18 de julio de 2010

Clanes - Cap. 6


- Pronto celebraremos tu solsticio Yaizha, cumples años y recibirás el resto de tus dones… tú magia, es muy poderosa Yaizha y ya va siendo hora de que ocupes tu puesto en el clan y asumas tus responsabilidades. Has de saber quién eres y cuál es tu papel.

Yaizha la escucho sorprendida, por fin conocería su historia y que pasaba con ella.

- Procura en este tiempo no usar tus… recursos, están descontrolados y no sabes usarlos. Podrías herir a mucha gente.

Naya espero a que sus palabras se asentaran bien en la mente de la joven loba y la contemplo, tenía una estampa esplendida, su pelaje espeso y lustroso de un tono miel blanco y gris de varios tonos, sus marcados ojos dorados por la franja negra que los reseguía, el símbolo de poder en su pata… suspiro al recordar el viejo clan, en otros tiempos Yaizha hubiera sido su rival, ella le abría hecho la vida imposible, así era la vida de los lobos, si querías ser alguien debías ser el dominante… cuantas hembras había machacado ella por mantener su liderato y defender su posición, cuantos cachorros, reprimió su dolor y sacudió la cabeza sentándose frente a la lobatilla, fuerte, sana…

- Tras el solsticio celebraremos tu enlace con Bakio – suspiró.

-¡No! Naya no puedes hacerme esto, ¡tú no! – gimió enfadada apretando los dientes.

- Lo siento, no puedo hacer nada. Me debo a mi familia Yaizha, ya lo entenderás cuando tengas la tuya.

- ¡No! No quiero, no le amo Naya ¿vas a condenarme? Acaso tu no elegiste a Saskio ¿te lo impusieron? ¿Querías rodearte de cachorros?

Naya suspiró de nuevo.

- Con el tiempo aprenderás a quererle.

- No me has respondido Naya. Sólo tenemos una pareja… no me mates Naya, es un bruto sin sentimientos. Me destrozará.

- Eres fuerte. Y darás cachorros dominantes al clan. Bakio será un buen marido, no es tan malo como crees, él te quiere de verdad Yaizha.

- Pero yo no… ¡y tampoco quiero convertirme en una partera, menos en la suya!

- Ahora eres joven, pero la naturaleza también te llamará a procrear. Es inevitable querida – le puso una pata encima y le rozo el hocico afectuosamente.

Yaizha bajo las orejas y dejo lacio el frondoso rabo que normalmente llevaba hacia arriba, símbolo inequívoco de quienes llevaban genes dominantes.

- ¿Por qué tanta prisa? – Pregunto abatida - ¿Por qué menciono a Wolf? ¿Qué tiene que ver él en todo esto?

- Mi niña, mi preciosa niñita, hija… que te estamos haciendo- murmuro Naya recostándose en su madriguera particular. Yaizha miró alrededor pero no vio ningún signo de que Saskio frecuentase ese lugar y ella la miró extrañada.

- Sí, mi marido ya no me frecuenta – admitió – Los tiempos cambian y yo ya no puedo darle nada, me quiere a su modo pero el debe cumplir con sus funciones, tarde o temprano me reemplazara…

- Pero… - la miró alarmada ella y la vio más vieja y abatida que nunca, la gran loba estaba llegando al fin de su vida, Yaizha reprimió un aullido de tristeza y se aproximo hasta Naya que le gruño para que ni siguiera.

- Te quedarás aquí hasta tu elevación, hemos de prepararte – dijo con descuidada frialdad y Yaizha negó con la cabeza. Sin pensárselo dos veces salió corriendo, ya casi estaba a la salida de la gruta cuando Ako se impuso frente a ella.

- No puedo dejarte salir Yaizha.

Ella lo miró con dolor, estaban todos en su contra, iban a sacrificar toda su vida, no lo permitiría su pelaje se erizo y empezó a gruñir amenazadora mostrando sus dientes, ella era fuerte, aunque el macho le triplicara el tamaño iba a presentar batalla, pero fue la tristeza de sus ojos lo que hizo que Ako se apatase.

- Vete… no puedo impedirte el paso si no te he viso – suspiró con pesar.

- Pero Ako, será tu fin… no puedo permitirlo.

- Entonces sólo hay una salida – le mostro su yugular.

- No puedo atacarte, te degradaran…

- Bueno, si saben que has sido tú la que me apalizó no…

- ¿Y eso? Lo miro extrañada.

- Confía en mí, vete antes de que sea demasiado tarde, te cubriré.

- ¿Por qué haces esto Ako?

- Porque te apreció peque.

Yaizha se acerco al gran lobo negro y le dedicó un cariñoso arrumaco luego se alejo corriendo.

Sin saber por qué llamo a Sina pidiendo mil perdones por llamarla cuando debía estar de luna de miel, Sina le abrió las puertas de su casa rápidamente y sin poder evitarlo y sin saber por qué se echo a llorar nada más verla.

Sina la observo preocupada, estaba herida, cansada, empapada por la tormenta que caía y casi sin ropa, la abrazo y la hizo entrar pidiendo que le hicieran una infusión bien caliente lo más rápido posible. Sina tenía una enorme casa en el barrio rico, le echo su batín por encima y la llevo hasta el salón donde la hizo sentarse a su lado, Yaizha se acurruco en su regazo sin poder dejar de llorar. La mujer sólo pudo estrecharla e intentar consolarla mientras se desahogaba acariciando su espalda, hasta que al tocar en un punto Yaizha se quejo con un lastimero gemido que no paso desapercibido para Sina.

- ¿Qué te ha pasado? – le preguntó levantándole la cabeza y secándole las lagrimas – Cuéntamelo. ¿Quién te hizo esto?

- Quieren acabar conmigo Sina, lo sé – sollozó entre hipidos.

- ¿Quiénes?

- Ellos…

- Tranquila cariño, aquí no puede pasarte nada.

- Vendrán a buscarme- Dijo temblorosa.

- Nadie se te va a llevar de aquí ¿quién te pego?

- Bakio – murmuro – Casi le mate – volvió a sollozar desconsolada – Y Wolf… o dios. ¿Dónde está? Está en peligro.

- Tranquila, tranquila, él está bien. No le pasara nada. Relájate. (Bakio, es peor de lo que Naigel comento- pensó para sus adentros)

- ¡¿Esta aquí? ¿Qué pasa? ¿Lo conoces?! – empezó a bombardearla a preguntas al ver la expresión crispada en el rostro de Sina cuando pronunció el nombre de Bakio.

- Sí, estaba muy alterado y preocupado por ti, llego hecho una furia… ¿por qué no volviste con él?

- Hubiese sido peor.

Sina asintió e hizo pasar a la asistenta con la infusión y se la tendió a Yaizha que la cogió entre las manos calentadose. Sina le dijo algo a la mujer que desapareció enseguida dejando enterar a Koen.

-¿Etas bien? – Se acerco a Yaizha apartándole el pelo de la cara para ver mejor el moretón – Traeré un poco de hielo para el labio. Dios será animal el muy cobarde.

- No es nada, tranquilo. Siento haberos molestado, no tendría que haber venido, os he fastidiado el día…. No tenía a quien acudir, no fue una buena idea… – dijo acurrucándose sobre si misma echa un ovillo y bebiendo un poco de la infusión que la hizo arrugar la nariz y poner cara de asco pero se la bebió – No debó meteros, es sólo cosa mía, lo siento. Soy un desastre – suspiro – Debéis creer que estoy loca…

- No querida, nada de eso –le puso bien el pelo y miro a Koen - Será mejor que vayas a calmar a Wolf – le susurro Sina al oído a su marido que asintió y se levantó al momento en que la puerta se abría de golpe y entraba el aludido como una exhalación.

- Lo mato, yo lo mato – gruño con los ojos encendidos en su aspecto animal que Yaizha no vio por que Koen se puso enfrente cogiéndole por los hombros y diciéndole algo para que se relajara.

Suspiró y se acerco hasta ella mirándola preocupado y triste. Se quedo de pie mientras se miraban en silencio, luego se agacho y finalmente Yaizha se acurruco entre sus brazos que la rodearon reconfortándola extrañamente, se relajo y se quedó adormilada mientras él le aplicaba con cuidado hielo y un ungüento en las heridas que quedaban a la vista.

- Como nos descuidemos esto se nos va a ir de las manos – dijo Koen desde un extremo con el pie apoyado en la pared y los brazos cruzados mirando a los allí reunidos.

- Sabes quien fue a quien te enfrentaste y que resulta ser el prometido de Yaizha ¿verdad Wolf? – lo miro con preocupación Sina.

- Si, Bakio…ese canalla – dijo entre dientes.

- ¿Qué opinan de todo esto Karula y Maximus?- pregunto Noa

- Que aceptaran lo que decida – respondió Wolf sin prestarles atención mientras acariciaba el suave pelo de Yaizha que estaba profundamente dormida enredando sus dedos en los bucles que formaba su cabellera dorada.

Todos guardaron silencio con un suspiro.

- Esta estupidez ya ha llegado demasiado lejos, hay que abrirles los ojos y revelar la verdad de los clanes. Tenemos la misma sangre al fin y al cabo ya sea por una parte o por otra. Yo soy la prueba, ella lo es. Y no sé por qué no quieren aceptar la verdad o que les hizo creer esa arpía.

- Wolf, vendrán a por ella y aún no estamos preparados, se ha precipitado todo. No deberías haberte metido – le reprendió Rihana.

- ¿Y que querías? ¿Qué me quedara de brazos cruzados mientras… - no acabo la frase.

- Vale, tienes razón. Lo hecho, hecho esta, ahora hay que pensar bien como actuar.

- Ellos no saben dónde estáis, solo me han visto a mí y no tiene ni idea de dónde encontrarme, no les será fácil dar conmigo.

- Esta bien, no nos precipitemos, hemos sacado las cosas de quicio demasiado deprisa. Esta todo igual – se metió Rield.

Estuvieron de acuerdo y no dijeron nada más mientras Noa jugaba inquieta con su collar de cuentas y miraba distraídamente la marca del Rayo que se veía en el pecho de Naigel que llevaba la camisa desabrochada y que al darse cuenta se abotonó. No fuera a ser que Yaizha lo descubriera antes de tiempo también.

- ¿No lleva demasiado dormida? – pregunto nervioso Joe que había acudido a la llamada de sus compañeros.

- Está cansada, está bien, no os preocupéis. Id a la otra habitación – les pidió Sina que acariciaba el pelo de Yaizha que se había recostado en su regazo al levantarse Wolf.

- ¿Cómo lo sabes?

Sina lo fulmino con la mirada y Koen los hizo salir a todos incluido Wolf que andaba de un lado al otro de la habitación y al que hizo sentar en la butaca cuando estuvieron en otra sala donde pareció serenarse sumido en sus pensamientos.

- Vaya luna de miel ¿eh?- Sonrió Noa a Koen.

- No os preocupéis, ya hemos tenido muchas – le devolvió la sonrisa guiñándole un ojo – Voy a por algo de beber.

Yaizha se revolvió intranquila, tenía pesadillas pero la voz suave de Sina la reconfortaba. Aún así se despertó sobresaltada, casi angustiada y temblorosa.

Continuara....



2 comentarios:

  1. Sigo asombrada por tu destreza a la hora de describir situaciones y de meterte en la piel de los lobos. Con esta novelita te has lucido, amiga mía, me encanta de veras, sabes proporcionarle ese aire fantástico que me apasiona.
    Puedo adivinar las jerarquías existentes en cada clan, conocer la apariencia física de cada miembro, estremecerme al pensar en Bakio, apenarme viendo a Naya, anciana y derrotada...
    Reírme con la firme determinación de Yaihtza de no ser simplemente una loba partera... no sé por qué me da que su sitio real no está en una cueva amamantando cachorrillos... ¿verdad?

    Nos vemos wapa

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  2. Para nada jeje es un espiritu libre e indomable su lugar esta en otro sitio desde luego peor no puedo revelar más ;)

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