1 de mayo de 2010

Sombras de inquietud ¿que esconden todos?

El aguijonazo del hambre le quemaba como mil demonios, era casi peor de lo que había imaginado pero no le importaba, podía soportar aquello sin perder el control. Se concentro en la propia cadencia de su corazón y cerró los ojos dejando escapar lentamente el aire que retenía en sus pulmones. Pronto encontró lo que deseaba y dejo que el instinto la guiase, sus colmillos dolorosamente afilados atravesaron la carne y la sangre broto resbalando por su garganta y como si fuera ambrosia Lúa dejo que esta encendiera su cuerpo llevándose el ansia y la debilidad. La vida de su víctima al contrario se iba apagando cada vez más y su pulso que antes atronaba a un ritmo frenético decaída con cada gota que sustraía de su cuerpo. Una vez saciada con su ración de droga regreso junto a June que esperaba a la entrada de la callejuela.

- ¿Todo bien? – la miro la pequeña fijamente.

Aunque no lo dijera le preocupaba como pudiera sentirse tras arrebatar su primera vida, aunque bueno parecía que Lúa era de las practicas, casi parecía que llevase toda la vida haciendo eso. Casi se alegraba de que no hubiera ido con Andrei, él aún sufría con esa parte de su naturaleza, por suerte ya no era ni mucho menos como antes.

Andrei se movio inquieto en su lado del sofá una vez alimentado y miro por el ventanal, la noche aún era oscura así que volvió a mirar a sus “invitados” sabía que estos no se iban a ir por las buenas y menos ahora.

- ¿Qué más quieres Hitch?

- Vamos a ir de caza y esperamos que nos acompañes.

- Sabes que no me entusiasma ir a masacrar criaturas como nosotros aunque sean demonios. Es vuestro deber no el mío…

- Es asunto de todos Andrei – lo miro Hitch. Son peligrosos.

Se levanto Hitch viendo como Iser ya se ponía en pie, tenía ganas de entrar en acción.

Andrei suspiro y los siguió, no tenía muchas opciones dadas las circunstancias y ellos no podían las cosas sino que más bien las daban por supuestas, pero es que hubo algo más en la mirada de Hitch que le dijo que debía acompañarlos por mucho que desease estar con Lúa.

- Es peor que una adicción ¿cierto? – lo miro de reojo Iser – Su sabor es embriagador. Te nubla el juicio…

Andrei le gruño y este rio por lo bajo divertido, los vampiros en su estado eran tan susceptibles, disfrutaba con aquella situación. El peligro era demasiado excitante para él. En cambio su compañero estaba que echaba chispas, si ya era casi imposible que Andrei cediese a la petición de Hitch ahora mucho menos…

Ay… Andrei, el preferido del consejo ¡¿quién no conocía el nombre de Andrei?! El vampiro más codiciado y el que más lejos del alcance estaba de cualquiera de ellos, el más peligroso de todos… que divertido iba a ser todo aquello. Seguro que ahora estaba intentando atar cabos, se le veía amenazador, no se fiaba, estaba sumido en sus oscuros pensamientos y preocupado por sus chicas.

Hicieron su trabajo de forma rápida, limpia y eficaz y regresaron al edificio de Andrei, quería tener una conversación con ambos vampiros pero las chicas ya estaban en casa y debería dejarlo para más tarde, tenía demasiadas preguntas y muchas cosas de las que preocuparse. June hizo una mueca de desagrado al ver a los otros aún con él pero no dijo nada.

Todos los ojos de nuevo se centraron en la persona de Lúa que resplandecía.

- Creo que es hora de irse – le puso una mano en el brazo Iser a Hitch.

- Si, mañana nos vemos – miro a Andrei y luego a la chica despidiéndose con un cabeceo.

Una vez se cerró la puerta June suspiro aliviada y se acerco hasta Andrei esperando una explicación… él la miro fijamente y le transmitió todas sus inquietudes y todo lo sucedido aquella noche, no era nada bueno que Galen cediese su puesto, estaba pasando algo grave. Todos estaban nerviosos y todos esos neonatos y enfrentamientos no era normales ni menos esas manifestaciones abiertas de su existencia, era como si todo se hubiera vuelto del revés, se le escapaba algo, algo importante… en el baile se sabría todo había dicho Hitch, pero aún faltaban días para eso ¿Y que habían querido decir con que nadie podía tocar a Lúa? ¡¿Qué es lo que sabían?! . June lo abrazo y resignada abandono el salón para dejarlos solos, sus miradas ardían demasiado como para seguir molestando… mañana sería otro día. Y ellos necesitaban intimidad.

Nikta

1 comentario:

  1. el misterio de Lúa me tiene en ascuas... resulta que su mirada tiene algo que la sagaz June fue la primera en detectar, ahora los demás no la pueden tocar.... aaaay me pierde la curiosidad. Sigo con el siguiente V..V

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