11 de junio de 2010

Noche de Calor Cap.1 segunda parte

- Te dije que me avisaras, no que metieras un grito desde la terraza – acusé a Jack al entrar por la puerta y quitarme las gafas de sol – Uff esto apesta – comenté mientras observaba el rastro de ropa y el bolso tirado ante la entrada.

Di un paso apartando una botella vacía e hice salir al resto de policías que aún quedaban en el apartamento. Me giré y miré a Jack que aún estaba allí recordándole algo así como: “he dicho que salga TODO el mundo y eso te incluye también a ti”. Él intentó protestar pero le ignoré, me giré, alargué la mano a modo de STOP, y procedí con la investigación, no quería oír nada más. Me agaché y conecte la grabadora.

- Vamos a ver…que pasó aquí. El piso esta lleno de botellas de ron de importación, caras, cogeré una muestra, entraron por la puerta y se desnudaron, iban calientes, el bolso… lo dejo caer junto al vestido. Luego cogeré el bolso, hay marcas de huellas, varias… hay a mi parecer cinco pares, mandar hacer análisis”.

Pare un segundo el aparato y suspire sin poderlo evitar, me incorporé y miré el dormitorio en conjunto, puse el play.

Había algo distinto en este caso, no era obra de “Eros” el asesino que andaba buscando cada noche de garito en garito y que tras seducir a sus víctimas las estrangulaba por placer con un pañuelo de seda mientras se la tiraba. En fin, salí de mis pensamientos al recordar que tenía el play puesto y continué.

“Hay cristales rotos, manchas de sangre, se clavó parte del vaso, las cortinas están medio corridas y el aire acondicionado esta encendido, hace frío. Huele a especies o algo parecido a parte del olor a ron y sudor. En la papelera hay varios condones usados. Me dirijo al baño, una toalla manchada, el cristal que faltaba en el suelo del dormitorio manchado… vuelvo a la habitación, abro la mesita, hay tabaco, el encendedor esta en el suelo junto a un cigarrillo a medio consumir, múltiples tarjetas, todas de mujeres…dejaré que acaben los otros”

Paro el magnetófono y salió al rellano dando la orden de que podían proceder, el forense ya había retirado el cuerpo antes de la inspección, cogió las llaves del coche y se dirigió hacia el depósito. Loüise, era el encargado de la autopsia, así que giró al final del pasillo y entro en el pabellón cinco. La televisión estaba encendida pues las noticias se oían desde la entrada, y como era de esperar hablaban del asesinato de la heredera e hija de Josué McKoy, el magnate más rico de la historia.

Esto no es nada bueno – pensé, no aguanto la prensa y menos cuando se meten en mí trabajo y me gusta aún menos que el caso giré entorno a los Mckoy, ya verás la movida que se va montar con esto, habrá programas televisivos para dar y vender. Por fin llegué a la sala y me apoyé en el marco de la puerta mirando como Loüise trabajaba, la verdad es que me gustaba mirar a ese chico, tenía un no sé que de roquero satánico que me encantaba, con esa sonrisita y esos labios… por no mencionar sus ojos verdes de gato y su melena a lo Brad Pitt, sonreí y me aclaré la garganta para hacerle saber que estaba allí, aunque confieso que me moría de ganas de palmear ese culito.

- ¡Niki! – sonrió marcando hoyuelos y haciendo un gesto para que me acercara bajé junto a él que paro el televisor y escondió su CD portátil.

- ¿Him? – pregunte mirando el cuerpo inerte de Kylie. Él rió a modo de afirmación y acabo de descubrir el cadáver.

- ¿Tienes algo?

- Iba a empezar ahora, no me daban autorización.

- ¿La familia?

- Sí ¿Te quedas a verlo?

- Claro, por eso estoy aquí, por si se te escapa algo- le guiñé un ojo y le deje trabajar.

- A ver cuando te decides a aceptar una invitación mía para ir a tomar algo preciosa.

- - Loüise…

Loüise aproximó más la luz al cuerpo y empezó con la rutinaria identificación, descripción y causa del fallecimiento. Lo interesante venía ahora, buscar cualquier cosa.

- ¿No está muy hinchada? – pregunté, estaba acostumbrada a ver muchos cuerpos pero nunca había visto ninguno en esas condiciones por decirlo de alguna manera.

- Es por el calor ¿no hueles algo extraño?

- Especies

- Sí.

- El piso olía igual – me encogí de hombros y seguí mirando el cuerpo como tantas veces había visto hacer a Loüise.

- Si sigues así me quitaras el curro- sonrió mientras observaba detenidamente las marcas que había alrededor de su cuello y muñecas. ¿Sabes con que la estrangularon?

- Con un pañuelo dijeron.

Sonrió satisfecho y me hizo mirar más de cerca las marcas y entonces entendí porque me lo decía, las marcas no eran de ningún pañuelo, que por cierto, yo no había visto por ningún lado, sino de una especie de cuerda. Tendría que volver a examinar el piso de arriba abajo, pero esta vez con calma y habiendo descansado, a demás, acababa de recordar que me olvide de coger el bolso de Kylie. Seguramente estaría con el resto de pruebas…si es que la familia no lo reclamaba.

- Mierda, será mejor que vuelva hoy mismo- murmuré y me concentre en lo que tenía delante – Hay marcas de pinchazos.

- Sí, mandaré hacer análisis de todo lo que encuentre descuida.

- De acuerdo, llámame cuando lo tengas.

- Descuida preciosa- sonrió y se puso los cascos mientras seguía con la autopsia.

Debía volver a la comisaría para interrogar al acusado pero no quería correr el riesgo de que el bolso desapareciera así que volví al piso, cuando entre la puerta estaba abierta, retrocedí un paso y la observé, había marcas de haber sido forzada hacía muy poco, entre en silencio y apoyada en la pared saque el arma, el bolso seguía en su sitio. Una sombra cruzo la habitación, salte hacía ella pero ni siquiera me dio tiempo a ver nada cuando sentí un golpe en la espalda que me dejo tendida, me levante a toda prisa y salí corriendo escaleras abajo, demasiado tarde, no había nadie, me asome a la terraza pero tampoco vi absolutamente nada y Joder fue lo único que me salió de la boca, ya tenía un morado más para la colección. No me gustaba nada que hubiera entrado alguien...

¿Que buscaba y que pintaba en todo eso? ¿Y si no había sido él?

Cogí el bolso del suelo y miré el dormitorio, gire la cabeza hacia un lado y me acerqué hasta el borde de la cama, me agaché y estirándome todo lo que pude para no clavarme ningún cristal recuperé una cartera de piel marrón. Tenía un símbolo en la esquina, y dentro la llave del Hotel Bahía y trescientos dólares pero nada más. El emblema me era familiar pero no sabía por qué. Me levante y justo cuando iba a irme un ruido me hizo retroceder, escuche durante un rato, la radio no era por que la había parado al entrar al piso la primera vez. Venía del patio interior, me pase la mano por la frente, hacía calor, el termómetro marcaba 21 cuando momentos antes la temperatura interior era de 40.

¿Cómo podía cambiar así la temperatura?, volví a oír el crek crek y lo seguí hasta el aparato de aire acondicionado.

**********************************

La comisaría estaba repleta ya a primera hora de la mañana y hacía un calor agobiante. Abrí la puerta y lo primero que recibí fue una bofetada de aire caliente, no sabía que era peor, si la calle o mi lugar de trabajo. Deje a los periodistas fuera gritando como buitres y cogí una lata de te frío y baje hasta la sala de interrogación, seguramente el jefe y Jack ya estarían ahí, y me dirían: “Ya era hora Bliard”

- Una noche movidita ¿verdad?- le oí decir a Jack cuando abrí la puerta, estaba rojo y el sudor le caía a chorretones, se había quitado la corbata y llevaba los botones desabrochados, el jefe por el contrario parecía tranquilo, impasible apoyado en la pared con los brazos cruzados, me miró y volvió a centrarse en el chico que ocupaba la silla.

Entre y cerré tras de mí conectando el ventilador, era lo único que podía remover el aire un poco hasta que vinieran a reparar el aire acondicionado, abrí mi lata de té y me situé en una esquina junto al jefe y preste atención al acusado. Era un chico realmente atractivo, no me extrañaba que las mujeres se fueran con él tranquilamente, sus ojos tenían tanta intensidad que te atrapaban hasta dejarte indefensa, desnudándote poco a poco y esos labios… era hipnotizante seguir sus movimientos y seguramente tenía una sonrisa con el mismo poder de desarme que el resto de su cuerpo. Saque todos estos pensamientos de mi cabeza e intente pillar el hilo del interrogatorio, pero esos ojos azulados...

- ¿No tenías bastante con tirártela? ¿Por qué lo hiciste?, ¿Te sientes más hombre así o es un trauma? ¿Te contrato alguien?

- ¡Ya se lo he dicho! ¡Yo no la mate! ¡No recuerdo nada!

- ¿Pues si no recuerda nada como puede estar tan seguro?- prosiguió Jack

- No lo hice.

- Vamos hombre, haz las cosas más sencillas. Es un caso claro. La amnesia no importa, las pruebas lo dicen todo, la mataste mientras te la follabas. ¿Te volviste loco?, ¿Qué paso?, ¿Ella no quería? ¿error de cálculo, se os fue de las manos la juerga?, sabemos que la espiabas desde hacía tiempo, encontramos la libreta y las fotos.

- ¡Un momento, un momento! ¿qué libreta, que fotos?- interrumpí cogiendo las pruebas que Jack me alcanzaba - ¿Dónde estaban?

- En la mesita de noche.

- Jack… allí no había nada, ¿Cuándo las cogiste?- le dije llevándomelo a parte mientras observaba el meticuloso diario sobre el seguimiento de Kylie.

- Antes de que tú subieras.

- ¡Perfecto!- exclame enfadada

- No te pongas así, las cogería el nuevo…

- ¿Y el pañuelo? ¿Había cuerdas por algún sitio? Yo no vi nada de eso tampoco.

- Ya te he dicho que debió ser Chadler, el subió primero y ayudo a meter el cuerpo en la ambulancia, el cogió el pañuelo. ¿Pero qué te pasa?- susurró exasperado.

- Hay algo más Jack, cuando volví al piso alguien me atacó- señale al chaval - buscaba algo, quizás esto – saque la cartera mostrándosela pero no se la dejé coger, me la guardé y me siguieron. Puede que realmente no fuera él.

- ¡Por favor Niki! quizás no lo hizo queriendo vale, al igual se le fue de las manos pero la mató. Qué más da – sacudió la cabeza.

- No es tan seguro ahora mismo, había más huellas, ¿lo han examinado?

- No

- Por cierto, ves a entretener a sus abogados, estarán apunto de bajar- Dicho esto Jack golpeó cabreado la silla y sin más remedio subió a hacer lo que le dije. Me giré y tras mirar a Durel, me concentré en Adder.

- Tengo derecho a un abogado- me dijo con voz suave pero firme – y a hacer una llamada y por Dios Santo quítenme las esposas ¿Dónde quiere que vaya?

- ¿Va a denunciarnos?

- ¿Por?- me miró asombrado.

- Arresto improcedente, violencia policial…

- ¿Serviría de algo? ¡Oiga! No pienso decir nada más sin presencia de mi abogado.

No pude más que reírme mientras observaba los moratones que llevaba, aparté el cabello de su nuca y miré el golpe que abarcaba parte de la espalda, pedí al jefe que me trajera un poco de desinfectante y se la limpié para comprobar algo, efectivamente, tenía un pinchazo. Cogí muestras de todo y tras esto me lleve al jefe a otra habitación.

- Será de la droga que encontraron- dijo una vez fuera

- La droga que consumen esta gente la esnifan, no se la chutan, es antiestético. Hay que hacer un análisis, la víctima también tenía marcas. No se…. No había restos de droga en ningún sitio.

- Habla claro Bliard

- Estas marcas son de hace unas horas, en cambio las de la víctima no, no había rastro de que hubieran ingerido nada, aunque eso lo ha de confirmar el laboratorio, pero lo más obvió, él no se la pudo poner justo ahí, fíjese en la marca y el ángulo, ella no se la pudo inyectar por que ya estaba muerta - miré que reacción tenía y tras unos movimientos de cabeza me llevo fuera de la sala y me pidió que le explicará todo lo que sabía, lo hice y tras eso me pidió que fuera a hablar de nuevo con los vecinos.

- Buen trabajo Bliard- murmuró antes de volver a entrar – Por cierto, la cartera que le mostró a Jack - hizo una pausa y se giró para mirarme- lleva el emblema de la casa McKoy, no quiero problemas con este caso Niki, la familia nos descuartizara y ya están pidiendo sangre, su sangre – señalo la sala de interrogación. Máxima discreción, esto es prioritario, el departamento en tero se juega mucho – asentí.

- Ya. No creo que sea de ella- comenté sarcásticamente mirando la cartera masculina, me giré y subí por el pasillo cruzándome con la flamante abogada de Adder, una implacable mujer de altos vuelos y más creída que la bruja de Blanca nieves.

Me miró con desdén por encima del hombro y paso de largo sin rebajarse a dirigirme la palabra, ¡ella!, que sólo vestía de Armani y compañía e iba subida a esos tacones irritantes que a cada paso que daba los hacía repicar contra el suelo.

*************************************

Sonó mi teléfono, era del laboratorio, efectivamente ambos habían ingerido coca de la buena, por no mencionar éxtasis, y una sustancia que adormecía a la gente y que casualidad provocaba aturdimiento, falta de coordinación y amnesia. – Genial, esto se complica – me dije a mi misma.

Me dirigía de nuevo al complejo donde Adder vivía. El cerco policial estaba aún intacto, levante las cintas amarillas y observe la escena. Subí al apartamento y tome más muestras de todo cuanto hallé, abrí la ventana y dejé que el aire llenara el viciado espacio. Seguía oliendo a especies, pero ahora era como una sutil fragancia.

Tenía que haber algo más en aquel apartamento, por fuerza había mucho que habíamos pasado por alto y por supuesto, iba a tener más que cuatro palabras con Chadler…

Puse las manos en mi cintura y di una vuelta sobre mi misma mirando alrededor, suspire y empecé a recrear las escena tal y como creía que se había desarrollado.

- ¿Qué eres Adder, sólo un mujeriego vividor o un asesino muy listo?

Mire las cortinas a medio correr y ladeé la cabeza, había una ventana a la misma altura en el edificio de enfrente ¿quién había avisado? Llame a Jack y salí de allí flechada al portal de enfrente con un poco de suerte aún pillaría a quién viviera allí, efectivamente, piqué y entre como un torbellino impidiendo al propietario hablar o poder salir hacia el trabajo mostrando la placa.

- Disculpe, necesito hacerle unas preguntas.

- Voy a llegar tarde a la reunión…

- Ese ahora mismo es el menor de sus problemas, no le robare ni un minuto. ¿Vio lo que sucedía anoche en el apartamento de enfrente?

- Yo…yo… vi algo extraño, varias sombras y un destello plateado, parecía un arma o algo, lo sé porque paso un helicóptero que ilumino todo.

- ¿Un arma? ¿Cómo puedo apreciar eso a tanta distancia? ¿llamo usted a la policía? ¿Cuántas personas vio en el apartamento? ¿Qué hora era?

El hombre atribulado empezó a balbucear y a dar explicaciones, asentí agradeciéndole la colaboración anotando la el último comentario en mi blog y regrese al apartamento con la sensación de que aquel hombre mentía, había algo demasiado inconexo, lo único que si era cierto es que vio las figuras de tres personas más en el apartamento sobre las tres y media pasadas…

Saque el kit “de primeros auxilios” y me puse a revisar todo de nuevo, tenía que haber algo que nos llevara al resto de implicados, por fuerza alguien tenía que haber visto algo. Llame a un par de compañeros y los puse a preguntar por todo el vecindario eso sí, con discreción o a Durel le daría algo…

Había muchos motivos por los que alguien desearía sacar de en medio a aquella chica… y los principales me llevaban a estudiar su medio más cercano, me despellejarían por eso seguro. Parecía que para todos era un caso muy claro… bufé irritada y cansada me frote los ojos y regrese a comisaría bajando al calabozo.

- ¿Quién os vio salir? – pregunte a Adder de forma dura.

- Bastante gente, la discoteca tiene cámaras podéis pedir las grabaciones – se froto la nuca dolorido, no tenía buen aspecto y estaba de un humor de perros.

- ¿Qué discoteca?

Adder bufo de nuevo y escupió el nombre del antro.

- Oiga no debería hablar con usted mi abogada…

- Su abogada no está aquí y supongo estará haciendo lo imposible por sacarlo de aquí sin mucho éxito, así que mejor será que colabore, porque parece que la única que ve algo extraño aquí soy yo – me crucé de brazos enfadada.

Él enfoco sus pupilas sobre mí taladrándome con su intenso azul.

- ¿Había alguien con Kylie? ¿Guardaespaldas, amigas…?

- Estaba sola – frunció el ceño.

Yo hice una mueca de incomprensión ¿Qué hacía sola, como que no tenia escolta? Siempre iba protegida… y ¿Por qué sí recordaba eso? Enarque la ceja y volví a mirarlo fijamente, parecía una fiera acorralada. La camiseta desgastada que le habían prestado se pegaba a su cuerpo de infarto, porque lo que menos importaba ahora eran las marcas de sudor sino ese pecho cincelado esculpido por las manos del mejor artista…

- Es más fácil acusar al chico de los recados ¿verdad? – sus ojos se clavaron directamente en los míos - ¿Qué ganaba yo con hacer eso? Sólo seré el chivo expiatorio para que los Mckoy tengan su cabeza de turco.

Sabía que iba a arrepentirme de aquello de inmediato con sólo pensarlo pero tenía que hacerlo, tenía que interrogar a sus familiares y amigos más cercamos. Durel pondría el grito en el cielo y me arrancaría el cuello solo por insinuar que alguno de ellos podía ser culpable… no debía parecer que se les cuestionaba. ¿Me dejarían más bien siquiera acercarme a ellos? Tenían que hacerlo yo llevaba el caso. Tenía que hablar con Loüise con la hora de la muerte quizás tuviera algo más por ahora parecía que todos querían callar el tema de todas las pruebas contradictorias.

¡Dios tenía que estar desvariando! Adder se levanto y saco sus manos a través de las rejas, yo di un paso atrás mirándole desconcertada con los labios entreabiertos. La cabeza me iba a estallar y esa mirada suya…


Continuara....

1 comentario:

  1. Me encanta esta Niki Bliard, muy perspicaz y natural, transmite una seguridad en sí misma envidiable.
    El caso se pone interesante, y es normal que el chico resulte sospechoso, no es natural acostarse con la heredera más rica del momento y salir airoso.
    Me encanta la última imagen... jeje

    ResponderEliminar

Tus comentarios cuentan, gracias.

Blogs Especiales