20 de junio de 2010

SOS ULTIMO CAPITULO

Bueno pues llego el momento, el último capitulo, espero sea de vuestro agrado, ha sido un placer compartilo con todos ustedes.


Tuve pesadillas, Gerome tenía los medios para hacer desaparecer a Ithan y este ya había conseguido lo que quería que él dijera que haría lo que él quisiera, estaba desbordada, desperté con un grito.

- Shh… tranquila – la voz de él me calmo, intente abrazarle pero me tendió en la cama con suavidad.

- ¿Cuánto llevo inconsciente?

- Dos días – me respondió Nadia - ¿Pero estas loca, en que pensaste Belha?

- En vosotras.

- ¡Loca, insensata! ¡Dios, gracias, gracias! Eres un regalo – me abrazo.

- No Nadia, os he fallado.

- No, tu no nos has abandonado, lo intentaste, las que fallamos fuimos nosotras – vi a Tracy a los pies de mi cama y me cogió la mano acercándose, ella no me tragaba, no creía en los polis – Si te hubiéramos hecho caso al igual esto…

Suspiré.

- No está todo perdido – medio sonreí sentándome, aún me dolía el cuerpo - ¿Cómo estás? – miré a Ithan acariciándole la mejilla – Lo siento…

- Eso debería preguntarlo yo ¿no?

- He estado peor – le dije sin más, era verdad.

- Belha… creí que… - le puse un dedo en los labios sonriéndole, no hacía falta que me explicase nada ya sabía cómo se sentía, la culpabilidad, la rabia, la impotencia…lo conocía muy bien. Él asintió.

- ¿Qué vamos a hacer? – dijo otra de las chicas – No creo que tarden mucho en deshacerse de nosotras, con todo esto somos una amenaza, encontraran chicas nuevas…

- Tengo un plan, pero todas tenemos que colaborar y tú también – mire a Ithan.

Les explique mi plan exhaustivamente y todas estuvieron de acuerdo a pesar del peligro, ninguna quería seguir así. Almenos aquel mal había servido para algo… por desgracia todo funcionaba así… sólo esperaba que Gerome no contara con eso, aunque conociéndolo seguro estaba al tanto de aquella conversación incluso sabía que sería capaz de permitir que yo hiciera la mía para luego él asestar el último golpe.

- Encontrare el modo – me abrazo Ithan.

- Más te vale – le mire con una sonrisa y enseguida la borre – Tuve una pesadilla horrible – me aparte el pelo de la cara.

- Cuéntamelo.

- No puedo…

- Vamos – me cogió de la barbilla, suspire.

- Vale, tranquila, sólo era un sueño – dijo resignado al ver que no hablaría.

- ¿Saldrá bien?

- Claro.

No me extenderé más, al cabo de unos días pusimos en marcha nuestro plan, tenía ya todos los cabos atados y deseaba sólo que todo fuera bien, todo lo recuerdo un poco borroso, conseguí sacar a las chicas a duras penas una vez sus familias estuvieron a salvo y todo se desmadro. Gerome esperaba precisamente eso así que pudo verme luchar como pidió una vez para dejar ko a parte de sus hombres. Todo fue tan extraño, rápido, caótico… el dolor de los golpes era lo de menos, sólo quería atraparlo para siempre. Gerome estaba a punto de escapar pero le dispare en la rodilla, cayó y el resto de mi grupo lo atrapo. El padre de Ithan y su familia estaban entre el resto de agentes ya que al parecer habían acudido a ellos.

Aún jadeaba cansada, no voy a detallar tampoco todo lo que paso, ni los tiros, ni los golpes ni nada… no fue fácil, fue horrible y duro como se suponía sería. Eso es todo lo que necesitáis saber, el resto es secreto de sumario a parte que mi mente no daba para más.

- Bien hecho agente – me sonrió mi jefe.

Asentí y cuando se acerco me abrazo.

- Creímos que te habíamos perdido Belha, no debí dejarte… todo se vino abajo.

- ¡Oh vamos! Siempre dudando – le golpeé el brazo.

- Yo no, aposte por ti y eso me recuerda que he de cobrar – me guiño el ojo mi compañero con una risita – Por cierto ya hemos dado buena cuenta de los cabrones que se habían vendido. Siento no haber podido estar antes para arreglar este desastre, a todos nos pillo de pleno. Yo le abrace para relajar su propia tortura personal, la culpa era una pesada losa…

- ¡Hija de puta! – grito Gerome que empezó a despotricar y yo me acerque a él con las manos en la cintura - ¡No tienes nada! - escupió

- Te equivocas, lo tengo todo, absolutamente todo, más de lo que tú mismo puedes creer… - observe su rostro descompuesto por la ira y lo saboreé bien– Oh…pobrecito ¿eso duele no? Atrapado por una mujer, por una furcia – sonreí maliciosa devolviéndole las tornas – Te equivocaste conmigo gilipollas. Tengo las formas y los medios para hacer esto y más, jugaste y perdiste. No soy tan distinta de ti ¿recuerdas? – torcí la sonrisa como él hacía,

Empezó a despotricar de nuevo echándose a reír y yo mire a mi jefe.

- Jodida puta, desde luego eres lista… acabare contigo, tú me perteneces. Nunca podrás olvidarte de mí.

- Con permiso – mire al jefe y le aseste un puñetazo, me crujieron hasta los nudillos pero no me importo.

Ithan me abrazo y deje que me apartara y me besara delante de todos, no me importo, al cabo de dos días la operación se hizo pública, todo estaba bien atado y descubrimos al resto de los policías corruptos que había escapado a la primera oleada gracias a Lily, una compañera de asuntos internos. Todos esos hijos de puta estaban entre rejas e iban a pagar bien caro todo lo que habían hecho. No volverían a salir jamás, se pudrirían en una celda el resto de sus vidas. La familia de Ithan había contribuido, por lo que se ve su padre también sabía lo que pasaba y avisaron a mi sección ya que ellos también estaban intentando cazarlo. Por lo que parecía había más de un jugador con más de un as en la manga en aquello.

Al día siguiente el departamento organizo una cena y la familia de Ithan estaba invitada.

A mí aún me costaba mirar a la cara a todos mis compañeros, sobretodo de los que sabían y habían visto por lo que yo había pasado, estaba todo grabado… pero no podían intervenir hasta que no fuese todo legal y estuviese bien atado.

Gillian subió al estrado tras mi jefe que me elogio y empezó su discurso, me sentía rara aún allí en medio sentada en la mesa con un vestido de fiesta mientras Ithan me cogía de la mano. Todos rieron por algo que dijo Gillian y luego guardo silencio.

- En fin… no voy a alargarme más… todos sabemos por qué estamos aquí y por quién ha sido posible. Belha – me miró – Ella ha demostrado una entereza admirable, una voluntad férrea y una fuerza y una humanidad loable… nada de lo que diga puede explicar ni definir lo que ella ha hecho, su sacrificio, lo que ha pasado por los demás… por hacer del mundo un sitio un poco mejor y librarlo de una parte de ese mal…- hizo una pausa – No, no hay forma de explicarlo, creo que todos lo entendéis, debería haber más gente así. Se que sabéis lo que quiero decir, a su modo nos ha dado a todos una lección de humildad, ha dejado una espinita a la conciencia – rió y todos hicieron lo mismo volviendo a recuperar la seriedad, el silencio recorrió la sala – Belha… acércate por favor.

Yo me acerque hasta el estrado.

- Señor.

- Belha, me honra poder entregarte esto, pero le voy a ceder esa tarea a alguien más especial, alguien de quien me siento muy orgulloso por haberte encontrado y conocido.

Cuando se aparto vi a Ithan, él se acerco abriendo una caja de terciopelo, saco la medalla y con su sonrisa deslumbrante (cosa que me dejo sin aliento) me la colocó.

- Te la has ganado – susurro y extendió la mano hacía el micrófono tras que todos aplaudieran.

- Esto…yo… a mi no se me dan bien los discursos… - reí apartándome un mechon de la cara nerviosa – lo mío es más de atizar – reí carraspeando.

- ¡Venga Belha! – me animo un compañero y otro abrió la puerta. Nadia y las demás entraron, Claudia estrechaba entre sus brazos a su hijita. Me sonrieron y Nadia subió los pulgares.

- Disculpad – dije.

No pude evitarlo, baje del estrado y corrí hacía ellas abrazándolas.

- Bien hecho Belha – me abrazo Nadia reconfortándome – Ve, puedes con esto. No es más que un discursito.

Yo asentí con una sonrisa y volví al estrado.

- No quiero ni la admiración, ni la compasión de nadie, hice esto porque creía que era lo justo, se lo debía a todas ella y a mí. Este es nuestro deber no lo olvidemos, por duro que sea, por doloroso que sea, nuestro deber es proteger y servir a los demás. Pero debo darle las gracias a Ithan… creo que si él no hubiera aparecido no lo hubiera conseguido, él me ayudo a comprender, a abrir los ojos, me saco de vuelta a la luz, me dio fuerza. Creo sinceramente que quizás… ahora no estaría ni aquí, estaría muerta o peor. A demás… las veía a ellas cada día. En fin… gracias a todos por confiar en mí y no dejarme tirada, se que algunos podríais ser ahora muy ricos – bromeé.

Todos rieron y yo corrí hacía las chicas otra vez y abrace a Nadia.

- Gracias Belha.

- No hay de qué.

- Espero que podamos seguir en contacto.

- Claro - sonreí

- Creo que deberías volver allí, alguien te espera, creo que no le has dejado acabar su parte del discurso – señalo a Ithan guiñándome el ojo.

Me despedí de ellas y me acerque a Ithan que me cogió las manos.

- En fin… al igual me tiras algo a la cabeza pero… ¿Quieres casarte conmigo? Sí ya se, es anticuado, hace poco que estamos juntos si se le puede llamar así pero supe, desde el primer momento que te vi que no habría otra para mí – Guardo silencio un instante mirándome medio encogido como si le fuera a golpear y empezó a hablar de nuevo - Estarás a salvo, serías la… - puse los ojos en blanco.

- Cállate ¿Lo dices sólo por eso? Puedo cuidarme…

- ¡No! Te quiero Belha, no existe el mundo sin ti – me interrumpió.

Sonreí, creía que me iba a dar una taquicardia, no podía reaccionar, estaba paralizada.

- ¿Eso es un no? – frunció el ceño mirándome con cara de cachorro abandonado.

- No, tonto… pero al igual tendría que pensármelo… dejar de trabajar… mmm – bromeé alargando el momento para acabar de situarme yo misma – Sí, sí quiero. Estaría loca si no quisiera, aunque estoy aterrada – reí – Nunca había sentido algo así - le pase las manos tras la nuca y le bese.

Ithan me abrazo haciendo el beso más profundo tras deslizar el sencillo anillo por mi dedo.

Los vítores de todos desaparecieron, sólo estaban los labios de Ithan y sus brazos, por fin…felicidad. Mi remanso de paz, un momento de completa plenitud y normalidad. Por fin sabía lo que era amar y ser amada de verdad.

Fin


1 comentario:

  1. Guauuuuu un final digno de todas las expectativas, aunque me quedé con las ganas de maltratar más a Gerome ( qué sádica soy ) me conformaré con el disparo en la rodilla y el puñetazo en última instancia.
    Me alegra que las chicas hayan podido salir de esa tortura y regresar con sus familias, todo gracias a la valentía de una joven mujer.
    Enternecedor que Ithan le pidiera matrimonio y que ella aceptara gustosa, creí que esa institución no iría con ninguno de los dos.

    Lástima que se acabe la historia, pero me dejó un buen regusto.
    Saludos mi querida y soñadora escritora

    ResponderEliminar

Tus comentarios cuentan, gracias.

Blogs Especiales