12 de junio de 2010

S.O.S Tercera Parte


Me despertaron de madrugada con brusquedad, parpadeé aturdida, no recordaba haberme dormido. Enfoque la cara de Bianca y me levante arrastrándome escaleras abajo.

Cuando llegué frente a la puerta mi corazón se disparó, el pulso se me aceleró y casi me costó respirar, me abrace a mi misma apretando la ropa contra mí y miré a los dos hombres que custodiaban la entrada hacía aquella estancia, uno de ellos abrió la puerta y me indico que entrase.

Levante la cabeza y entre erguida, detrás del pulido escritorio de madera estaba el hombre que buscaba. Estaba de espaldas a mí, sólo cuando la puerta se volvió a cerrar se giro hacia mí.

Un escalofrió descendió por mi espalda pero permanecí inmóvil, tragando la angustia y la bilis que se me acumulaba en la garganta. Los ojos cautos y oscuros de aquel hombre me recorrieron sin prisa. Había una inteligencia patente en su mirada, desconfiado, perspicaz. No era como yo había creído. Era un hombre de unos treinta y siete años, Su pelo era de un rubio ceniza, tenía un rostro duro y anguloso pero seductor, era atractivo. Alto, delgado y de espalda ancha. Se levanto y se acercó a mí aún haciendo su valoración.

Cogió un mechón de mi pelo y lo olió soltándolo a medida que me rodeaba rozando mis hombros, me estremecí y él torció la boca en una sonrisa maliciosa. Tenía algo amenazante y abrumador, aterraba….

- - Sí… perfecta, deliciosa y muy hermosa no se puede negar, tienes algo especial - se paro frente a mí, tragué lo más discretamente que pude.

Su persona imponía, me abruma… realmente daba respeto…no, daba ¡miedo! Miedo y atracción, su voz rasgada y su tono tenían un cariz hipnótico, convincente… era como si te invitase a confiar en él sin poderlo evitar. Como si no pudiéramos recordar que era el mayor hijo de puta de la historia. Su postura ahora dejaba en segundo plano esa frialdad y disciplina que lo caracterizaba y mi bello se erizo.

Alargo la mano aún sin dejar de mirarme y le dio a un botón del mando, la tele se encendió, estaban dando un repaso de las noticias, apenas era un murmullo de fondo para mí que estaba de espaldas a esta hasta que me hizo un gesto con la vista para que mirase la pantalla.

Empecé a jadear en busca de aire cuando lo hice ¡¿Cómo no lo había reconocido?! ¡Pues claro que me sonaba! ¡Joder! ¡Menuda mierda y metedura de pata! Estaba bien jodida… ¡estúpida, estúpida! Me repetí una y otra vez a mi misma recriminándome.

- Si querida – torció la sonrisa - se te ha tirado el hijo del presidente – rió entre dientes – Y se ve que has hecho un gran trabajo, ha quedado muy… impactado. Si te portas así de bien, tendrás un lugar especial en esta sociedad… se cuidar a las personas que me hacen ganar dinero, parces una chica lista ¿lo eres?

Le miré enarcando una ceja desconcertada, no me fiaba. Era una pregunta de doble filo.

- Respeta las normas y se buena chica. Por ahora parece que mi inversión ha sido todo un acierto.

- Cabrón – murmuré

Él sonrió y detuvo la mano de Víctor que iba a soltarme un bofetón con su enorme manaza.

- ¡Nada de pegar a las chicas! Las marcas no son buenas ¡¿Pero es que estas sordo o no me escuchas cuando hablo?! – lo reprendió con una mirada fulminante – Hay otros medios – bufó soltando una retahíla de insultos en ruso.

Las manos de Gerome, el hombre que seguía frente a mí, cerró sus manos en mis hombros, apretó y yo apreté los dientes a causa del dolor y luego suavizo los dedos. Me giro y me dio la vuelta pegándome a él de modo que no le viera la cara. Sus manos serpentearon por mi piel comprobando la mercancía. El labio me tembló y resople como los toros bravos…

- ¿Crees que podrías escapar? – susurró en mi oído, la puerta se abrió - ¿Serías capaz de dejar al resto atrás y vivir con la incertidumbre de cuando recibirás la bala que te mate de un tiro en la cabeza? Escondiéndote, huyendo hasta de tu propia sombra. Si…cumples, te haré poderosa, no te faltara nada, soy hombre de palabra…

Que tentador sonaba en comparación a lo otro… y que peligrosamente cerca de la verdad…¿lo sabía? Me puse nerviosa. Por supuesto tenía que hacer caso.

- Llévala arriba – le dijo a Víctor – No, déjalo, retiraos.

Eso sonaba muy mal… la sangre se agolpaba en mis sienes y oía el retumbar de mi corazón en los oídos. ¿Me había descubierto, ya? No podía dudar ahora, no podía verlo… tenía que dejar de mirarle con ese desafío tan abierto en mis ojos y llenarlos con un poco más de terror, no es que no lo hubiese… miedo, horror, angustia, pero es que deseaba despellejar a ese cabronazo, me podía el odio…

Una vez hubieron desaparecido por la puerta él me empujo contra la mesa, me apoye con las manos en el borde para no golpearme y me separo las piernas. Me palmeo el culo y desgarro la tela de mi camiseta. Sus manos se cerraron sobre mis pechos, yo gruñí y apreté los dientes. A medida que sus manos recorrían mi piel mi mente empezó a luchar. Me resistí sacudiéndome pero con un movimiento me pinzo la nuca y me puso de nuevo en la misma posición. Podía darle una paliza pero entonces todo se acabaría y no estaba tan segura de que no recibiera una bala en el pecho, no podría con los de fuera a menos que… ¡no tenía alternativa! No podía mandarlo todo al garete ahora. Se fuerte Belha, eres capaz de soportarlo, este malnacido tendrá su merecido”.

- - Esto puede ser más fácil Lenca, no tiene por qué ser por las buenas o por las malas. Hasta podría gustarte, podrías disfrutar de ello, sería mucho mejor para tu salud.

- - ¡¿Qué coño va a saber?!

Me tiro del pelo hacía él. Intentaba mantener la cordura y la serenidad pero en mi mente empezaba a formarse un grito ensordecedor que amenazaba con no dejar de resonar. Calma… tenía que recobrar la calma, siempre había sido la mejor agente, la más fría. La que parecía no tener sentimientos ¿y si me había equivocado? Otra bocanada de su aliento caliente me mareó, no era como el delicioso olor de mi ángel. Ithan Williams Walcott primero.

Continuara....

1 comentario:

  1. MMMMM el hijo del presidente, vaya acierto por su parte. El macarra este se cree que podrá hacer el agosto con ella, y quizá lo consiga por un tiempo, pero todos estos tipos acaban teniendo su merecido.

    Mis saludos y mi admiración, me encanta.

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