4 de agosto de 2010

Clanes - Cap. 12

Bueno chic@s y aquí llego el capitulo final de esta historia, espeor os haya gustado yq ue por favor dejeis vuestros comentarios ya que ayuda bastante a la hora de creear o saber si lo que estas haciendo esta bien. Gracias a tod@s.




Un aullido cruzó la noche, lo reconoció enseguida, era Bakio y se lanzaba a la carga, quiso levantarse pero no pudo, quería acudir a la batalla pero no podía, no sabía cuando ni como habían llegado al monasterio del bosque, pero los gruñidos, aullidos y gemidos eran aún más terroríficos y desgarradores que aquel lugar, le dolía el corazón, se le partía como si una garra lo abriese de punta a punta, oía como la lucha se recrudecía fuera, los gemidos lastimeros, el dolor, el olor a sangre… se estaba volviendo loca, el cuerpo se le convulsionó en un espasmo de dolor mientras se arrastraba fuera del circulo de transición clavando las uñas en la tierra y apretando los dientes, oyó un grito de Wolf, pero lo que más la aterró fue un aullido entrecortado de muerte, era Sina, un grito que se había negado a salir de su garganta salió desgarrador imponiendo silencio en mitad de la carnicería, asomo la cabeza aún débil y trémula por el promontorio de la cueva y pudo ver los cuerpos ensangrentados que teñían el suelo de rojo, era un campo plagado de cuerpos inmóviles sacudidos por espasmos de dolor y olor a piel chamuscada, los que estaban en pie estaban heridos, otros incluso renqueaban pero presentaban batalla. Ese espectáculo fue lo que más la hirió, ese dolor fue el peor de todos, lloraba y su aullido se elevo por todo el cielo hasta que todos se detuvieron. Vio el cuerpo se Sina sobre una roca respirando con dificultad y Koen delante suyo fuera de sí con las fauces abiertas frente a tres enormes lobos negros. Wolf estaba contra la pared, Bakio encabezaba el círculo más fuerte que nunca envuelto en una inquietante luz rojiza. Gruño y se puso en pie sobre las cuatro patas que apenas la sujetaban y saltó al centro, Ako a quien ella había liberado en su huida de la cueva apartó bruscamente a un lobo joven que se había lanzado sobre ella estrellándolo contra una roca, le dio las gracias y le lanzó una mirada asesina al lobo que gimoteaba y que cayó ante el gruñido y los dientes de Yaizha asustado ya que imponente se abría paso hasta el centro de la batalla, mientras Wolf restallaba los dientes amenazador protegiendo a su hembra. Cada ojo estaba fijo en ella. Aulló nuevamente a la luna y un rayo cayó, este descendió directamente sobre Yaizha que quedo suspendida en el aire envuelta en unas ondeantes llamas azules con estrellas argénteas, una explosión de luz los cegó a todos. Cuando la oscuridad volvió a reinar y recuperaron la vista Yaizha estaba sobre una enorme roca, los miró a todos con sus fieros ojos brillantes, gruño y sentándose elegantemente observo su marca y les hablo a todos y cada uno directamente al corazón, sin palabras, sólo con el antiguo lenguaje de los lobos.

- Abandonad ahora mismo esta lucha absurda. Todos somos hermanos, miraros los unos a los otros ¿Qué os hace distintos o mejores? ¡Nada! ¿Cuántos más han de morir? Abrir los ojos y pensad… buscar las respuestas en vuestro interior, el instinto no se puede acallar y no engaña como hizo la innombrable. Ya va siendo hora de romper con el pasado y crear nuestra propia historia, el presente es nuestro y podemos crear un futuro mejor. Todos habéis oído la llamada, su voz, el canto de la Luna, nuestra madre que llora… - saltó de la roca y anduvo por la explanada mirando a cada lobo con el que se cruzaba acallando cualquier respuesta agresiva que pudiera quedar – Nadie perderá sus poderes, ni nadie hará daño a otro, podemos vivir como fue al principio como una familia. ¿Recuerda alguien por que empezó todo? La vida esta para vivirla y no para andar con tonterías de estas, ya hemos sufrido demasiado. Somos la misma sangre, la misma magia, yo soy la prueba, él es la prueba y todos lo sabéis, no hagáis más oídos sordos ni cerréis los ojos….

Poco a poco todos se fueron postrando ante ella, pero una loba rubia salto a por ella y Yaizha sin ningún miramiento y con una agilidad y una velocidad envidiable la cogió de la yugular y apretó los dientes aprisionándola contra el suelo y poniéndole una pata en el lomo le dio la oportunidad de que se sometiera, la loba gimoteaba pero seguía sacudiéndose para quitarse a Yaizha de encima dándole un golpe con la pata cerca del ojo pero la otra no la soltó sino que la sacudió y la lanzo contra un saliente donde se estrello, la loba, más pequeña de tamaño que ella se levantó tambaleante pese al chasquido de sus huesos y volvió a caer. Wolf la observo boquiabierto, no le había dado ni tiempo de intervenir…

- ¿Alguno más? – gruño mostrando sus afilados dientes y mirando con fría indiferencia a la loba herida que reconoció como la traidora rubia que estaba con Peter al que localizó junto a Bakio. A ella no le importaba despellejar a algún otro, estaba en su naturaleza, sí…era una depredadora, la asesina cruel y fría que se escondía bajo su piel… la cara terrible del lobo.

Se cuadro y avanzo con elegancia y decisión hacia Bakio. Wolf gruño erizándose tensando todo los musculos preparado para atacar en caso de necesidad.

- ¿Qué te pidió a cambio ese traidor, Bakio? ¿Gobernar su propio clan, a mí? – lo rodeo amenazadora, imponente.

Bakio se encogió levemente, hubo un instante en que durante la transformación de su adorada Yaizha esta le dio verdadero miedo, su mirada llena de odio, de cólera y tristeza, parecía dispuesta a fulminarlos a todos a acabar con cada uno de ellos y podía hacerlo… Bakio no se amedrentó, pero la loba no mostraba miedo alguno pese a que le sacaba cuatro veces su tamaño.

- Creía que era más integro en eso.

- El fin justificaba los medios – dijo abalanzándose sobre ella ya que no estaba dispuesto a renunciar a la hembra, sería suya o de nadie.

Wolf se interpuso roncado y enseñando los dientes con las orejas completamente pegadas al cogote.

- ¡Wolf no! Esto tenemos que resolverlo nosotros – lo reprendió con cariño.

El gruño de nuevo pero finalmente se aparto en contra de su propia voluntad y de su naturaleza. Bakio volvió a la carga y Yaizha esquivo los primeros envites, pero Bakio era fuerte y ágil, por algo era el dominante del clan, era astuto y buen luchador, pronto acabó bajo las patas de él, magullada y con dentelladas en el cuello hasta que sintió la mordedura que podía resultar faltar logró escabullirse, saltando uno sobre otro mostrándose los dientes pero de nuevo acabo sintiendo los colmillos de él en el cuello obligándola a quedar quieta en el suelo. Yaizha no quería que Wolf tuviera que preocuparse por ella pues ahora tenía su propia lucha con otros cuatro lobos. Dejo que su instinto la guiara con sus nuevos poderes y le soltó una descarga de energía a Bakio que salió despedido sin poder evitar el envite de Wolf que saltaba sobre él al haberse deshecho de los otros lobos en su desesperación por ver a Yaizha bajo las mandíbulas del macho. No debería haberle hecho caso y debería haber despedazo al otro macho de una vez por todas.

- Esto es entre tú y yo – le dijo Bakio a Wolf con un gruñido cargado de agresividad.

Ambos lobos se estudiaron sopesando sus fuerzas, pronto se lanzaron el uno contra el otro chocando con estrepito entre gruñidos, fue un enfrentamiento terrible pero Wolf era mucho más fuerte, más poderoso por algo era él el señor de todos ellos.

Bakio respiro con dificultad tendido en el suelo en un charco de sangre, débil y derrotado sólo podía repetir un nombre. Yaizha se acerco compungida, y levanto su cabeza con el morro poniéndola en su regazo, a pesar de todo ahora se daba cuenta de que en cierto modo le apreciaba, que él siempre se había preocupado por ella, la había cuidado y protegido, una lagrima resbalo hasta los labios de él que estiraba la pata hasta su rostro.

- Yo te amo Yaizha… - dijo dejando escapar su último aliento con un espasmo de dolor.

Dejo su cabeza con cuidado en el suelo y se levanto justo a tiempo para ver como Peter se alzaba con un átame en las fauces contra Wolf que estaba de espaldas, Yaizha grito pero aunque Wolf se dio cuenta no le daba tiempo de esquivarlo, le mordió la pata pero el acero se le clavo en el costado, Wolf gimió y con un grito Yaizha lanzo un rayo contra Peter a la vez que Wolf lanzaba su propio rayo contra el traidor que antes de caer inerte con la rabia que aún le quedada empujo a Yaizha contra las rocas haciendo que el pico se le clavase en las costillas dejándola sin aliento.

Wolf corrió hacía ella magullado y sangrante, al igual que el resto preocupados, no se movía, no parecía siquiera respirar. Un Aullido de rabia escapo de la garganta de Wolf que se acerco rozándole el morro, Yaizha gimoteo, intento ponerse en pie pero cayo, volvió a intentarlo haciendo apartarse al macho que finalmente se quedo al lado para que pudiera apoyarse y se levanto. Renqueante se acerco hasta Sina, Koen se interpuso en medio gruñendo amenazante pero Yaizha paso por delante de él que le mordió levemente en el costado ya magullado, se sentó frente a ella, levantó la cabeza al cielo y dejo que su aullido llenara nuevamente la noche, todos corearon ese lamento. Wolf vio como la luz azulada volvía a envolver a Yaizha que bajo nuevamente el morro y lo acerco al frió hocico de la otra loba sin vida y le pareció ver como insuflaba parte de esa energía vital sobre la otra. Yaizha puso una pata en el corazón de la loba y cerró los ojos dejando fluir la energía hasta que ella quedo inmóvil. Koen contuvo el aliento al parecer ver subir y bajar aunque lento el cuerpo de su mujer, se lanzo sobre ella cuando se incorporo jadeante pero con vida, entre lametones de alegría, besos y caricias. ¡Estaba viva! ¡y sus pequeños también! Yaizha le había devuelto la vida.

Koen se acerco a Yaizha, Wolf estaba rígido. Sina grito y empezó a empujarla dándole golpecitos. No respiraba, no reaccionaba…

Cuando abrió los ojos lo primero que buscó fue a Wolf, se aterró al no verlo pero enseguida sintió el calor de su mano sobre la suya, se incorporo y se dejo engullir por sus brazos y que la llenara de besos.

- Pensaba que te perdía – le dijo besándola de nuevo apasionadamente – No debí dejarte intervenir, yo debería haberte protegido mejor…

Ella rió totalmente recuperada y se levanto dando saltitos en la cama para que la viera bien. No soportaba la angustia que veía en sus ojos además a ella no era como el resto de lobas.

- No es tan fácil deshacerse de mí. Mala hierba nunca muere. No hiciste nada mal Wolf, hiciste lo que debías y lo hiciste muy bien, eres un buen líder ya sabes que no iba a quedarme quieta, me protegiste, cuidaste de todos, te respetan y te seguirán, los mordiscos déjamelos a mi – sonrió guiñándole un ojo, él sonrió por fin - ¿Y Sina?

- Hola peque, estoy aquí mismo y perfecta gracias a ti – le cogió la mano.

Ella la abrazó.

- ¿Cómo lo hiciste? – la miró con un agradecimiento enorme en la mirada.

- Recordé lo que decía la profecía.

- ¿El qué? – la miraron los tres presentes a coro desconcertados.

- Pues… si representa que yo…en parte encarno la muerte, la destrucción y todas esas cosas tan bonitas – dijo irónicamente – También soy la vida. No hay vida sin muerte y viceversa, ese es parte de mi poder, pero claro… eso exige un sacrificio bastante importante – sonrió.

- Veis, os dije que era una chica lista – dijo Koen acercándose a la cama – muchas gracias Yaizha, te lo debo todo… y yo… tengo que disculparme por…

- No, tranquilo – sonrió

- Bueno os dejamos solitos – le guiño el ojo Sina levantándose y saliendo de la habitación seguida de Koen.

Wolf la estrecho y la tumbo besándola de nuevo, Yaizha se sintió arder, deseando que la tomara.

- Bueno mi reina… creo que llegamos tarde a nuestra boda.

- ¡¿Boda?! Reina, ¡¿Qué?! – se alarmo saltando lejos de golpe.

Él se rió. - Es broma, no te apures - Sólo cuando tu estés preparada – volvió a reír atrayéndola hacía él apartándole un mechón de la cara – De ahora en adelante tendremos mucha faena…

- Ah… pues no me ha hecho gracia – hizo un mohín y luego le puso morritos para acabar dedicándole una amplia sonrisa.

Se aparto, y se sentó recta de rodillas frente a él deslizando sus manos por debajo de su estomago y lo atrajo hacía ella tirándole de los pantalones. Él la besó, Yaizha volvió a abrir los ojos y lo miró, le acarició la mejilla y con voz dulce por fin dejo hablar a su corazón.

- Hace tiempo que estoy preparada para ti -Lo miró con intensidad y lo beso deslizando sus manos por dentro del pantalón traviesa sintiendo como caía bajo su peso sobre las sabanas.

FIN


4 comentarios:

  1. Aqui te espero a leer el primer capi de mi novela...

    http://creatividadyletras.blogspot.com/

    Abrazos

    Alexander♥

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  2. Uff qué penita que se me acaba mi favorita... en fin.

    Me ha gustado el momento batalla, los ojos refulgentes, las orejas plegadas al cogote, los dientes amenazantes... y eso que al final hasta sentí pena y todo por Bakio, en el fondo demostró tener corazoncito.

    Me encantó esta historia, un diez de verdad Nikta. Seguro que pronto nos sorprenderás con otra igual de buena.
    Besos

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  3. Hola querida Nitka , hice un kit kat en mis vacaciones y por aquí estoy de nuevo , para adentrarme en tus letras.Me ha gustado mucho la historia , pero me quedo con una frase que has puesto al final y que me encanta...

    "Hace tiempo que estoy preparada para ti"
    sinceramente un final precioso.

    Sigue así deleitándonos con tu pluma!!!

    Que disfrutes del verano !!!

    Un Abrazo grande y besos.

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