6 de enero de 2011

El Portal del Castillo del Tiempo .- Capitulo 1

Bueno... después de este pequeño paro navideño os traigo esta historia que escribí hace un tiempo, espero os guste y como siempre recordad que espero opiniones ya que ayuda mucho, gracias por vuestras visitas y comentarios.

Como siempre la autoría es completamente de esta cabecita y esta registrado en el registro de la propiedad intelectual por lo que los derechos son exclusivos de una servidora en cuanto a texto se refiere, la reproducción parcial, total o plagio del texto serán penados según el código penal vigente.

Registros: B-3771-10

Espero hayáis pasado unas felices fiestas y que este año nuevo nos traiga a todos muchas ilusiones y sueños cumplidos.

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El Portal del Castillo del Tiempo

Nikta

Empujo la pesada puerta que se abrió con un quejido, los goznes chirriaron y una nube de polvo la recibió. Cruzo bajo el marco adornado por una espeluznante mascara y aparto una enorme telaraña blanca.

Hacía siglos que nadie irrumpía en aquella sala cubierta de polvo cuyos únicos moradores eran ahora las arañas y otros insectos. Los candelabros se encendieron súbitamente tras una corriente de aire viciado. Las llamas de las velas ascendieron inundando la enorme estancia. Las sombras alargadas y oscuras que estas sacaban a los objetos allí olvidados la hicieron estremecerse.

Dio un último paso y la puerta se cerró tras ella sobresaltándola, se trago el nudo que tenía en la garganta y miro alrededor girando sobre sí misma como una bailarina. Las cortinas de terciopelo seguían exactamente como las dejaron medio corridas salvo por la capa de polvo y de nuevo telarañas.

En la mesa situada junto a la ventana aún estaban esparcidos todos los cachivaches e instrumentos del anciano mago, el olor a podredumbre y cerrado le lleno la nariz, era un olor acre…viejo y rancio. Había oído tantos rumores acerca de ese lugar… y ahora sabía que existía de verdad y no sabía siquiera como había llegado hasta allí.

Un rayo ilumino la amplía cámara, fuera la tormenta seguía descargando sin tregua, desde las escaleras podía oír como el agua goteaba colándose por la madera agrietada y descuidada. Su mirada resiguió la larga hilera de libros que descansaban en las extensas estanterías hasta llegar de nuevo a la mesa, tras esta… cerca de la ventana estaba la silla del legendario hechicero que tantas leyendas había generado.

Trago saliva antes de enfocar el ancho brazo de la silla tallada, sobre este aún descansada el enjuto brazo del mago, la tela de su túnica se había adherido a la piel momificada, una mano de largos y finos huesos se veía cerrada sobre el reposabrazos, las uñas largas parecían de cristal. Siguió ascendiendo hasta el pecho del hombre, el medallón oscurecido por el paso del tiempo aún seguía allí distinguible entre la luenga y cana barba llena de nudos y suciedad. El mentón del difunto descansaba sobre la base del cuello pese a todo… sólo tenía el aspecto de un viejo dormido.

Una especie de cosquilleó le subió por la espina dorsal y siguió contemplando los múltiples objetos que se ocultaban allí, una rueca, relojes de arena, una bola del mundo, probetas… plumas, era increíble todo lo que veían sus ojos. Miro a su derecha y descubrió un pequeño pupitre, allí sobre la mesa había un gran libro abierto, se acerco hasta el llevada por la curiosidad y observo la fragilidad del amarillento pergamino que formaban las páginas. Le daba la sensación de que si lo tocaba se rompería en pedazos, en medio de las paginas había una suave tira de seda roja. Se sentó haciendo crujir la madera, aquel libro la atraía como nada de aquel lugar. Rozo con las yemas de sus dedos la pluma que descansaba a un lado del escritorio cerca del reseco tintero y contuvo el aliento cuando acarició la superficie de la hoja, el polvo dejo el rastro de su contacto, aquel papel era algo áspero y grueso, no era tan frágil como parecía.

A su espalda algo pareció moverse o crujir, fue un sonido apenas perceptible, como una respiración, miro hacia atrás pero no vio nada así que su mirada se poso directamente sobre el libro, sólo si se hubiera fijado mejor hubiera visto que los dedos del mago no estaban en la misma posición.

Frunció el ceño cuando algo brillo en el libro, el fuego empezó a crepitar en la chimenea calentando el lugar pero ella absorbida por el libro ni siquiera vio lo que pasaba a su alrededor pero se sintió acogida. Sus ojos bien abiertos resiguieron la dorada luz que brotaba del libro, era como si una mano invisible escribiera con una ligera pluma sobre este con purpurina de color oro. Siguió resiguiendo las líneas hasta que las palabras empezaron a cobrar forma delante de ella, poco a poco la escritura se iba revelando comprensible y empezó a leer, sus labios se movían solos pronunciando en un susurro las palabras que calaban en ella de un modo exquisito y placentero, sintió el cosquilleo de su poder en las puntas de los dedos, el vello se le erizo.

La madera ahora sí que crujió detrás de ella y se giro alterada con un leve jadeo y su corazón dio un vuelco cuando apoyado en la repisa de la chimenea hallo un chico. Era un chico de unos veintisiete años sumamente atractivo, descaradamente perfecto y erótico, sus labios eran tan apetecibles…

Sus facciones algo duras eran marcadas y masculinas, tenía un cuello ancho y un pecho igual de fuerte y marcado a la perfección igual que los brazos. Su pelo era negro y algo largo por lo que un travieso mechón caía sobre su frente. Era alto y tenía un porte apabullante, elegante y sus ojos…

El corazón parecía a punto de salírsele por la boca, eran de un intenso azul salvaje con chispas de plata donde parecía arder un fuego interminable. Junto a él sobre la mesa había una botella de vino con dos copas, una vacía.


  • Bienvenida… Yumi – su voz profunda le provocó otra oleada de nerviosismo cuando notó aquel cosquillo bajo el vientre, las mejillas se le encendieron, era una voz tan cálida y sensual, sólo con pronunciar su nombre la había hecho estremecer. Él se aproximo a ella – ¿Y tú me has invocado? – la rodeo hablando con cierto desprecio y decepción, como un depredador. Sus ojos intensos la escrutaban de arriba abajo.
Continuara...



3 comentarios:

  1. Esta muy interesante y lleno de imaginacion , estare pendiente te mando un beso y felices reyes te me cuidas nena

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  2. Bonita forma de hilvanar palabras, Nikta ^^

    Tengo ganas de leer el resto.

    Un beso y muchas gracias!

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  3. Muchas gracias Duende y bienvenid@ espeor disfrutes del lugar y por cometar ;)

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