18 de diciembre de 2010

Confusión .- Capitulo 8


  • Bonito juguetito Azael… sólo hay una pequeña pega – chasqueó la lengua – No deberías tenerlo tú, pero lo considerare un presente – torció la sonrisa y miro a los presentes evaluando la situación, sus ojos se demoraron un instante en Yes que se tensó tras bufar mostrándole los dientes agresiva.
  • ¿Qué quieres? – se puso delante de ella Drago.
  • Oh sólo pasaba por aquí Drago, no seas aguafiestas. Era divertido ver como el vampirito te pateaba un poco el trasero, eso es lo que pasa cuando decides portarte bien, que se te suben a la chepa ¿Qué hay Liz? ¿Cómo están tus hermanos? – lo miro saboreando el daño que sabía le haría. Conocía el temperamental carácter de los lycans, siempre tan susceptibles…


Drago interpuso su brazo frente a Liz y mirándolo sacudió la cabeza. Yes fulminó acusadoramente a Azael al reparar en la daga.


  • Bien, yo guardare eso – dijo Atori acercándose a Azael que se retorció de dolor extendiendo contra su voluntad la mano.


El dedo de Atori ya casi rozaba el mango del arma pero esta desapareció de la mano de Azael.


  • No creas que te la daremos tan fácil ¿verdad? – dijo Drago poniéndose frente a él.

  • Atori gruño sin poder creérselo y miro a Yes con los ojos llameantes al ver el arma en poder de esta, dio un paso atrás y la estudió oscureciendo sus ojos. Liz le tiro del brazo alejándola de él a la vez que la ponía tras ellos. Atori la señalo divertido sonriendo.


    • Buen truquito brujilla…
    • Por favor haznos el honor Atori – hizo un gesto Drago invitándolo a que dejara de intrigar. Liz se envaro.
    • Interesante – murmuro haciendo que sus ojos recuperasen su tono normal, Yes se estremeció sin poderlo evitar - ¿Ya quieres que me vaya Drago? Pero si acabo de llegar, estoy descubriendo cosas muy provechosas – succionó el aire entre sus dientes, casi parecía un yonki con mono de su dosis.

    Drago sonrió despectivo.


  • No era que te fueras lo que tenía en mente, ya déjate de intrigas y di lo que tengas que decir – la sonrisa se transformo en odio al ver como miraba a Yes – Atrévete y…
  • Bendita amnesia la tuya – rió – Siguen sin impresionarme tus amenazas ¿no estás un poco harto de escuchar cosas sin sentido para ti hermano?
  • ¿Hermano? ¿y que sabes tú de eso?
  • Más que tú desde luego ¿dónde has dejado a tu padre princesa? Me hubiera gustado poderle dar el pésame personalmente – rió

  • Yes gruño conteniendo el impulso de lanzarse sobre él.


  • ¡Cabrón!
  • Oh gracias por el piropo querida, me halagas.
  • ¿Sólo te dedicas a hablar o vas a hacer algo? – lo reto ella con el mentón alzado y los ojos desafiantes, no le importaba el miedo o lo fuerte que pudiera ser esa cosa. Puso los brazos en jarras y espero.
  • Detente Yes, no eres tú quien ha de solucionar esto – le dijo Drago.

  • Los ojos de Atori centellearon pero sonrió relajado.


    • Si Yes… hazle caso. Aunque no te creas que no lo disfrutaría...

    Ella volvió a gruñir molesta, no soportaba obedecer cuando sucedía aquello… pero Drago no podía permitir que la lastimase aunque supiese que no le sería fácil hacerlo…


    • Siempre te gustaron las fieras ¿eh? – desvió su vista de él a ella apoyándose en la pared – Sólo venía a charlar un poco ¿algún problema, princesa? – ella apretó los dientes - ¿Una copa chicos? – torció de nuevo la sonrisa, una ráfaga de aire hizo ondear su abrigo – Hay algo que celebrar.

    Esas palabras le tronaron la cabeza nuevamente, los flashes invadieron sus sentidos y miro a Yesi al sentir su piel estremecerse al parecer sentir lo mismo.

    - ¡¿De qué hablas ahora?! – dijo Liz, sus músculos estaban tan tensos que Yes temió que en cualquier momento cambiaría.

    - Gracias a todos vosotros la tregua se ha… volatilizado, puff desaparecida – los cerco haciendo un gesto con la mano, el corazón de Yes dio un vuelco y apretó con más fuerza la daga.

    - Ten cuidado pequeña… ya sabes que las armas las carga el diablo. Unas manos tan delicadas no deberían tener eso ¿de dónde la sacaste, Yes? – Pronunció su nombre con intención – Porque no creas que no se que ese la cogió de entre tus pertenencias, tiene tu olor embriagador…

    - Vete al infierno – mascullo ella.

    - Menuda lengua preciosa, podrías usarla para cosas mejores – sonrió perverso.


    Drago gruño pero se quedo mirándola como esperando una respuesta ¿Qué hacía ella con un arma como esa? Podía matar a los suyos, eso le inquieto. Atori rió con ganas y acorto distancia con ella que se mantuvo firme donde estaba preparada para defenderse si hacía falta. Atori sonrió complacido observando su postura.


    • Desde luego te han preparado bien princesa…
    • No te acerques – los ojos volvieron a centellearle a Drago amenazadores.


    El acero parecía desprender destellos azulados en manos de ella.


    • Tranquilo Drago, no hago nada malo ¿verdad? – volvió a fijar sus ojos en ella.
    • ¿De qué se trata esto? – la ira lo consumía, no lograba entender.



    Atori no le hizo el más mínimo caso, su atención estaba fija sobre Yesi.

  • Tú padre debió entregarme su puesto cuando tocaba pero no, se ha vuelto un viejo acomodado sin visión de futuro y falta de ambición. Sólo tenía que hacer una única cosa y ya serías mía pero tuvo que hacer las cosas a su modo… no me mires así Yesi, sabes muy bien que yo era el siguiente, es cuestión de sangre – Yes apretó el puño haciendo un esfuerzo titánico por no saltarle encima con los ojos ardientes - Sigues siendo tan salvaje como siempre – murmuro dejando la vista perdida.

  • Yes aprovecho entonces para ponerse junto a Drago cogiéndole el brazo sin darle la espalda al otro en ningún momento, un destello de energía los envolvió a ambos como si dos partes se unieran. Ella estaba demasiado nerviosa, de seguir así acabaría atacando, debía mantener la cabeza fría y Drago la calmaba.

    • En fin… veo que no os apetece mucho ese trago – metió sus manos en los bolsillos – Bien chicos, ya nos veremos por aquí… me hacía ilusión daros yo mismo la noticia, llamadme sentimental si queréis – rió desapareciendo – La próxima vez que nos veamos prometo que será más divertido – se escucho su voz diluyéndose en el aire.
    • ¡¿Pero qué has hecho estúpido?! – ataco Yes al otro vampiro dándole un empujón en el pecho, sus ojos brillaban con mucha intensidad.

    Liz los miraba

    con el rostro ensombrecido desde hacía un buen rato de un modo inquietante, empezaba a atar algunos cabos y no le hacía ninguna gracia…


    • ¡¿Tienes la más mínima idea de lo que has hecho Azael?!
    • ¡¿Y tú?! – trono él.
    • ¡Calmaos los dos!- les gruño Liz


    Las manos de Drago tomaron el objeto y miro las heridas que le había hecho y que no se cerraban.


    • ¿Qué es todo esto Liz?

    Yes aparto el átame con rapidez de él guardándoselo.

    • ¡Vete! Ya hablaremos en otro momento – dijo con los dientes apretados a Azael – Ahora mismo no respondo de que puedo hacer así que largo – dio por terminada la discusión poniendo sus manos sobre la herida del brazo de Drago y murmuro algo ininteligible para ellos.
    • Estoy bien, no te preocupes…


    Ella lo miro con cara de circunstancias cuando estas empezaron a sanar con un dolor atroz que se reflejo en el bello rostro de Drago.


    • Deberías practicar… - dijo a tono de broma tratando de ocultar el dolor.
    • Después de esto me matan fijo –murmuro Yes y miro a Liz que seguía como petrificado en el mismo lugar – Ya Liz, ya está hecho, no sacaremos nada con quedarnos así, reacciona. Ya es tarde para disculpas y te lo dijes.
    • Gracias – dijo Drago acariciando su rostro y mirando a Liz que parecía debatirse con sus pensamientos.
    • Mucho valor para hablarle así o estupidez, aún no lo tengo claro. Pero tienes razón, el mal ya está hecho – suspiro Liz frotándose la frente.
    • Ahora sí necesito un buen trago, anda… salgamos de aquí – los miro ella andando hacia la salida del callejón.
    • Si vamos, también deberé embriagarme para cuando venga tu padre – sonrió pasándole un brazo por el hombro y emprendiendo la marcha - ¿No vienes Liz?
    • Claro…
    Continuara...



    2 comentarios:

    1. En estas fiestas tan entrañables, con mis mejores deseos de ilusión, paz y felicidad.

      ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

      Un abrazo.

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    2. Igualmente para ti Ricardo y para todos

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    Tus comentarios cuentan, gracias.

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