12 de junio de 2010

Noche de Calor Cap.2



Capitulo 2

¿Cómo podía salir indemne un chico como él tras haberse acostado con Kylie y que esta apareciera muerta? ¿Con cuantas habría estado?

No sabía porque demonios estaba pensando ahora mismo en eso pero me hizo recordar que tenía varias consultas por hacer y debía ponerme las pilas, si almenos pudiera deshacerme de ese maldito dolor de cabeza…

Mire una vez a ese chico que me repasaba descaradamente y mire la hora, si no calculaba mal tenía aún un día antes de que esa abogada suya consiguiera sacarlo bajo fianza… ¿Cómo podía Adder tener esa abogada? Ni siquiera yo en toda mi vida podría pagar sus honorarios ¿se la tiraría también o había un buen respaldo tras él? Porque… ¿quién era Adder Castillo?

Ladeé la cabeza entreabriendo los labios y le di la espalda desandando el camino tomado, tenía que pedirle un nuevo a Jan y seguro me costaría una cita en esa ocasión.

Subí por las escaleras y me dirigí al almacén de pruebas mientras llamaba a Loüise por lo de la hora y cogí varias de las tarjetas que había cogido en el apartamento de Adder hasta lograr contactar con algunas de las chicas. Sorprendente que aún lo recordaran con tanto detalle…

Repase una vez más todo lo que tenía hasta el momento y volví al tema de las horas, las huellas y el aire acondicionado… conseguir la sustancia inyectada tampoco era tarea fácil así que ahí debía haber algo importante. Suspire una vez más abriendo la tapa de mi móvil y salí de la comisaria.


Adder… ¿Por qué un chico tan atractivo y con cara de ángel se llamaba víbora? Los lobos con piel de cordero eran los peores, al cabo de una hora Jan ya me tenía preparadas las grabaciones de la discoteca y tenía casi listo un buen informe sobre el chico… la noche iba a ser muy larga, había lectura para toda la noche. Me senté en su sitió pues me dejo sola en el aula de visionado y di el primer clic, esos dos ya se lo montaron en plena discoteca ¡Dios! Si ya hacía calor aquello empeoro aún más la situación porque juro que me puso bastante nerviosa…

Pero ni rastro de nada raro. Suspire frustrada y seguí visionando todas las grabaciones de seguridad de todos los sitios.

***************

Adder seguía sentado en su rincón de aquella fría e incómoda celda, apoyo la cabeza contra la pared y miro al techo, de nada le servía seguir así, debía ser paciente. Medio sonrió cansado y se froto la cara pensando en aquella policía, era atractiva, a pesar de aquella ropa se notaba a la legua que tenía un cuerpo de infarto, que demonios era muy bonita y parecía despierta… quizás aquello le serviría. Parecía una buena chica e iba por el buen camino, por lo poco que intuía había encontrado todas y cada una de las pistas. Lo único que le fastidiaba era tener que pasarse aún un par de días ahí encerrado, como saliera mal… estaba jodido.

A ver si llegaba Abigail de una maldita vez, necesitaba contactar…

- ¡He guardia! Necesito hacer una llamada.

- Ya has gastado tú llamada ahora cállate y déjame tranquilo.

- No, no he hecho mi llamada avisaron a mi abogado por mí.

El poli refunfuño entre dientes y levanto el culo de su despacho haciendo tintinear las llaves, abrió la celda y volvió a esposarlo haciéndolo salir de un empellón. Adder apretó los dientes y se obligo a no volverse, su objetivo era hacer aquella llamada y que Abigail recordase el código.

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Ni siquiera me había dado cuenta de lo tarde que se había hecho, la comisaria estaba casi desierta así que recogí todas mis cosas, las metí en una bolsa y salí hasta el parking. Cuando llegué a casa mi perro me esperaba impaciente, lo saque y regresar me repantingue en el sofá con un tarro de helado, apoye las piernas cruzándolas a la altura de los tobillos sobre la mesita y encendí la tele dejando a un lado el informe.

Justo en la pantalla estaba Josué McKoy rodeado de los suyos.

- Ese criminal pagará por lo que le hizo a mi hija, de eso no hay duda. No dejaré que salga de ahí.

- Pero la policía dice que parece haber indicios de que hubo alguien más implicado – volvió a ponerle la periodista el micrófono delante.

- Sea quien sea se hará justicia.

Los periodistas seguían gritando su nombre rodeándolo como una jauría hambrienta mientras los seguratas y la familia internaban poner orden, aquel hombre parecía hundido del todo, tenía los ojos hinchados y enrojecidos. Fue entonces cuando uno de ellos me llamo la atención…

No podía ser… abrí a toda prisa el portátil y volví a visionar el vídeo, ahí estaba, era el mismo…

- No hay más declaraciones por hoy, mañana el Sr. McKoy se entrevistara con los agentes asignados al caso.

Casi me atragante con el helado cuando sacaron la imagen de Jack en la parte superior de la pantalla y cogí el teléfono a toda prisa, por suerte mi jefe si había hecho los deberes porque mi imagen no salió pero si dijeron mi nombre como máxima responsable.

Mierda ahora tendría de huir de los paparazzi o a tomar por culo el caso de “Eros” gruñí por lo bajo y repase de nuevo aquella grabación congelando la imagen en la cara de aquel miembro de los McKoy ¿Por qué me resultaba tan extraña su expresión? Todos estaban visiblemente afectados pero ese había mostrado una media sonrisa fría y cínica.

Deje caer exhausta mi cabeza sobre el sofá y el teléfono sonó era de rastros.

- Niki hemos encontrado una fibra que no pertenece a ninguno de los dos. Es de un traje caro y no creo que ese chico tenga algo así en el armario.

- Gracias Charlie.

- Busca Dolce & Gabana color café, diseño exclusivo sólo se vendieron tres trajes de esos con un detalle distinto en cada uno, te mando una imagen. Y Niki, la sangre de las manos del sospechoso…

- ¿San sangre? No había ninguna herida salvo la del pie…

- Eso tú sabrás, pero tampoco es ni de la víctima ni de él. Es de otro hombre y no hay demasiada gente con el grupo sanguíneo de donación universal.

Colgué inmediatamente y llame a Loüise, el pobre estaba medio dormido y bajo la música que tenía de fondo.

- Loüise es importante ¿hallaste alguna marca defensiva en Kylie? ¿Tejido, arañazos, algo?

- ¿Tú no duermes nunca o qué?

- Los malos no descansan.

Él suspiro y casi lo imagine frotándose los ojos.

- Había un resto de tejido, pero era tan pequeño que en rastros no pudieron sacar nada, unas fibras y algunas marcas de dedos en los brazos de ella. Y por cierto Carter me pidió que le llevarais el otro trozo de licorera roto.

- ¿Qué? – parpadeé sentándome de golpe en el sofá – Estaba todos ahí Chadler… ¡mierda! – colgué dejando a Loüise con la palabra en la boca.

Saque todas las fotos y no vi ni rastro del trozo que decían, me vestí deprisa y corriendo y salí directa hacia el apartamentucho de Chadler. Pique y casi ni espere que abriera que me metí dentro empujándolo.

- ¿Cuánto te pagan? – le mire con dureza tras mirar alrededor con las manos en la cintura.

- ¿A qué viene eso ahora Bliard? Son las dos de la mañana.

- ¿Con quién estas? ¿Estás vendido? – le acuse con dureza.

- ¡No se dé que me estás hablando! ¡¿Te has vuelto loca o qué?!

- ¡¿Y la maldita cuerda y el trozo de licorera que falta?! ¿Dónde coño estaba el pañuelo?

- Definitivamente has perdido el juicio Niki, fue él ¡entérate de una maldita vez, no hay ninguna conspiración ni nada raro! Recogí todo lo que había, están todas las fotos y las grabaciones compruébalo tú misma antes de acusar a un compañero y da gracias de que no vaya a decir nada de esto ¿pero qué demonios te ocurre?

- No… aquí hay algo raro – me lleve la mano a la frente, me sentía dando bandazos.

- Vete a descansar Niki.

Lo mire por última vez y salí dando un portazo, me metí en el coche y conduje hasta comisaria una vez allí entre sin saludar y fui directa a la mesa de Chadler y a la sala de pruebas estaba todo allí, repase una y otra vez las fotografías y decía la verdad… ¿se le había podido pasar algo por alto? ¿Puedo entrar alguien más antes que ellos? Quién la ataco lo hizo más tarde ¿y si realmente había alguien infiltrado?

Repase la lista de los agentes que intervinieron y se me hizo un nudo en el estomago, casi me costó respirar y me puse la mano bajo el pecho, todos eran buenos compañeros, no podía creer que alguno de ellos hubiera ocultado pruebas… aquello me gustaba cada vez menos.

Furiosa cerró la puerta del despacho y bajo directa a ver al sospechoso, este estaba tendido sobre el camastro con los brazos tras la cabeza.

- - Dígame todo lo que recuerda de la noche anterior.

- - Buenas noches… Niki – se sentó clavando sus ojos en mí yo apreté los dientes.

- - ¡No estoy de humor para tonterías! ¡Responda!

- - ¿Qué quiere saber exactamente?

- Todo lo que recuerde, desde que salió de casa hasta que regreso.

Él sonrió quedamente y exhalo despacio mirando la tenue luz que se filtraba por el ventanuco y empezó a hablar, su voz inundo la celda de un modo inquietante… su voz era tan seductora y convincente…

- ¿Y la sangre? – le mire recostándome contra la pared con los brazos cruzados.

- Ya le he dicho que apenas recuerdo nada, es todo borroso, me desperté aturdido me toque la nuca y cuando me mire la mano tenía los dedos manchados de sangre después de eso note un golpe y todo se volvió oscuro.

Asentí y me dispuse a alejarme de allí.

- Niki… - me llamo yo me detuve y me medio gire mirándole mordiéndome el labio inferior - ¿Me creé verdad? Puedo ser un bala perdida pero yo no la mate, nunca haría daño a una mujer de ese modo.

- Mmm – dije por todo respuesta, no podía contestar a aquello y ¡Dios esa mirada!

- No va a decir nada ¿verdad?

- Aja.

Él bajo la vista hacia sus manos con las que jugaba nervioso.

- Dígame almenos que va a llegar hasta el fondo de esto, no puedo ser un gran tipo pero sólo espero que se tome la molestia de averiguar la verdad y no me condene como han hecho ya todos, es más fácil quedarse en la evidencia de que alguien como yo lo hizo y zanjar este tema. Todos sabemos muy bien todo lo que hay en juego.

- Hare mi trabajo.

Adder volvió a medio sonreír con un leve tic. Estaba cansado…

- No parece muy afectado – ladeé la cabeza.

- ¿De qué me iba a servir? Ya estoy condenado – me miro con las manos entrelazadas bajo su mentón y un mechón cayendo sobre su frente perlada de sudor.

- ¿Le han dado algo para el dolor?

Adder negó con la cabeza y yo suspire con la mano en la frente y acabe de echarme el pelo atrás. Debía estar loca desde luego y sabía que iba a arrepentirme de ello pero fui a por unas aspirinas y un vaso de agua.

- Tenga – apoye las manos sobre los barrotes.

Él se levanto, era más alto que yo y contuve el aliento desviando mis ojos hacia otro lado cuando lo tuve enfrente, sus dedos rozaron mi piel con suavidad y me estremecí, su piel ardía… entre abrí los labios y le mire de reojo, iba a añadir algo pero me fui. Necesitaba pensar, estaba aturdida y era incapaz de ordenar todas las ideas.

- Niki, tenga cuidado con los Mckoy, pueden ser muy… “persuasivos” – me dijo antes de que girara por las escaleras.

Subí de nuevo a mi coche pensativa y regrese a casa, mi perro esta ladrando y gruñendo de un modo que jamás hacía, saque el arma y dirigiéndome a la parte de atrás me pegue a la pared con el pulso a cien. Entre la puerta estaba abierta y Lobo seguía gruñendo y ladrando mire alrededor, no habían tenido tiempo de registrar nada y habían encerrado al perro en la habitación. Y una vez en aquel día algo me golpeo por detrás, me volví pero sólo pude ver algo negro corriendo calle abajo.

Me palpe la nunca levantándome del suelo y abrí la puerta de la habitación, Lobo me salto encima lamiéndome y le ordene que se quedara donde estaba, cogí una única huella y revise los papeles, por suerte no faltaba nada…

Suspire agotada y avise a Jack que vino enseguida con una patrulla.

- ¿Estás bien?

- Sí – dije aún con la bolsa de hielo tras la nuca.

- Siento haberte sacado de la cama.

- No importa. Chicos tomad muestras y a casa.

- Gracias.

Resople y me senté en el sofá mientras los chicos hacían la faena.

- Te pondremos vigilancia.

- No hace falta, se cuidarme sola ¿recuerdas?

- Como quieras ¿seguro que estas bien?

- Cansada, magullada y de mal humor solo eso.

Él sonrió y cuando acabaron volvió a mirarme.

- Bueno, nos vamos ¿seguro que no quieres que me quede?

- Ve con tu mujer, estaré perfecta, tengo buen guardián.

Jack miro al perro e hizo una señal a los chicos despidiéndose de mí y me dejaron por fin sola en la tranquilidad de mi casa, parecía que alguien empezaba a ponerse nervioso con mi investigación…

Mire el informe que aún había sobre el sofá y empecé a ojearlo hasta que casi se me desencajo la mandíbula. ¡Adder no era el chico abandona y rebelde que parecía sino miembro de la segunda familia más poderosa de la ciudad! Eso se complicaba aún más ¿Por qué demonios no usaba entonces su apellido paterno? No lo entendía… cogí de nuevo las llaves de mi coche y fui a su apartamento, no había nada entre su ropa que coincidiera con la fibra hallada en el escenario.

La cabeza me iba a estallar de un momento a otro así que regrese a casa y engullí unas aspirinas, hacía tanto calor… cogí los papeles y me tumbe en la cama acabando de leer todo aquello, le di al play del reproductor y pare la imagen en la persona de Adder…

“Nunca haría daño a una mujer” había dicho, y ella había visto bien como aparte de un polvo algo salvaje en el baño de la discoteca le hacía luego el amor de una forma suave y lenta, dedicándose a Kylie por completo, el rostro de ella lo decía todo. Ninguna de las mujeres con las que había hablado le habían dicho nada malo salvo que era un cabrón mujeriego por no haberlas llamado nunca más. Ninguna había mencionado la asfixia en sus juegos sexuales. Mire su cara y me tendí sobre la cama, desde luego no tenía en la mirada esa chispa de culpa que ella sabía ver tan bien en los acusados…

Continuara....

1 comentario:

  1. Nikki se está implicando demasiado afectuosamente con el sospechoso, lo que quizás influya a la hora de nublar su juicio, o quizás la despeje expresamente.


    Demasiados misterios que resolver de momento, esos ataques por la espalda y esa intrusión en su domicilio, aparte del empleado de los Mckoy que Nikki visionó en el video.

    AAAy este Dean... buena elección
    Saludos

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