1 de diciembre de 2010

Confusión .- Capitulo 3


Yes se levanto despacio, había gastado demasiada energía, estaba medio grogui y hambrienta y el olor excitante de él no ayudaba, oía su sangre latiendo con fuerza en sus venas y su calor abrasador. La cabeza le rodó, apenas podía respirar y su pulso se disparo, la vista se le estaba nublando… no podía perder la conciencia, ahora no…


Drago la tomo de la mano y la llevo fuera hasta donde estaba su coche


-¿Te encuentras bien? se te ve fatal.



se aferro a él antes de caer, tras eso todo fue oscuridad, no había nada, solo negrura y un frío mortal que se cernió sobre ella, flotaba en mitad de la nada mientras seguía viendo a lo lejos dos cuerpos entrelazados…

Yes se despertó con un grito medio ahogado, la cabeza le palpitaba y no sabía dónde estaba, salvo que estaba en una mullida cama. Sólo esperaba que sus afilados colmillos no hubieran salido a relucir estaba muy débil aún y el hambre había empeorado y ese dichoso olor… su pulso seguía por las nubes y sintió como el corazón le daba un vuelco dentro del pecho. El bello se le erizo y el estomago se le encogió.

  • Tranquila estas a salvo – dijo al notar la reacción de ella cuando él atravesaba la puerta.

Drago no pudo evitar sentir como se le aceleraba el pulso al verla en la cama aún con el cabello desarreglado, era encantadoramente hermosa.

  • Vaya, esto yo…. – suspiro sin encontrar las palabras sentándose en la cama.
  • Shh tranquila – dijo con la voz más dulce que jamás se había oído a sí mismo - ¿Cómo te sientes?
  • Bien – mintió no soportaba sentirse vulnerable o débil ella era fuerte pero la forma en cómo la miro la hizo poner los ojos en blanco y con gesto aniñado añadió - ¡Esta bien! Cansada – admitió. A él no podía mentirle… era extraño pero era así - ¿Y tú como estas? Supongo que estarás un poco… desconcertado – lo miro.

Él puso cara de que no había problema y le aparto un mechón de pelo del rostro y no pudo evitar sentir un escalofrió recorrerle todo el cuerpo al hacerlo.

  • ¿Cuéntame otra? – lo miro divertida.

¿Es que acaso estaba dentro de su mente esa niña? ¿Cómo podía saber tan bien lo desconcertado que se sentía? Por como lo miraba sabía que estaba sintiendo exactamente todo lo que él. Suspiro.

- ¿Tanto se me nota? – dijo sonriendo tratando de restarle importancia al asunto.

Tenía una sonrisa tan subyugante…

  • Intuyo como te estás sintiendo y es normal, me pasaría lo mismo. Y por cierto estaba todo controlado allí arriba podía encargarme sola.
  • Lo note en el momento en que limpiaron el piso contigo – rió
  • Ja, ja muy gracioso. Lo digo enserio, no quería atacarle.
  • ¿Me contaras que fue todo eso de tu niñera y porque hablaba como si me conociera de siempre o será igual que todos los de tu especie?

Yes lo miro prestándole toda su atención con los ojos bien abiertos.

  • Ya te diste cuenta – bajo la mirada con una sonrisa apagada - Pero me temo que yo tampoco se dé que iba eso. Lo siento – se encogió de hombros.

Esa imagen de tristeza e indefensión lo atravesó y no pudo evitar el impulso de abrazarla.

- No te preocupes, ya lo averiguaremos.

- Si claro… Nunca había visto a By así, él no se comporta de ese modo, no sé que le paso y no sé porque te cuento esto a ti - medio sonrió mirando al techo

- Debe de ser un mal de familia, el carácter digo – bromeo al tiempo que se levantaba.


No podía seguir estando tan cerca sin besarla.


- ¿Recuerdas algo Drago? - lo miro seria

- Sobre anoche dices... - hizo una pausa - Más de lo que quisiera.

- ¿Y? ¿Has decidido algo? se que preferirías poder seguir con tu vida sin que te molestaran pero... esto nos salpicara a todos, no quiero pensar en el infierno que pueden crear. Sé que te importa, es el mundo que elegiste aunque quizás me equivoque, que se yo... - bajo la cabeza, el cabello le medio oculto el rostro de un modo exquisito.


Drago se arrodillo ante ella y tomándole la cara le miro a los ojos.


- ¿Cómo podría mantenerme al margen estando tu en medio?


A Yesi el corazón le dio otro vuelco y negó con la cabeza.


  • ¿Acaso no te das cuenta? – siguió mirándola fijamente con una mano en su mejilla


Yes le acarició el rostro mirándole aún con expresión triste y lo atrajo hacia ella, acercó despacio sus labios a los suyos y le beso con suavidad volviéndose a apartar apoyando su frente en la de él tras atrapar su labio inferior con cuidado, suspiro y volvió a mirar al suelo ¿pero qué estaba haciendo? como estaba perdiendo los pocos papeles que ella podía tener.


- Ahora mismo ya no entiendo nada Drago, hace demasiado que me siento naufragando a la deriva, darme cuenta ¿de qué? no eres el único que se ha visto en medio de todo esto sin tener ni idea y no me mires así, no soy tan frágil ni vulnerable como crees, ni siquiera tan dulce ni buena.


- Si tienes razón, tal vez no seas lo que yo creo, pero seas como seas no puedo sacarte de mi cabeza y no me puedo controlar si estas cerca, y también se que no soportaría que algo te sucediese. ¿Necesitas que te dé el nombre de lo evidente o solo yo lo he visto o sentido?

Yes se levanto de un bote y empezó a andar de un lado para el otro, no sabía cómo se sentía, era todo demasiado extraño, no controlaba la situación, estaba nerviosa… desconcertada, no conseguía centrarse ni pensar con claridad con él ahí y su pulso atronándole en los oídos.

Él se levanto y se acerco a ella tomándola por los hombros y la apretó contra su pecho.

  • ¿A que le temes? ¿Dime que sólo yo siento esto?
  • No sé lo que siento – se aparto aún nerviosa, sus ojos verdes brillaban mostrando la mezcla de emociones que embriagaban su alma, hacía mucho que nadie la tocaba así, de aquel modo y tanto…
  • ¿No sabes o no quieres saberlo? – se acerco nuevamente a ella llevándola contra la pared y acariciando su mejilla mientras dejaba deslizar su mano tras su nuca y la tomaba con la otra de la cintura - ¿Dices que tu piel miente? – le susurro al oído sonriendo al ver la reacción que producía en el cuerpo de ella su cercanía y su tacto.

Ella lo miro seria, no le gustaba sentirse de aquel modo tan… perdida, indefensa ¿Qué sabía ella de esas cosas? ¿Acaso había olvidado lo que era sentir? mas bien no… ¿Por qué seguir escudándose entonces? creía que ya nada podría dañarla pero ahora se sentía como una niña, asustada.


Drago notó sus labios entre abiertos y no pudo evitar rozarlos haciéndolo estremecer de deseo como no recordaba haber sentido antes.


  • Puedo intentar detenerme si lo deseas – la miro a los ojos.
  • ¿Qué me estás haciendo? – susurro con un suspiro a la vez que fruncía el ceño en un mohín encantador e inocente.
  • Sólo lo que mi cuerpo y mi corazón me piden a gritos.


Yes permaneció inmóvil, todo aquello la estaba sobrepasando ¿Donde estaba ahora la fría e indiferente Yes?


- Si claro – sonrió picara lanzándolo sobre la cama de un empujón en el pecho – Eres un seductor ¿eh? ¿Crees que te dará resultado? – sonrió sin intención de herirlo con sus palabras.


Drago la miro sorprendido y fascinado de ver que quedaba tan exquisita con esa mirada y esa sonrisa pintada en el rostro.

  • Creo que esta vez he sido la presa – sonrió divertido al tiempo que le tomaba la mano y la estrechaba contra él. Ella rió.
  • No estaría tan seguro… - se inclino hacia él susurrando eso en su oído que rozo suavemente con los labios.

Él se sintió arder y sin poder contenerse la tomo de la cintura y la tumbo a su lado en la cama apoyándose en uno de sus brazos, movió su cabello del rostro deteniéndose en su cuello y se inclino para besarla esta vez con toda la pasión contenida que despertaba tenerla en sus brazos.


Yes contuvo un jadeo fijando sus ojos en los de él, podría precipitarse en la profundidad de ese abismo. La quemazón de la sed acuciaba su garganta.


  • ¿Por qué te reprimes? – le susurro al oído mientras tomaba su oreja entre los labios y su mano le recorría el vientre deslizándose hacia su espalda con suavidad pero firme, seguro de lo que le provocaba a ella.
  • ¿Por qué crees que lo hago? – volteó quedando a horcajadas sobre él a poca distancia de su rostro.

  • ¿No había de hecho salido a divertirse? ¿Desde cuándo tenía tantos remilgos? mejor dejar de pensar por un efímero instante o le dolería la cabeza.


    - Además... ¿no deberías estar haciendo un montón de preguntas? Drago


    El peso sobre él y el calor de su piel helada lo quemaba por dentro... la envolvió con sus brazos dejando escapar un suspiro y se perdió en sus ojos al tiempo que la besaba nuevamente con impetuosa pasión. Yes le correspondió y luego sonrió.


    - No puedo preguntar, solo quiero sentir.

    - En nuestro mundo es peligroso sentir demasiado - le acarició el pelo mirándolo

    - ¿No crees que vale la pena el intento?

    - ¿Porque te temen tanto y te tratan así? no lo entiendo...

    Los ojos de él seguían fijos en los suyos, era un esfuerzo tremendo no ceder a sus impulsos…


    - No importa lo que yo crea Drago, se me tienen vedadas ciertas cosas por ser quien soy. Aún así prefiero elegir como vivir mi vida, por algo soy la rebelde de la casa. La oveja negra como dirían los humanos - enarco las cejas con una sonrisita - Hace mucho que no recordaba lo que era esto...

    - ¿Y qué es esto Yes? - le dijo suave apenas perceptible acariciando su espalda y volviendo a ponerla de lado, ella rió.

    - No lo sé ni yo - dijo con una sonrisa almenos parecía que esa tristeza se había disipado de sus ojos

    - ¿Necesitas darle un nombre, no puedes solo sentirlo?

    - ¿Por qué poner

    le etiquetas? eso es muy... humano

    - La piel no entiende de etiquetas pero parece que tu las necesitas - la miro con algo de angustia en los ojos al sentirla lejos otra vez.



    Yes rió y apoyo su cabeza en su mano mirándole.


    - ¿yo? - dijo divertida - te equivocas - sonrió levantándose

    - ¿De qué te escudas? ¿También me temes?

    - Mi... Vida es... complicada y no me escondo, no tengo nada que ocultar salvo lo obvio y n

    o, no te temo. Quizás este loca al decir eso pero no te temo Drago.

    - Pues deja la cordura... ¿o piensas que es fácil para mí admitir que te necesito?


    Ella parpadeo incrédula


    - Vamos... ¿a mí? no soy nada Drago, no tengo nada. Acabas de conocerme.



    volvió a levantarse pero esta vez solo se paro muy cerca de ella sin tocarla.


    • ¿Crees que voy a creerme eso? – lo miro muy fijamente esperando encontrar sólo una artimaña para meterla en la cama, no mentía en absoluto.

    - En este momento eres todo para mí


    Yes tuvo que apoyarse en la pared y obligarse a respirar, el pulso le iba demasiado deprisa. Drago dio un paso más aun sin tocarla, acerco su cara a la de ella y le tomo la mano sin dejar de mirarla y se la llevo al pecho.


    - ¿Lo sientes? - el corazón parecía que se le saldría - Cada golpe es porque estás conmigo - le dijo sin sacar los ojos de los suyos.


    Santo cielo que difícil era no ceder ante aquel hombre... se moría de ganas...


    - Eres un peligro ¿lo sabes verdad? – murmuro, con todo lo que había vivido y estaba cayendo de cuatro patas ante él con esas palabras.... después de aquello estarían aun más dispuestos a encerrarla en su jaula de oro y no le importaría con tal de haberlo sentido. ¿Qué tenía que la hacía poner así?

    - ¿Cómo puedo demostrarte que es verdad que no encuentro otra razón que tus ojos para que este corazón siga latiendo? - le dijo acariciando su mejilla con toda la ternura del mundo, tras eso le soltó la mano y dio un paso atrás.

    Estaba harta de ser siempre lo que los demás querían porque es lo que se esperaba y exigía de ella por ser quien era... quería vivir…


    - Lo se... lo siento en cada poro de mi ser, en mi sangre... lo huelo...se cuando mienten

    - ¿Porque frenarlo entonces?


    Ella negó con la cabeza cansada, no tenía una respuesta suficientemente convincente para eso. No podía admitir que estaba aterrorizada de lo que estaba sucediendo en cuestión de minutos. Se llevo la mano a la frente y se hecho el pelo hacia atrás con un suspiro.

    ¿Por qué no podía? ¿Desde cuándo le importaba el resto del mundo? eran todo excusas vagas, pero algo dentro de ella la bloqueaba, aunque quisiera y bien sabía lo mucho que deseaba aquello no podía ¿porque? y dios como le quemaba la garganta, los colmillos dolorosamente afilados rozaban la carne de sus labios.


    Drago se acerco nuevamente al verla debatirse en sus pensamientos y le tomo del mentón levantando su rostro besándole con mucha suavidad la mejilla y rozando su oído le dijo - Gracias


    - ¿Por? - lo miro extrañada


    Él la abrazo como no había abrazado antes


    - Por mostrarme que puedo sentir


    Ella se acurruco entre sus brazos cerrando los ojos y aspirando su aroma. ¿Cómo podía reconfortarla tanto?


    - Por darme una razón para estar vivo

    - No he hecho nada - alzo los ojos hacia él

    - Sí que lo has hecho ¿no escuchas el nombre que ahora tienen esos latidos? - le dijo acariciándole el cabello - Si no me alejo pronto de ti no podré contenerme... - dijo sonriendo con algo de picardía y malicia en sus ojos.

    - El mundo medio viniéndose abajo y nosotros aquí sin saber que ocurre – suspiro con una media sonrisa - Ya puede arder el

    infierno que no me movería.... eres muy hábil, ya no sé ni lo que digo – desde luego era un demonio, uno irresistible, que ganas tenía de devorarlo en un sentido metafórico claro, aunque un bocadito…

    - No, quizás no sea decir lo que debas


    ¿Qué quería, confundirla aún más?

    - ¿A qué te refieres? - ladeo la cabeza mirándole - Precisamente siempre tengo problemas por eso, por decir lo que pienso, cuando hablo claro - rió



    Drago la aferro con más fuerza y la beso deteniéndose en su cuello hasta que ella dejo escapar un gemido y los ojos se le llenaron de deseo.


    - A eso me refiero... - dijo sonriendo al tiempo que caminaba hacia atrás sin soltarle las manos llevándola con él sin apartar la mirada de sus ojos.

    - Tengo que irme... de veras Drago, ha sido un placer verte de nuevo pero ahora debería irme... - el corazón le dolía de tanto ir a la carrera.


    Continuara...



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