26 de noviembre de 2010

Confusión .- Capitulo 1


Bueno pues como ahora hacia mucho que no intercalaba otras historias aquí os traigo el primer capitulo del primer libro de esta historia que salió del magín de Darkshain y que acabamos escribiendo conjuntamente. Fue nuestro primer proyecto juntos y estamos muy orgullosos del resultado (jajaja como no íbamos a estarlo como papis creadores :P) a ver que os parece el proyecto, esperamos comentarios:



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Confusión


Cuando pudo abrir los ojos la cabeza todavía le daba tumbos… la herida ya estaba terminando de cerrarse pero todavía sentía el golpe.

Le intrigaba saber quien se había atrevido a atacarle y sobre todo como es que no había sentido su presencia ni había podido adelantarse al ataque, vampiro sin duda, podía olerlo…

  • - ¿Donde está Drago?

Fue la voz más dulce y firme que había escuchado en años, llevaba una musculosa de color rojo y unos pantalones negros que parecían una segunda piel, el cabello castaño claro y unos ojos verdes que ufff…

- ¡¿Que donde está tu jefe?! - grito mientras lo pasaba a la habitación con un golpe

Drago sonrió condescendiente.

- Niña no tienes idea de lo que estás haciendo ¿verdad? - se incorporo desplegando sus alas, sus ojos parecieron ventanas y sus colmillos brillaron entre confusa y sorprendida.

- ¿Tu eres drago? Te imagine mas fuerte - sonrió maliciosa.

-Es un placer… - hizo una pausa para mirarla, en verdad era hermosa - Me gustaría saber porque una criatura tan bella tiene tantos deseos de encontrar su fin…

Ella sonrió y se lanzo contra él con una velocidad asombrosa pero no tanta como ella hubiese deseado, fácilmente la derribo y casi de inmediato sintió la presencia de otros tres, solo con pensarlo dos de ellos salieron volando y al tercero lo tomo por el cuello y antes de que se diese cuenta lo hizo arder en sus manos arrojando sus restos mientras caminaba en dirección a los otros que se estaban incorporando.

- ¡Se atreven a desafiarme en mi propia casa! - les gritó mientras sacaba su espada

- Aguarda Drago

- Tienes treinta segundos para explicarme porque debería de escucharte o detenerme

- Creí que eras un guardia

- Tonta ¿qué te hace pensar que necesito uno? – clavo sus ojos refulgentes en ella.

-Bueno no me fue tan difícil dejarte inconsciente ¿o no? - rio de una manera tan sensual que sintió como la sangre se le agolpaba en la piel pero no pudo dejar de notar que tenía razón, ¿porque no podía sentirla y porque no podía entrar en su mente?… debía saber más de ella…

- Admito que eres fuerte pero ya ves que no tanto. No son rivales para mí y lo sabes, ¿Qué quieres conmigo?

-Puedes liberar a mis amigos…

Los dos vampiros con los ojos rojos como rubíes gruñían aún airados pero a una mirada de ella quedaron inmóviles.

-Si quietos cachorritos - sonrió despectivo al tiempo que les daba la espalda sin bajar la guardia, eran fuertes podía sentirlos.

- Bueno, ¿me dirán que quieren conmigo y quienes son o qué?

-Disculpa, mi nombre es Yesi, ellos son Luis y Marcos - Ambos hicieron una reverencia al tiempo que volteaban para ver lo que quedaba de su amigo.

-Lamento lo de su amigo, pero te escucho Yesi

-Necesitamos tu ayuda con uno de los nuestros, sabemos que eres uno de los demonios más antiguos y que eres de los pocos que cree y defiende a los humanos…

-Que mis actos no te confundan niña, tú misma has mencionado mi esencia… - era increíble cómo le atraían esos ojos pero no podía dejar que ella también lo notase.

Hizo una mueca como tratando de no notar lo que le había dicho y continuo

-Atori y varios de los tuyos están planeando mostrar al mundo nuestra presencia y bueno ya imaginaras el resto ¿no?

- ¡Wouwou! aguarda un minuto, van ya varios siglos que hay paz entre ustedes y nosotros pero de ahí a una sociedad entre ambos… ¿acaso te has cenado un adicto?

-Llevas mucho tiempo viviendo como humano Drago – aventuro haciendo una pausa - Ya casi piensas como ellos - sonrió burlonamente, esa insolencia bien podría haberle costado la vida pero tenía un extraño efecto sobre él que no lograba entender.

- Eres muy valiente, algo tonta pero valiente, regresa en unos días veré que puedo averiguar

- ¿Nos ayudaras? - pregunto ansia haciendo un mohín delicioso.

-Si las cosas son como dices no sería conveniente para nadie, además Atori y yo tenemos una vieja cuenta pendiente.

-Si lo sé - dijo mientras se alejaban con la misma rapidez que habían llegado…

Pasaron varias horas y no podía dejar de recordar esa mirada y la sensación de no poder sentir su presencia le daba más vuelta que la razón de su visita…

Drago no pudo seguir en casa y salió a dar un paseo. Recuerdos de tiempos pasados invadían su mente así que caminó sin rumbo fijo sin importar el tiempo…

- Estas muy lejos de tu casa viejo amigo - esa voz…

- Faramir sigues siendo tan silencioso como siempre - dijo sin detenerse y sin voltear, en un instante el otro estaba frente a él.

- ¿Así saludas a tus hermanos? - dijo tendiendo su mano

-Tú no eres mi hermano, debí terminar contigo hace años.

Él sonrío divertido, sabía que sin motivos no lo atacaría.

-Oye vengo a traerte la oportunidad de ya sabes… redimirte con nosotros

-Parece que hoy soy útil para todos…

-Si puedo oler que has tenido visitas, apestas a ellos - dijo en tono despectivo.

- ¿Que quieres Faramir? No tientes a tu suerte

-Una nueva batalla se aproxima y el jefe quiere saber de qué lado estarás esta vez

- ¿Jefes? Vamos Faramir… ¿desde cuándo los demonios tienen jefes?

- Es una pena, veo que aún conservas tu arrogancia Drago, esta vez no tendrás oportunidad…

Se lanzo sobre él más rápido de lo que pudo prever, sintió un fuerte dolor en cada corte que le propinaba, era más rápido y certero de lo que recordaba, con mucho trabajo logro deshacerse de sus garras y lo arrojó contra unas de las paredes del callejón, de un salto se puso sobre él que no pudo hacer nada, lo sintió temblar al verse inmóvil y ver los negros ojos de Drago encenderse…

- No lo mates Drago

- ¿Pero qué es esto? me ataco ¿porque no matarlo?

- Porque es lo que necesitan para entrar, que mates a uno de ellos seria la razón que están buscando, ya lo intentaron con nosotros…

- Maldita sea, vete Faramir. Parece que otra vez has tenido suerte, mantente cerca así vemos cuanto te queda - Lo arrojó a una distancia que le permitiese defenderse si seguía con ánimos de pelea…

Se giro al verlo desvanecerse en el aire para encarar a Liz que se encontraba a unos metros todavía de distancia al verle aun en alerta…

-¿Que sucede Liz? Porque tengo la sensación de que estoy con una campanita y todo el mundo la está siguiendo, vampiros, demonios y por si fuese poco eso ahora también tú…

- ¿Cuanto hace que no usas tus poderes Drago?

- Unos años hasta hoy

- Deberías echar un vistazo por tus antiguos dominios, tal vez Yesi tenga razón y estar mucho como humano te afecto.

- Sabes que si uso mis poderes me pondría al descubierto y hay muchos que están ansiosos de saber de mí.

- ¿Acaso es miedo lo que huelo? – rió jocoso.

- No seas tonto Liz, solo que no seré yo quien los traiga a luchar a este mundo que podría ser peor que mis comienzos, y por cierto diles a tus amigos que ya pueden salir.

Con una seña de su mano Drago se vio rodeado de hombres lobo, ya su noche estaba completa y apenas comenzaba.

-Te invito a un trago ¿o tú también quieres una matanza?

Liz sonrió, eran conocidos de años, sus hombres estaban ahí solo porque no se le permitía andar solo.

- Vamos por esa copa y te cuento…

Ambos se fueron a un pub que él conocía, donde debía admitir no se sentía bastante cómodo a pesar de la numerosa cantidad de lobos que se encontraban allí.

En el transcurso de las horas Liz le conto de una extraña alianza entre vampiros y demonios que amenazaba con volver a traer a este mundo más sombra de la que los propios humanos se habían encargado de esparcir.

Lo malo era que no había conseguido olvidar aquellos ojos…

- ¿Qué piensas, te das cuenta de lo que esto significa?

- Si lo sé, ¿pero qué puedo hacer yo? ¿Porque tú y la vampira esa tan hermosa os empeñáis? – rió para relajar su propia tensión tras echar un trago.

Liz pareció sorprendido por su comentario y sus ojos relucieron. Meneó la cabeza y lo miro con cara de desconcierto y los ojos oscuros. Ocultaba algo…

- No estarás pensando… - dejo la frase sin terminar - Drago la última vez te costó caro…

-Lo sé Liz, lo sé. Pero me intriga ¿sabes? no logre sentirla… - se disponía a contarle lo que le pasaba cuando noto algo que le alerto, en ese mismo instante Liz también sintió que algo no estaba bien ahogo un gruñido y sus colmillos relucieron al ver pasar volando uno de sus hombres.

- ¿Sabes quién es Drago? - le pregunto al ver que se ponía en alerta de un modo diferente…

-El mismísimo Atori esta acá Liz quédate cerca de mi - abrió sus alas y se dispuso a enfrentar a

quien hacia tanto estaba esperando…

-Cuanto tiempo, que alegría verte…

- Me gustaría decir lo mismo Atori… ¿qué quieres acá? Estas muy lejos de tu agujero

- Siempre tan amigable Drago – sonrió despectivo - Quiero lo mismo que Lizzandro y

la bella traidora que te ha visitado hoy.

- ¿Y porque todos tienen la impresión de que tomare partido?

- ¿No tienes idea verdad? – Rió - Ya volveremos a encontrarnos, hoy no es propicio.

Hizo un movimiento y él junto con sus seguidores se desvanecieron, ya le estaba molestando que todos le creyeran indispensable y nadie le dijera porque, pero le inquieto mucho la fuerza que había sentido en Atori, tenía algo diferente, era obvio que debía regresar a sus antiguos hábitos y el no tener alternativas le molestaba sobremanera.

- Liz ¿notaste lo mismo que yo?

- Si, ese ya no es solo Atori

-Esto será divertido… vamos por otro trago, mañana veremos qué hacer. Además debes de contarme de esa niña tan mencionada – rió para quitarle hierro al asunto.

-Oye te veo cansado ¿desde cuándo te has vuelto un viejo? Tendrá razón Atori… - se rio divertido.

- ¿Quieres retar a este viejo demonio acaso? – enarcó una ceja soltando una risotada.

El resto de la noche la pasaron bromeando y recordando viejos tiempos… al día siguiente comenzarían una larga búsqueda y posibles batallas que ya había decidido no perderse…

Un sonido lo saco de sus pensamientos y se tomo la cabeza al sentir un dolor intenso…

Habían regresado los sueños pero… ¿dónde estaba, porque le dolía de ese modo la cabeza… quizás no eran sueños… no, no podía ser o sí? ....


Continuara...


2 comentarios:

  1. que buenos que somos jajaja gracias por el espacio ermosa coo siempre eres un sol, y pues a ver q opinan los demas talvez y hasta deveriamos escribir no jajajajaj

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  2. jajajaja si a ver qu etal resulta, tenemos algo pendiente :P

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