21 de septiembre de 2010

El Cazador - Sexta Entrega

Tras un minuto de silencio ambos se miraron y se echaron a reír de nuevo. Se ducharon sin poder reprimir el volver a hacerlo en la ducha y se vistieron. Ya podían imaginarse el cachondeo y los comentarios que tendrían los de abajo sobre ellos.

Se sentaron a la mesa aún algo ruborizados y empezaron a comer.

- ¡Oye! ¿Por qué me ponéis sólo dos churros? – se quejó Naya haciendo un mohín seguido de unos morritos.

- Pensamos que al igual ya habías tenido bastantes por hoy… - río Kelly acercándole el resto de su ración.

- Ja, ja… muy graciosa.

Kelly le tiro una migajilla haciéndola reír. Hammer y Cool sonrieron y volvieron a poner su expresión seria de siempre mirando a Hades.

- ¿Por qué no vamos a pasar el día al bosque? – sugirió Kelly

- ¿Tú al bosque? – la miró asombrado Cool.

- Oye, que sea una chica a la que le guste la moda no quiere decir que tenga la mollera vacía y odie todo lo que no sea el asfalto.

- Tienes toda la razón, mea culpa.

- Tranquilo, todos piensan lo mismo de mí, que soy una rubia tonta – suspiro.

- No lo eres – le sonrió sugerente este haciéndola sonrojar.

- A mí me vale la idea – se levantó Naya recogiendo la mesa - ¿Qué decís? – miró a los chicos.

Hammer giro la cara hacía Hades y asintió ayudando a Naya a recoger en silencio.

- No quiero hacerle daño a tu amigo – lo miro procurando que nadie más los escuchara - No te preocupes.

- Eso espero, es como si fuera mi hermano. Lo ha pasado mal…

- Tranquilo, te entiendo, de verdad ¿no te gusto, no?

- Sí que me caes bien, no es por eso.

- Vale… gracias por ayudarme con los platos.

- No hay de qué.

Una vez recogido se cambiaron y salieron en el jeep de Ilda. Una vez en el bosque Hades y Cool cargaron las mochilas y empezaron a ascender.

- ¿Conocéis este lugar y si nos perdemos? – los miró Ilda.

- Tranquila, no nos perderemos – sonrió Naya

- Si claro… porque tú lo digas…

- Ilda, créeme tengo muy buena orientación – la cogió de la nuca haciéndola seguir andando.

Anduvieron durante horas hablando y riendo mientras se iban repartiendo el agua hasta la hora de comer, encontraron un claro y se sentaron para comerse los bocatas, además Ilda y Kelly ya estaban agotadas de la caminata. Tras comer, los chicos se alejaron un rato ya que Cool había creído divisar una cueva cercana y querían explorarla un rato.

- Bueno que… ¿no piensas contarnos nada? – sonrió travieso Cool.

- Ay madre… chicos comportaos – siguió andando Hades a la vez que apartaba una rama.

- ¡Sí claro! Has pasado la noche con una chica increíble y quieres que no preguntemos. Lo llevas claro, además, estamos hablando de ti Hades, después de tanto tiempo es normal que queramos saber… si diste el paso es porque hay algo – se puso delante de él Cool apoyándose en una roca y cruzándose de brazos a lo que Hammer se puso al otro lado para que el otro no tuviera escapatoria.

- Vale, me rindo ¿Qué queréis saber?

- ¿Qué tal?

Hades suspiro buscando las palabras.

- Increíble, no puedo explicarlo con palabras sería imposible, fue algo…mágico. Sentí algo especial con ella. Es salvaje, apasionada y dulce a la vez, es fuego – guardo silencio un instante – Y… he de admitir que ni con Mirelle sentí algo similar.

Ambos se miraron y luego volvieron a dirigir sus miradas hacia él.

- ¿Qué? Os hice caso, tenéis razón, tengo que seguir adelante, hace ya años…

- Me alegro – le palmeo el hombro Hammer con una sonrisa.

- Me gusta Naya, tiene algo, hacéis buena pareja. Además es deportista y tira tanto como nosotros – añadió Cool con una risita.

- Venga sigamos – les dijo Hades retomando el camino.

Las chicas por su parte hacían el mismo interrogatorio a Naya que intentaba no decir nada.

- ¡Vamos! Pero si esa sonrisilla te esta delatando… cuéntanoslo… - pidió Kelly.

Naya suspiro tras reír y se echo hacia atrás mirando las copas de los arboles que se mecían a causa de la suave brisa.

- Fue algo increíble… especial – se estremeció al recordarlo cerrando los ojos.

- Así que es tan perfecto como parece y encima echa buenos polvos.

- ¡Dios! ¡Fue más que un simple polvo Ilda! Jamás nadie me había llenado tanto, creía que me moría de placer, os juro que rocé en cielo entre sus brazos. Sentí… algo que no puedo explicar, una chispa, algo…es tan cálido… – se llevo la mano al estomago “mas que instinto animal” pensó – Había magia, es dulce y salvaje a la vez. Joder, ningún tío había conseguido dejarme satisfecha. Esto ha sonado muy frío… ¡es que no sé cómo explicarlo!

- Oh… el amor, que bonito – sonrió divertida Kelly.

- ¿Qué? ¡No! Pero si hace dos días que lo conozco, jamás había hecho esto antes…yo… - suspiró - ¿Tú crees, crees que es posible? ¿me he enamorado de él?- la miro sentándose con un ligero temblor en los labios

- Podría ser, no sé lo que siente tu corazón nena, pero es un buen partido – la abrazo.

- Naya… - empezó Ilda – Si has dado ese paso… es porque sientes más que atracción por él – clavo sus ojos en los de ella mandándole un mensaje sólo entendible para ellas dos.

Naya volvió a suspirar y sin poder evitarlo se volvió a dibujar una sonrisa en sus labios y volvió a estirarse con los brazos tras la cabeza.

- ¿Y tú qué? Se ve que a Cool le interesas Kelly.

- Es muy mono ¿verdad?

- Sí.

- Confesaré algo… creo que me gusta ese chico, es distinto a los demás, me trata bien no como a un adorno, quiere conocerme de verdad, ve que hay una persona detrás de esta fachada.

- Bueno, problemas de dinero creo que tampoco tiene – rió Ilda.

Las tres se echaron a reír, los arbustos se movieron y escucharon las voces de ellos acercándose también bromeando y hablando animadamente.

- Mmmm Sra. De Kane, mi marido es banquero… suena bien – rió

- ¿Qué? Ya habéis cuchicheado suficiente de nosotros – dijo Hammer dejando la mochila en el suelo.

Las tres se miraron.

- No se…¿Qué creéis chicas? ¿Hemos terminado o les pedimos que se marchen un ratito más? – bromeó Kelly.

Todos rieron.

- Naya, sólo te pido que tengas cuidado – le susurró Ilda guardando la botella en una de las bolsas.

Esta asintió y apoyó la espalda en el pecho de Hades que se había sentado tras ella.

- Por cierto chicos, ya tengo resultados del estudio. En cuanto esté todo os daré el día de la reunión – se estiró Cool.

- Perfecto – le respondió Hades echando un vistazo al cielo – Será mejor que sigamos o bajemos si no queremos que nos pille la lluvia.

- Estoy de acuerdo – sonrió Naya enredando sus finos y largos dedos entre el cabello de él.

- Pues venga – se levantó Ilda sacudiéndose el culo – Marchando, después de la caminata voy a darle la patada al gimnasio esta semana – se estiro cogiendo una de las bolsas.

- Si vinierais a correr conmigo cada día… - dejo caer Naya levantándose también.

- ¡Si claro! Y nos dejas muertas… no sé como tienes tanto aguante – se levantó Kelly ayudada por esta.

Naya sonrió y abrió la marcha hasta que al llegar a un repecho su rostro se puso más serio de lo normal, oteó el aire y arrugo sin que nadie lo viera la nariz.

-¡No! Por ahí no Cool. Sigamos por aquí – le dijo bajando por un empinado sendero.

Este se encogió de hombros y cerró la marcha ayudando a Kelly en algunos tramos.

-¡No podrías haber elegido otro camino peor! – protesto esta mientras Cool la cogía de la cintura con facilidad y la depositaba de nuevo en el suelo en un trozo ya plano.

- Te has ahorrado un buen trecho, si quieres otro día te llevo por otro peor – le dijo la aludida con una sonrisa inocente.

A lo lejos se escuchó un disparo y Naya dio un respingo, el corazón se le había disparado y se quedo paralizada un instante con el cuerpo tenso.

- ¿Te pasa algo? – la miró Hammer extrañado.

- No… perdón – murmuro mirando el suelo y siguió andando en silenció aferrando el cordón de su sudadera cada vez que resonaba en la lejanía algún disparo.

Hades le paso un brazo por la cintura y la miró sin decir nada hasta que llegaron al coche.

Fueron pasando los días y cada día lo pasaban mejor juntos, Hades estaba de buen humor pero seguía haciendo su faena de forma implacable. Estaba volviendo a casa cuando en un callejón vio a un vampiro atacando a una mujer, entro en las sombras del callejón y de un empujón lo apartó de la mujer aún intacta a la que apremió a desaparecer y esquivo el primer ataque del ser que de un golpe volvió a mandar contra la pared.

- Vaya, vaya… el famoso Hades. El Cazador – se limpió la sangre que le salía del labio.

Hades preparo el arma y la cargo esquivando con facilidad el derechazo del hombre que aún así le abrió un pequeño corte en la mejilla.

- No sabes dónde te has metido esta vez humano – rió esquivando un primer disparó y gruñendo al recibir un segundo impacto que hizo brotar de la herida una sangre oscura.


Continuara...


1 comentario:

  1. Ha resultado un capítulo interesante, colmado de las confidencias de chicos y chicas.(Aaay estos hombres, siempre relatando sus faenitas ante sus amigos...)

    Me encanta la complicidad existente entre el grupito, y me apunto a que hagan más excursiones a la naturaleza.

    Hades el cazador... un ser mítico y legendario entre los sobrenaturales. ¿Donde se ha metido esta vez? ¿O la amenaza es simple fanfarronería?
    Besos nikta

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