1 de mayo de 2010

Amor eterno

Lúa vio como Andrei se acercaba hasta ella que lo acogió entre sus brazos enredando sus dedos entre su pelo, él cerró los ojos y aspiro su cautivador aroma.

- ¿Está todo bien? – le pregunto con dulzura, parecía tan abatido…

- Ahora si – suspiro cogiendo su cara entre sus manos.

Ella le sonrió tranquilizándolo, había demasiadas cosas que Andrei no entendía en todo aquello, no controlaba la situación y odiaba que todo se le escurriera entre las manos…

Pero sobretodo lo sobrepasaba aquella extraña sensación de deseo, de sentirse pleno. Era extraño no sentir aquel vacio ni verse perdido como siempre sin saber exactamente que hacer salvo seguir si mucha ilusión por nada. Lúa era ahora todo su mundo a parte de su pequeña June. Ella lo llenaba todo, sólo quería protegerla, amarla y mantenerla junto a él, ni siquiera se había planteado nada porque ella era suya y de nadie más.

Un sonido sordo salió de su garganta y la apretó más contra su cuerpo, no podía contenerse más, ya no… ahora todo tenía un sentido, no importaba nada más. Ya habría tiempo de resolver todo aquel enigma, ahora era su momento. Atrapo sus labios con posesividad y se abrió paso entre ellos que se amoldaban a los suyos. Los dedos de Lúa se aferraron a su piel y poniendo una mano en su nuca la echo hacia tras resiguiendo su cuello con la superficie de sus labios. Ella se estremeció con su roce y jadeo. Ambos cayeron de rodillas al suelo besándose llevados por la pasión. Las caricias ardían sobre o de su piel y sus ojos brillaban, Andrei la dejo debajo de él contemplando su imagen. No podía haber nada más bello que aquello… ver el deseo reflejado en ella, oír su respiración entre cortada y sentir sus manos recorriendo su cuerpo. Despacio Lúa dejo caer la mano que tenía en su mejilla hasta su camina que empezó a desabotonar despacio a la vez que besaba la piel descubierta rozándola con la yema de los dedos, lo miro fijamente y de un tirón acabo de abrir los botones de la prenda que le impedía sentir su calor. Sonrió traviesa mordisqueándose el labio y soltó una risita al ver la cara de Andrei que gruño atrayendo su cara a la de él con cierta brusquedad para besarla. Lúa le correspondió y se escabullo atrapando su labio inferior entre sus dientes con suavidad. Él acabo de sacarse la prenda y deslizo la punta de su lengua por el cuello de Lúa que entre abrió los labios. El filo de los colmillos de Andrei rozaron su yugular arrancándole un gemido. Lúa lo empujo hacia atrás y se sentó a horcajadas sobre él y sin mediar palabra ni prisa se levanto y empezó a desatar el lazo de su vestido que cayó al suelo en silencio. Él la contemplo con el pulso desbocado y le rodeo la cintura. Sin duda era perfecta, ella volvió a ponerse encima y dejo que la estrechase como si quisiera desaparecer entre su cuerpo dureza contra suavidad. Andrei la beso con suavidad y enterró las manos bajo su pelo y volvió aquedar sobre ella, quería saborearla sin importar el tiempo. El cuerpo de Lúa se estremeció a medida que él iba descendiendo por el alargando sus juegos amorosos. Atrapo sus muñecas y las dejo sobre su cabeza y susurro su nombre en su oído de forma apasionada ya que ella seguía ocupándose también de sus deseos hasta que ninguno de los dos pudo esperar más.

Entro en ella que se arqueó y se movió lentamente observándola, ella lo miro entrelazando sus manos tras su nuca y él la beso abrazándola para quedar ambos sentados el uno frente al otro. Sus respiraciones agitadas llenaban la estancia mientras fuera la luna resplandecía tras la espalda de Lúa que se pegaba para sentir el cuerpo de él apretando contra el suyo hasta llegar al inevitable éxtasis que los dejo tendidos en el suelo aún jadeantes.

Jamás había sentido antes algo igual, creyó volar atisbando el cielo, su piel vibraba con una sensibilidad desconocida. Las llamas de la pasión lo devoraban, era como si Lúa lo transportase a otro lugar, con ella pudo ver y sentir algo que era incapaz de comprender. Acaricio su hombro y la miro aún sin comprender que había sucedido exactamente y sonrió, ella apoyaba su cabeza y su mano sobre su pecho, tenía el rostro sereno y los ojos cerrados, respiraba pausadamente y alzo sus ojos hacia él que brillaban plateados…

Ella se levanto y Andrei la rodeo por detrás, ella sonrió y levantando la cara paso sus brazos tras él y lo beso haciéndolo soltar un leve ronquido de deseo que lo hizo volver al suelo donde él rodo sobre ella desconcertado y la miro fijamente, no lo imagina, ahora eran plateados en vez de verdes. Lúa acariciaba su espalda y atrapo su cintura con una pierna, él sonrió juguetón y tras besarla le mordisqueo el cuello y sin darle tiempo a nada volvió a amarla de una forma salvaje y pasional. Tenían todo el tiempo del mundo para alargar aquello todo lo que desearan y aún fundido en ella la abrazo como si en ello le fuera la vida.

- ¿Quién eres tú Lúa? – murmuro con voz ronca en su oído, sus jadeos lo enloquecían y el calor que desprendía su ser lo llenaba por completo.

Jamás podría amar así a otra mujer que no fuera ella, la conocía… lo sabía, siempre había sido ella ¿pero cómo podía ser? Casi podría llorar de tanto sentir. Lúa era magia en todo su ser.

- Lúa…

Nikta


1 comentario:

  1. clap clap clap... solo puedo aplaudirte, querida. Un capítulo genial, grrrrrr creo que todas querríamos un Andrei que nos hiciese vibrar con tal ímpetu. Ya era la gotita que le faltaba, ese toque erótico y sensual que nos hiciera imaginar esa unión especial entre ellos. Me pido más igual que este jejejeje besos

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