me tembló la voz

- Si la aceptas ya sabes lo que hay, más citas, buen sexo y un anillo. Luego el corazón roto más algún que otro moratón… sino el despido.

- ¡No! Soy lo mejor que tiene en la empresa.

- Todo el mundo es prescindible.

- No…

- Esa empresa funciona por ti por bueno que sea el tipo que lo es… yo puedo resolver tu pequeña encrucijada de mañana.

- Estas soñando, él nunca se ha fijado en mí, no sabe ni como me llamo. No soy una top model despampanante ni una rubia de tetas enormes.

- No, eres mejor que todas ellas.

- ¿Y por que ibas a ayudarme?

- Bueno, tú me sacaste de mi pequeña… “cárcel”

- Luego querrás algo a cambio… no soy tonta, usa tus truquitos con otra – le oí chasquear la lengua cuando le di la espalda dirección a mi habitación.


Continuará...


2 comentarios:

  1. Hola mi Nikta:D

    Pasando a invitarte al 2º Concurso de Relatos del blog:D
    Espero que te animes, sería un honor contar contigo:D

    Kisses querida Amiga:D

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