3 de junio de 2010

Mostrando cartas

La voz de Azael atrayente y poderosa reverbero en el interior de Lúa como una caricia tentadora y peligrosa, aquel ser tenía algo magnetico. Su presencia era simplemente apabullante, subyugaba y aterraba a la vez, era un algo indescriptible que erizaba su bello desatando todas sus alarmas internas.

Tenía una esencia demasiado intensa y familiar… apenas era capaz de oír lo que decía porque sus ojos seguían atrapados en esa jaula dorada e infinita y lo peor es que oía su voz susurrando junto a su oído su nombre. ¿Quién era ese Azael? Andrei seguía rígido a su lado, estaba desconcertado pero no parecía que la presencia del otro vampiro le causase el mismo efecto de miedo o respeto, no le imponía como a los demás sin embargo su rostro normalmente sereno adopto una expresión extraña. ¿Acaso también sentía que había algo conocido en ese hombre? Era como si lo reconociera vagamente.

Iser envolvió los hombros de June con suavidad y la atrajo hacia él, esta temblaba levemente y sus labios estaban tan apretados que no eran más que una fina línea pálida en su pequeño rostro. Estaba tan pálida que casi temió que se desvaneciera entre sus manos si la tocaba como algo frágil y delicado. Para su sorpresa June no rechazo su contacto sino que pareció buscar más su calor y volvió a fijar la vista en la figura de Azael que ocupo el lugar que tantos siglos había sido dirigido por Galen.

Una especie de oscuridad se arremolinaba alrededor de este que permaneció sentado de forma impecable y elegante en el sillón forrado de terciopelo rojo y forjado de oro. Con ese gesto se daba continuidad a la velada a la vez que los músicos volvían a tocar desgarrando el aire con los primeros acordes.

Hitch los observaba desde su rincón con la misma pose severa y marcial de siempre a la vez que León intercambiaba unas palabras con su primo, pronto se levantarían y dejarían sus respectivos asientos y ocurriría lo que ya esperaba, seguía habiendo un puesto vacante que debía llenarse esa noche y no permitirían que lo ocupase su legítimo dueño y que para ser más exactos ya había sido usurpado en cierto modo por aquel misterioso y abrumador vampiro…

- Lúa, ve con June – le dijo muy serio Andrei al ver como León se levantaba y se dirigía hacia ellos.

- No…

- Lúa, por favor – le pidió de forma tajante.

Ella asintió y se alejo reticente de su lado intentando abrirse paso entre los corros que se habían formado y las parejas de bailarines que parecían empeñados en obstaculizar su avance hacia June. De pronto el vértigo la asalto y se sintió perdida, mareada entre toda aquella gente, mirase donde mirase todo parecía dar vueltas, giro sobre si misma intentado orientarse y cuando se volvió se encontró de frente con aquel temible y seductor personaje. Lúa dio un respingo y dejo escapar un leve sonido a causa de la sorpresa ¿Cómo era posible que ni siquiera lo hubiera sentido?

Este medio sonrió con un deje de malicia y le dedico una leve inclinación con una mano tras la espalda y la otra al frente esperando que ella la aceptase. De nuevo aquella debilidad la recorrió de pies a cabeza dejándola sin aliento, todas las miradas cercanas estaban fijas en ellos y no podía declinar aquella invitación.

- Sería un honor que me concediera este baile, Lúa – su voz profunda fue como una caricia…

Alargo la mano despacio y sin que le temblase el pulso la dejo delicadamente sobre la de él que se la cogió entrelazándola para iniciar el baile, la tonada dio la entrada y él inicio la danza mientras intentaba localizar entre vuelta y vuelta alrededor de la pista a Andrei pero con tanta gente era casi imposible hasta que entre uno de los va y benes los vio junto a la pared rodeado por su hermano, su primo y un par de guardias junto a los cuales no estaba muy lejos Hitch con mirada sombría.

- Yo de ti ni lo pensaría Andrei, no hagas nada de lo que puedas arrepentirte. Dejarás ese puesto libre por el bien de lo que tanto quieres – lo miro fríamente León – Estas avisado.

- No nos gustaría que nadie saliera herido ¿verdad? – apunto Edriene.

Andrei los observó a todos con furia contenida y movió sus pupilas alrededor de los vampiros que se movían furtivamente cerca de June y volvió a fijar la vista en León. Sus amenazas eran siempre reales así que apretó el puño discretamente y permaneció impasible cuando Hitch se acerco apoyando su brazo en su hombro de forma confidente.

- No es para ti querido, te queda grande…

- ¿Qué harás Andrei? – fijo sus acerados ojos León en él - Nunca recordaras nada, esta vez tampoco podrás hacer nada – susurro cerca de su oído apartándose con una sonrisa cordial ya que Galen se acercaba hasta ellos.

Lúa se sentía cada vez más mareada, el olor de aquel hombre era embriagador. Su mano firme la atrajo hacia su cuerpo sosteniéndola por la cintura.

- Lúa… - susurró rozando el lóbulo de su oído con voz ronca haciéndola estremecer.

- ¿Quién eres tú? – pregunto ella, se sentía como drogada.

- Alguien que ha cambiado el rumbo de las estrellas removiendo cielo y tierra tan solo por ti…

Lúa no podía pensar, ni razonar, se sentía demasiado extraña y atontada. Azael condujo a Lúa sin que esta se diera cuenta hacia un rincón apartado de las miradas indiscretas de los invitados y la acorralo con sutilidad contra la esquina de la pared.

- Él no es digno de ti, te traiciono una vez, fallo entonces y volverá a hacerlo, es sólo un hombre Lúa.

- No…

- ¿Crees que se dejo engañar? ¿Qué lo usaron? No es del todo cierto, él nunca podrá amarte como lo haría yo, ambos somos grandes Lúa. El mundo entero sería nuestro. Yo puedo darte todo lo que desees, puedo postrar el universo a tus pies. Tú eres el mayor tesoro que puede haber.

- ¿Quién eres? Te conozco… - murmuró confusa ¿había algo en la bebida, porque estaba tan confusa?

Jadeó cuando él cuerpo de él recorto más distancia con él de ella, hacía tanto calor…

- Hagámoslo sencillo y haz que se vaya solo Lúa.

- ¡Ni lo sueñes!

- Entonces esta noche correrá la sangre. Él no puede hacernos nada ahora.

- No les haréis daño, no lo permitiré.

Azael sonrió con soberbia y meno la cabeza casi rozando con anhelo los labios de Lúa que cerró abrió mucho los ojos al ver el colgante que él hizo aparecer en su mano dejando que se meciera frente al rostro de Lúa.

- ¿Reconoces esto?

- No puede ser – dijo con voz estrangulada. El labio le tembló un breve lapso de tiempo y luego lo miro desafiante.

- No lo destruyo Lúa. Tú amor fue incapaz de acabar con la única cosa que puede dañarte. No tienes muchas opciones… no me importa en absoluto acabar con todos los que hay en esta sala y lo sabes. Lúa… todo lo he hecho por ti… - se quito la máscara dejando ver su atractivo rostro.

June estaba nerviosa, por mucho que buscaba a Andrei y a Lúa no conseguía dar con ninguno de los dos y su instinto estaba cada vez más alerta, había algo que iba terriblemente mal, no era sólo un mal presentimiento ni un nudo en el estomago, es que lo sentía por cada poro de su piel.

- Iser ¿Por qué dijiste si podía ver? – le pregunto ansiosa - ¿Por qué Casandra?

- June, sólo había una única cosa que hacía que Casandra no viera…

June negó con la cabeza y se llevo la mano a la boca del estomago intentando llevarse aire a los pulmones…

No… aquello era peor de lo que imaginaba, levanto el rostro y miro con los labios entre abiertos a Iser, no podía creerlo, no quería hacerlo…

- Tenemos que encontrarlos – jadeó y recuperando su resuelta compostura agarró la mano del chico arrastrándolo con ella.

Era hora de que tomase las riendas antes de que todo le estallase en la cara, era el momento de que la guerrera tomase el control.

- Sólo tengo otra pregunta ¿con quién estás tú Iser? No tengo ganas de tener que estar pendiente también de mi propia espalda. No me fío de nadie y vete a saber con qué me puedes salir tú.

- Mira quién fue a hablar. Sé que esta noche has aceptado mi compañía para mantenerme controlado.

- Al igual que tú.

Él bufo mordiéndose la lengua y guardo silencio a tiempo de decir algo que lo pudiera comprometer, la verdad no tenía una respuesta exacta para ello porque realmente no sabía que le sucedía con June pero lo que estaba claro es que hacía días que había quedado fuera de los planes de Hitch, sólo quería estar cerca de ella.

Dios ¡¿Por qué hacia tanto calor allí?!

Los ojos de Azael refulgían atrapando la imagen de Lúa mientras el resto de sus palabras aún resonaban en su mente de forma insidiosa y certera.

Era como si no pudiese resistir…

Continuara…

Nikta

3 comentarios:

  1. ayyy Nikta, nos tienes en ascuas... quiero maaas! como diría nuestra pequeña amiga. Este personaje que es capaz de atolondrar así a Lúa tiene que encerrar algo interesante en su pasado.
    Y esta nueva "pareja" de June e Iser me resulta muy entretenida.
    Seguiremos atentos
    besos

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  2. Muy buen capitulo...a ver que pasa la proxima!!!

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  3. Nikta, muchas muchas gracias por tu premio a mi blog..

    beso
    druida.

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