28 de diciembre de 2010

Confusión .- Capitulo 10


  • Padre… - murmuro
  • Yessica – suspiro negando con la cabeza frotándose las sienes, se le veía cansado, dolido y tantas otras cosas que el corazón le dio un vuelco a Yes – ¿Os dais cuenta de lo que habéis hecho? – dijo fríamente mirando a Yes y fulminando a Drago con la mirada que aún estaba tras ella tomándole los hombros.


Ella agacho la cabeza por primera vez dejando caer una lágrima. Drago intento dar un paso al frente y salió despedido con un solo movimiento de la mano del padre de Yesi.


  • ¡No! ¡Déjale! – levanto los ojos, la energía se arremolinaba a su alrededor peligrosamente.
  • Eres igual que tu madre ¿acaso estas dispuesta a morir por él? – le dijo apenas frenándose al ver como estaba.
  • ¡Sí! – dijo sin siquiera pensarlo poniéndose frente a él para protegerle – Ya da igual lo que hayamos hecho, hay que hacer algo, no necesito más reproches, si he de hacerlo sola lo haré.

  • Su padre sacudió la cabeza y volvió a mirar a Drago que estaba ya junto a Yes en guardia tomándose el pecho.


  • ¿Vamos a seguir con estas trifulcas de niños o vamos a hacer algo útil padre? Entiendo que me desprecies, incluso que me odies por ser una deshonra pero eso ahora es lo de menos, siempre me enseñaste a defender lo que creía… pues bien es lo que hago, no me obligues a hacer esto, no quiero haceros daño – lo miro triste pero decidida.

  • Los demás vampiros que venían con su soberano se pusieron a su lado mostrando los colmillos, el padre levanto una mano haciendo señas de que se detuviesen, sabía que no podrían con ellos a pesar de que le costaba aceptarlo, ella tenía razón.

  • Le quiero padre ¿he de disculparme también por eso? Por ser como soy, lo siento, soy así, quizás sea débil o una mala hija pero te quiero igual. ¿No puedes aceptarlo? Que mas de que sea – se llevo la mano al pecho – Esto no entiende de razas, no hace distinción ¿he de disculparme por sentir? No lo elegí yo, sucedió, tu deberías comprenderlo mejor que nadie sin embargo estoy sola, poder sentir esto es lo mejor que tenemos todos nosotros, sino mejor morir…
  • No estás sola – dijo Drago poniéndole una mano en la espalda al ver la expresión fría de su padre.
  • Tiene razón, no estás sola – hizo una pausa - ¿Es lo que quieres en verdad?
  • Con toda mi alma si aún la tengo – lo miro apoyando la cabeza en el hombro de Drago – Y no me arrepiento, volvería a hacerlo, lo siento pero es la verdad aunque me duela. No entiendo porque esas disputas y esas diferencias. Es una tontería ¿Qué nos hace distintos? ¿Con todo este tiempo no hemos aprendido nada de los humanos? El orgullo y la ambición es un rasgo muy suyo…

  • Su padre hizo una mueca despectiva.


    • No creo que sea tan descabellado lo que digo, se habrían podido evitar muchas muertes absurdas.
    • Está bien, veo que estas decidida, no me puedo permitir perderte a ti también sin hacer nada.
    • Nunca me has perdido – sonrió
    • Si le sucede algo yo mismo te mato – dijo apuntando a Drago que lo miro con fuego en sus ojos.
    • No permitiré que nada le pase pero no será por su amenaza, tranquilo.


    Yes puso los ojos en blanco.


    • Padre… creo que ya demostró con creces que no me quiere mal – se exaspero por tanta testosterona.
    • Perdóname, es que no podría seguir si algo te sucediese.


    Drago bajo las alas y acarició la espalda de Yes tendiendo la mano hacia su padre. Ella sonrió y aprovecho para darle un beso fugaz a By que se mantenía en silencio a parte y le dio las gracias, El padre de ella suspiro y acepto la mano de Drago con un carraspeo.


    • A ver como organizamos esto – miro también a Liz el padre – Porque si conozco a ese ya esperara algo así. Yes debemos esconderte.
    • ¡No! – protesto ella.
    • ¿Has de discutir por todo? – la miro con media sonrisa
    • ¿No estaréis de acuerdo con él en eso, verdad? – miro a Drago y a Liz
    • Yes, tu padre tiene razón.
    • Esto es increíble ¿pero que soy de porcelana o qué? Soy uno de tus mejores guerreros – miro a su padre.
    • Pero eres mi único tesoro, no puedo dejar que te pongas en riesgo

    Ella se cruzo de brazos enfurruñada mirando a Drago aunque todo se le removió por dentro derritiéndola.


    - ¿Y porque no atraerlo en vez de esperar que venga? - interrumpió Yes los planes que ya estaban trazando - Lo imaginara pero vendrá igual, se cree todopoderoso - Yes espero mirándolos

    - Ella tiene razón... podríamos usar su arrogancia a nuestro favor

    - No podemos dejar que venga por nosotros a la ciudad.


    Ella sonrió satisfecha


    • Pero tú no estarás ahí - dijo el padre secamente sin dejar lugar a reclamos

    Yes resoplo de nuevo, hombres... se aparto del grupo con un suspiro resignado y entro de nuevo dentro. De no tragarse habían pasado a ni prestarle atención enfrascados como estaban en planear el ataque sin querer hacerla participe, suspiro frustrada y pidió en la barra, tenía aún que digerir todo lo que les había dicho Liz, tenía que sacar a su hermano de allí si era cierto que aún estaba vivo. Al poco empezó a sentirse realmente mal, todo se estaba nublando a su alrededor. No podía reaccionar, estaba sin fuerza y la sangre le ardía, miro alrededor pero el local se veía vacio, demasiado… el bello se le erizo. Apretó los ojos y cuando miro de nuevo al frente se encontró a Atori sentado justo delante de ella con su sonrisa torcida. ¿Cómo había sido tan tonta, acaso no había olido algo raro en la bebida?


    Continuará...



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