4 de diciembre de 2010

Enemigos .- Capitulo 11

A petición de una amiga muy especial adelanto el penúltimo capítulo de enemigos, espero lo disfrutéis aunque sea cortito.




















Sony observó mi cuerpo desnudo y se acerco con suavidad, me tendió sobre las sabanas, me estremecí cuando

empezó a recorrer mí piel, estaba frío pero no me importaba, una corriente eléctrica nos envolvía, le deje hacer y pude contemplar su perfecto torso y

resto de su cuerpo. Me ruboricé, jadeé a medida que él estimulaba mi cuerpo, le deseaba tanto que casi dolía, no podía ser real tanto placer. Temblé involuntariamente, él me reconfortó y susurró mi nombre a mí oído a medida que me acariciaba y me besaba con sumo cuidado. Me hacía sentir tan especial… y segura, no tenía miedo de lo que iba a pasar, era tan dulce…

Aquella noche él me amo sin que existiera nada más, estábamos los dos solos contra el mundo, juntos, sólo un hombre y una mujer. Mi cuerpo tembló ligeramente al principio de nuevo por la inexperiencia pero por suerte mis instintos tomaron las riendas a la vez que él me tomaba. Aún flotaba en una nube

cuando abandone el piso de madrugada. A mis padres les había dicho que estaría con Laura y ella acepto seguirme el juego un poco a regañadientes. Me sentí extraña las horas siguientes, la piel me quemaba, en nuestra euforia él me había herido con sus colmillos y yo le había arañado la espalda… pero no era solo eso…ahora tenía parte de su sangre en mi y él de la mía, me asuste en la ducha ¿Y si se daban cuenta? ¿Y si nos pasaba algo por nuestra imprudencia? Un dolor agudo y mortal me paralizo, me mordí la lengua para no gritar, lo que yo no sabía es que Sony estaba igual… y ese fin de semana lo tenía que pasar con los míos.

Poco a poco la agonía fue remitiendo y pude acabar de ducharme, salí, me seque y me quede profundamente dormida sobre la cama.


Un olor y una risita inconfundible hicieron que a Kamel se le erizará el bello de la nuca, se giro y vio a Bast y Fier custodiando fuertemente a una vampira.

  • Ha irrumpido en nuestra casa Señor. Dice que tiene algo que deciros.

Kamel la miró con fiereza, gruño e hizo un gesto para que la soltasen.

  • Deberías atar en corto a tu pequeña Kamel… - ronroneó divertida ante la reacción airada de todos los machos de la estancia, le encantaba verlos gruñir y enseñar los dientes, eran tan susceptibles… sonrió satisfecha.
  • ¿Por qué iba a creerte? – la fulminó con la mirada pero ella la desvió hacía Beikar.
  • Tú… proyecto de novia tiene unos gustos curiosos. Es una lástima… eres muy apetitoso.
  • ¡¿Qué estas insinuando?! – estalló Biel cogiéndola con una rapidez increíble del cuello, los ojos de Beikar centellearon.
  • Tranquilo Biel… vengo en son de paz para avisaros…
  • Suéltala Biel ¿Qué sacas tú con esto? – la miro fijamente.

Ella se palpó divertida el cuello y se contorneó hasta sentarse en una silla.

  • Que cada uno tengamos lo que queremos. Mantén a tu hija lejos de lo mío y nosotros haremos lo mismo.
  • ¿Pero qué dices? – la miró Gabriel perplejo.
  • Oh… tu querida hermanita sale con un vampiro Gabriel – lo miró fijamente Aura saboreando el impacto de sus palabras – Todos lo habéis olido, no pongáis esa cara. Es más… ya la ha… probado, tu niñita ya no es tal. Se abrió de patas con cierta facilidad. Se la ha tirado como ha querido - sonrió maliciosa - Y... otra cosa Kamel – se levantó mirándolo, estaba tan tenso que parecía a punto de estallar – Tu niña… corre peligro, van a por ella.

Volvió a mirar a los chicos y se dirigió a la puerta.

  • Nunca tendría que haberse mostrado como un reto tan delicioso – les guiño el ojo y se esfumo ante el rugido de Bast.


Cuando me desperté me extraño encontrarme a Gabriel en la habitación, estaba sentado en el borde de la cama mirándome, sus ojos estaban tristes, dolidos… parecían acusarme diciendo ¿pero como, por que, como ha podido pasar? Lo miré confusa y le sonreí alargando la mano para acariciarle la mejilla. Se aparto, no lo entendí.

  • ¿Qué pasa? – le pregunte inocentemente.

No dijo nada, sus ojos centellearon una vez y luego bajo la vista, suspiro y me abrazo con amor arrugando la nariz.

  • ¿Ocurre algo Gabriel? – insistí pero no contesto salvo para decirme que me esperaba abajo, su mano se escurrió de la mía, fruncí el ceño desconcertada y me vestí.

Algo iba muy mal… lo supe enseguida. Tragué saliva y desde lo alto de la escalera arqueé la ceja al otear el ambiente, estaba enrarecido, y olía a vampiro… había habido un vampiro en casa. Baje poco a poco y al llegar al salón mis labios se retrajeron, el olor era intenso y lo reconocí… era el mismo olor de mujer que halle en la piel de Sony el día en que me atacaron. Me alarme conteniendo un ronquido de ira, aquello no podía ser nada bueno…

Me tensé, el bello aún erizado de mí nuca era otro mal presagió, tuve un escalofrió, mis pasos ni siquiera resonaron en el suelo, espere en la jamba de la puerta del comedor, estaban absolutamente todos allí sentados… serios. El corazón me dio otro mortal. Beikar me miró un instante dolido y luego aparto la mirada, Biel ni alzo la cara. Sentí mis piernas desfallecer.

  • Siéntate Iria – me exigió mi padre, obedecí en silencio sin atreverme a hablar.
  • Vas a marcharte una larga temporada a Estados Unidos con el clan de Beikar – empezó suavemente, mi mandíbula se tenso y mi mirada se centro deliberadamente amenazadora sobre este último.
  • ¡Ni hablar! – me levante pero la férrea mano de Gabriel me sentó de nuevo, lo miré azorada. Él jamás había hecho algo así ¿Por qué lo hacía ahora?
  • No es discutible Iria. Te irás en un par de días, ya está todo dispuesto.
  • ¡No, no lo está! ¡¿y mis clases, y mis amigos?! ¡Es mi vida!
  • Tus amigos – espetó con desdén apretando las manos – Ya he tolerado bastante tus caprichos ¡Has perdido el rumbo Iria! Ya no es tu vida sólo, tus actos nos salpican a todos, ¡si tu no pareces apreciar tu vida nos vemos obligados a actuar!
  • ¿Pero qué he hecho? – los miré exigiendo saber porque me estaban haciendo aquello. Parecía un tribunal acusatorio y ya habían decidido sin mí.
  • ¡¿Qué qué has hecho?! ¡¿Aún tienes la cara de preguntar qué has hecho?! – grito más dolido que furioso, sus ojos resplandecieron, Gabriel mantenía la vista fija en la mesa y Biel se frotaba las sienes, mi madre intentaba no llorar…
  • ¿Mama? – la miré pero rehuyó mi mirada negando con la cabeza
  • ¡Ni se te ocurra apoyarla en esto Luna! – la amenazo mi padre con autoridad, en la vida lo había visto actuar así, me aterré.
  • Te mantendremos a salvo cueste lo que cueste – siguió Biel
  • ¡¿Qué?! No os entiendo de verdad…
  • ¡Dios Iria! Apestas a él. ¡Te has echado a perder!

Ahí sí que me quede literalmente congelada, intente reír pero no lo logré…

  • Lo sabemos Iria.
  • Hija de puta… – pensé apretando aún más los dientes furiosa. Empezaba a encajar piezas. ¡Dios! Lo sabían… sabían que salía con él y que mi primera vez… se la había entregado al “enemigo”.
  • ¡Eso es lo de menos ahora!- gruño Gabriel a Biel y me miro – Hay dos partidas que van a por ti Iria, tienes que irte lejos. Intentaremos acabar con ellos. Te iras de aquí quieras o no.

Negué con la cabeza y busque el apoyo de alguien, de Bast incluso de Beikar pero fue inútil.


Continuara....


1 comentario:

  1. Primero voy a ponerme al día con los capítulos que me faltan de esta hirtoria, sino no doy abasto y me lío.

    Iria está en peligro, ahora que los suyos saben que "pertenece" a Sony no van a permitir que la relación se afiance más. Lástima que no tengan en cuenta que un vampiro ama para siempre...
    Besos

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