15 de julio de 2010

Clanes - Cap. 5



Se despertó desnuda entre la maleza, tenía frío y hambre, se levanto dolorida y miró alrededor para orientarse, regreso a casa y se metió bajo el agua. Comió algo que encontró por la nevera y escucho sonar su teléfono. No le hacía falta contestar, sabía quién era y que quería. La habían estado llamando durante toda la noche, no quería contestar pero debía hacerlo, el vínculo con los dominantes era aún demasiado fuerte. A la decima llamada lo cogió, la voz de Naya le aportó un poco de calma.

- Yaizha, mi niña… ¿Qué has hecho?

Silencio, no tenía nada que decir, el nudo de su garganta tampoco se lo permitía.

- Ven ahora mismo. No te demores.

- No.

- ¿Qué? Yaizha… no compliques más las cosas. Necesitamos que vengas, el solsticio es dentro de cuatro días, necesitamos tu ayuda, el coven te necesita.

- No pienso ir Naya.

- Pequeña, si han de ir a buscarte será peor. Te prometo que no te pasara nada. Por favor cariño, ven. Aunque sólo sea por mí.

Yaizha ahogo un hipido que amenazaba con salir de su boca y colgó sin añadir nada más, cansada se puso sus tejanos y una camiseta blanca y salió por la puerta con la cabeza gacha, sus piernas la llevarían al lugar de encuentro aunque no levantase la vista del suelo.

De la cueva salía el bullicio apagado de las voces de los que estaban reunidos, apenas brillaban unas antorchas en la gruta, ella entro soportando las miradas furiosas y condescendientes de otros que abrían un pasillo a su paso. Dos hombres enormes salieron a su encuentro y la cogieron cada uno por un brazo, ella se deshizo de sus manazas con rabia y los miró furiosa.

- No hará falta que la escoltéis – dijo una voz autoritaria desde la oscuridad de un pasadizo de donde salió un hombre fuerte, alto y de piel de ébano con el traje de guerrero del clan y el imponente pecho al descubierto.

Yaizha asintió ante él que le puso una mano en el hombro afectuosamente.

- Gracias Ako – susurró y pasó bajo el arco de la gruta entrando en la sala de audiencias y situándose en el centro. El silencio era oprímente, los mayores estaban sentados en las gradas, los dominantes en el centro, Bakio y los suyos a la izquierda y el resto a los lados. Ako cerró la salida y golpeo el gong que señalaba el inició de la sesión. Yaizha sabía que iba a ser juzgada severamente y con rapidez, al menos ese era su consuelo.

- Arrodíllate Yaizha – le indicó el gran dominante del clan de la luna, Sasko.

Yaizha no quería obedecer apretó el puño y cerró la mandíbula estaba tan tensa que le dolía hasta la espalda y sentía la sangre resonar en sus oídos violentamente.

Un contundente rugido cargado de poder la obligo a postrarse y mostrase sumisa, estaba abatida pero no se iba a dar por vencida.

Sasko iba a volver a hablar cuando Naya lo interrumpió estirando la mano en su dirección.

- Yaizha querida, levanta la cabeza.

Ella lo hizo orgullosa, Naya aprovecho el gesto para con unas palmadas incrementar la luz de las antorchas estratégicamente dispuestas para que todos los asistentes pudieran contemplar las heridas de la joven lobezna. Sasko enarco una ceja y ensombreció el rostro, Naya le pidió que por favor se desnudara y ella obedeció mordiéndose la lengua por la humillación, no le importaba desnudarse pero que la exhibiera en público para mostrar sus heridas… estaba furiosa hasta que comprendió la intención de Naya que le lanzo una mirada furtiva que sólo ella pudo ver. Yaizha dio la vuela sobre si misma ciento ochenta grados para que toda la audiencia pudiera verla bien.

- No estuvo bien lo que hiciste Yaizha, pero entiendo el motivo. Quiero que te quede bien claro el aviso sino atente a las consecuencias, no podemos atentar contra nosotros mismos.

-¡Pero si lo hacéis continuamente! Las mujeres se atacan diariamente, ¿Cuántos lobeznos han muerto este año, eh? Es vuestro sistema, esta jerarquía es la que falla. Es muy bonita la teoría pero no la práctica siempre nos estamos volviendo los unos contra los otros con la violencia como moneda de cambio – protesto.

El barullo se adueño del lugar hasta que Naya impuso silencio.

- Aquí no hay sitió para los débiles – arguyo Sasko.

- Yo creí en ti, creía que erais justos… me equivoque, esto no es más que un infierno.

De nuevo el tumulto se impuso en la sala, ya esta, ahora querrían matarla.

Otra vez fue Naya la que impuso calma.

- Es cierto que quizás hemos de hacer cambios en nuestra sociedad, por eso tú debes formar parte de ella. Puedes Ayudar al clan.

- ¿Clan? Que clan… yo no tengo clan.

- Claro que sí querida, te guste o no eres de la familia. Somos hijos de la noche Yaizha, somos como somos, es tu naturaleza y esta también te llama a ti.

Yaizha bajo la cabeza. Sasko tomo nuevamente la palabra y se dirigió duramente a Bakio a quien impuso un castigo por lo sucedido con dolor ya que Bakio no dejaba de ser hijo suyo, sangre de su sangre, hasta que este menciono a Wolf y de nuevo el barullo, el caos y el miedo se apoderaron de los asistentes.

- ¿Es eso cierto hija?- la miro con severidad Saskio.

Yaizha no entendía lo que sucedía, al poco la hicieron salir de la sala, los gritos iban en aumento hasta que todos adoptaron su forma natural, los lobos sentados según su rango y jerarquía mantenían su propio debate sobre una cuestión que Yaizha desconocía, no estaba autorizada a marcharse aún, así que se arrebujo en un lado y entrecerró los ojos a la espera. Se lamió la pata trasera y miro la marca en forma de media luna que tenía y suspiró.

Dentro la reunión proseguía.

- Naya, ¿cómo están los preparativos para el solsticio de ascensión de Yaizha?

- Casi finalizados.

- El tiempo está corriendo en nuestra contra. Hay que acelerar la otra ceremonia. Debemos sustraer parte de su poder…

- No es posible. No está preparada, esta verde, no es siquiera lo suficiente madura aún. Es lobezna Saskio… la naturaleza tiene su curso y no podemos alterarla. “¿Que te ha pasado, querido?” le dijo en su lenguaje mudo y particular.”Antes eras un ejemplo…”

- En todo caso hemos de celebrar ese matrimonio cuanto antes, tras el solsticio. Y tu compórtate hasta entonces – reprendió a Bakio que con un gruñido bajo la cabeza.

- ¿Qué pasara si no sale bien? – pregunto una joven loba recientemente ascendida a madre.

- Perderemos nuestro poder, ya no podremos adoptar nuestra forma. El clan del rayo negro impera también sobre la luz Nerea, no lo olvides, la luna necesita la noche para vivir y manifestar su magia. Sin ella desapareceremos, no pueden unirse los dos clanes.

- Pero hay fragmentos que…

- Ya basta- la corto tajantemente Naya y la loba se sentó cabizbaja en su lugar.

Yaizha movió la oreja, había percibido un sonido, levanto la cabeza y al no ver a nadie volvió a posar la cabeza sobre sus patas delanteras, un morro le golpeo suavemente el flanco, abrió los ojos era un enorme lobo negro.

- No estés triste – le dijo Ako tumbándose a su lado cuan largo era.

- ¿Por qué están discutiendo Ako, que he hecho?

- Nada pequeña. No te angusties.

- ¿Por qué soy tan diferente a todos? ¿Por qué nadie ve lo mismo que yo? ¿Qué ha de malo en mi? Yo sólo veo que esto no está bien… podemos pensar por nosotros mismos ¿Qué hay de malo en mis ideas? Nos comportamos como una jauría – se lamento con rabia y pesar.

La voz de Naya sonó en su cabeza y ella con resignación tuvo que acudir a su llamado. Una vez en los aposentos de la loba blanca, entro sumisa y se sentó cuando esta le dio permiso.

Continuara...

2 comentarios:

  1. Me has enganchado! La historia se está poniendo cada vez más interesante.

    Un saludo!

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  2. Me he pasado en cuanto he podido ( en la tarde leeré la historia de Ghizele...) ha sido muy emocionante la transformación de Yaihza, a causa de la rabia y la ira contenidas, supongo.
    Al ser la primera vez que se mostraba su verdadera identidad me resultó muy atractiva la lectura.
    Podía imaginarme la reunión en la cueva, por jerarquías, los lobos más viejos(de pelaje oscuro y talla enorme...) junto con los jóvenes, que se movían nerviosos y sin dejar de emitir pequeños aulliditos de ansiedad. Sabes describir muy bien este tipo de escenas, se nota que vives con intensidad todo esto de los clanes, los seres místicos, la noche y la magia...
    Veremos en qué queda la cosa y si hay matrimonio concertado o no. ¿Qué hará Wolf?

    Besos y lo dicho, en la tarde me paso a leer Ghizele

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