10 de junio de 2010

Cine de Calor

La oscuridad envolvió la sala lentamente mientras nos acomodábamos en las butacas traseras, junto a la pared. Apenas había gente, tan solo unas pocas sillas estaban ocupadas.

La pantalla se iluminó y la luz recorrió todo el lugar proyectando sinuosas sombras. El film empezó, la música inundó la espaciosa estancia transportando a los allí presentes al centro de la misma escena excepto a nosotros dos, que ajenos a lo que sucedía a nuestro alrededor nos perdíamos en los océanos de nuestros brillantes ojos. Hablamos sin mediar palabra, simplemente mirándonos fijamente.

La película seguía su curso adentrándose en la trama de su argumento, entonces, con unos toques suaves, precisos y rápidos aquí y allá me sentó sin dificultad sobre él de espaldas haciéndome notar su claro deseo que emergía vigoroso por debajo de mi falda. Ya no hizo falta nada más, él sabía perfectamente cuanto le necesitaba yo también y en silencio me moví rítmicamente sobre él, primero lentamente, con suavidad, después más aceleradamente pero con la misma dulzura.

Todo a nuestro alrededor desapareció, no había nada más, la pantalla se oscureció, la música se desvaneció, las imágenes, sinuosas y borrosas parecían bailar acompasadas a la vez que nosotros flotábamos en mitad de la nada, en brazos de una magia invisible en medio del resto de la gente que podía descubrirnos en cualquier momento. No importaba, ahogamos nuestras voces y caímos hasta relajarnos bajo una mirada indiscreta que rápidamente volvió a fijarse en la amarillenta pantalla. Suspiró sensualmente en mi oído y me rodeo con sus brazos apretándome contra él subiendo un sugerente tirante que caía indecente por mi hombro.

Nikta.

Safe Creative #1006106562076

1 comentario:

  1. jejjejejej de vez en cuando resulta reconfortante leer algo con tal grado de intensidad.
    besos

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