23 de enero de 2011

Confusión .- Capitulo 16


  • Drago – busco sus ojos aún rodeándole el rostro.


Faramir aprovecho el momento para saltar sobre ellos pero Yesi creó una pantalla protectora contra la que se estrelló el demonio gruñendo de forma aterradora.


Faramir se levanto pasándose el dorso de la mano por la comisura de sus labios limpiando la sangre y rió.


  • Te lo dijimos Yesi, si no le matas tú a él no podrás acabar con nosotros – torció la sonrisa – No pongas esa cara, ahora se una buena brujita y ven aquí. Si hubieras colaborado desde el principio podrías haberlos salvado a todos – jugó con el sentimiento de culpa de ella regodeándose con su dolor – Haz lo que debes y él seguirá vivo al igual que los que quedan en pie ¿Te parece bien princesa? Es un trato más que justo – sonrió perverso, era más fuerte de lo que parecía, casi tanto como Drago.


Ella negó dejando caer una lágrima, no podía creerlo.


  • Crees que no sabemos que tu madre enseño bien a su sucesora. Ella vio lo poderosa que serias y lo bien que debía educarte. Eres una pequeña bomba de relojería ¿Qué vas a hacer? – miro alrededor para luego desviar su vista de ella a Drago.


Yesi apretó los dientes tan fuerte que hasta se hizo daño.


  • Drago – lo miro ella angustiada apartándole el pelo de la cara
  • Estoy bien, no es nada – se incorporo ocultando el verdadero dolor que sentía mirando a Faramir con odio – Él es más fuerte en este lugar, no entiendo que ocurre - gruño
  • ¿Confías en mí? – alzo la vista hacia él.
  • ¿Que estas tramando ya brujita? – medio rió el otro demonio – No tienes nada que hacer, hicimos un buen trabajo. No hay nada que puedas hacer Yesi. Te aseguro que me divertiré de lo lindo contigo cuando esto acabe, mi paciencia tiene un límite.


Drago lo fulmino con la mirada, odiaba ver esa sonrisa de superioridad pintada en su cara, deseaba borrársela de un derechazo y que dejase de mirar de aquel modo a Yes. Estaba demasiado seguro de su ventaja y le reventaba.


  • ¿Qué tienes en mente? – le pregunto a Yesi sin perder de vista a su oponente.
  • Atácale, pase lo que pase acaba con él y no te preocupes por mí…


Los ojos le centellearon y la sonrisa de Faramir se torno un gesto de duda aguardando que sorpresita tendrían ahora planeada.


  • Está bien – respondió entre dientes.


El átame brillo rojizo en las manos de Yesi que aferro bien la empuñadura clavando el acero en su propia carne sin darle tiempo a Faramir de detenerla, este grito furioso y se abalanzo sobre ella al tiempo que Drago lo cogía de cuello lanzándolo lejos para alejarlo. Un estallido de energía barrio el lugar y algo extraño sucedió, era una perturbación, un cambio sutil en el aire, la fuerza del lugar perdió intensidad y Drago enseguida lo sintió, fue como una sacudida torció la sonrisa y volvió a cargar contra Faramir que volvía a atacarlo. Yesi murmuro unas palabras cayendo de rodillas al suelo pálida. El lugar parecía haber cambiado y si no fuera por que lo había visto diría que ella había desaparecido un efímero instante a través un portal de luz. Yes con las manos ensangrentadas lanzó el arma a Drago finalizando el encantamiento que estaba pronunciando mientras una luz la envolvía.


Drago sintió la energía crepitar por su cuerpo haciéndole lanzarse con tal velocidad que Faramir apenas pudo parpadear asombrado.


  • ¡Maldita bruja! – mascullo


Intento esquivar el golpe de Drago y atacarlo pero fue en vano pues el otro ya estaba sobre él lanzándolo contra la pared sin que pudiese hacer nada, los ojos se le encendieron con la misma intensidad con la que brillaba el arma, y aún con la misma velocidad clavo el acero en el pecho de Faramir desplegando las alas.

Ascendió varios metros y lo dejo caer sin dejar de observarlo con frialdad, Faramir no lo podía creer, lo miraba atónito sin ser capaz de asimilar lo que había sucedido ¡¿Cómo podía ser?! Drago se dejo caer sobre una de sus rodillas.


  • Termino Faramir… te advertí que llegaría el día.


Hizo un gesto con las manos y la daga empezó a brillar hundiéndose más en su cuerpo, en un instante Faramir se desvaneció entre gritos y maldiciones. Sin prestar más atención se incorporo volviéndose hacia Yesi que seguía en el suelo unos metros más allá, al verla el corazón le dio un vuelco y se apresuro a llegar junto a ella y la tomo entre sus brazos cubriendo la herida con las manos.


  • ¿Pero qué has hecho niña? – negó con la cabeza mirando la herida.
  • Drago – murmuro con un hilo de voz, estaba muy pálida y con los labios morados.
  • Sshh está bien, todo estará bien – dijo corriendo el cabello de su cara.


Ella negó con la cabeza, sentía como la vida la estaba abandonando, quizás ya debería haber desaparecido la otra vez, lo había perdido casi todo… tenía un nudo en la garganta y los ojos se le anegaban pero se aferró a él.


Continuará...


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